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Sociedad

Samsung presenta el S8, su móvil sin bordes ni límites

Samsung necesita renovar la corona del trono androide y trata de superar el fiasco del Note 7.

Presentación de Samsung
Presentación de Samsung
Samsung

Samsung necesita renovar la corona en el trono androide, ante una competencia cada vez más feroz que este año se le ha adelantado en fechas y, sobre todo, para disipar toda sombra de duda tras el fiasco del Note 7, que aguó el gran año del S7 Edge, recientemente nombrado mejor móvil de 2016 en el MWC de Barcelona.

El Galaxy S8, presentado este miércoles simultáneamente en Nueva York y Londres, es un móvil que lo apuesta casi todo a su pantalla. Los bordes se han reducido a la mínima expresión, ocupando un gran porcentaje del frontal, y redondeando las esquinas para darle un diseño todavía más suave y diferencial.

Samsung ha eliminado la versión plana de su terminal estrella que a cambio estará disponible en dos tamaños: 5,8 y 6,2 pulgadas. Ambos serán Super Amoled (tecnología marca de la casa con negros profundos y colores muy vivos) y con una resolución Quad HD+ (2960x1440) lo que deja 570 y 529 píxeles por pulgada respectivamente. Estamos de nuevo ante el terminal con mejor pantalla y diseño de este año.

En cuanto a la cámara los coreanos han sido más conservadores manteniendo un sensor trasero con 12 Mpx y apertura 1.7, pero añadiendo autoenfoque láser. Samsung rehúsa subirse al carro de la doble lente por la que ya apuestan la mayoría de fabricantes en sus buques insignia. Se quedan así sin el efecto ‘bokeh’ (que Apple llama modo retrato) que resalta el objeto o la persona en primer plano difuminando el fondo, tan demandado estos días por los amantes de la fotografía.

La cámara frontal sí que crece en megapíxeles, hasta 8, y mantiene la apertura f 1.7, prometiendo una gran calidad fotográfica tanto día como de noche que hará las delicias de los amantes de los selfis.

La RAM se mantiene en 4 GB que esta vez acompañan a un todopoderoso procesador de ocho núcleos (cuatro a 2.3 Ghz y cuatro a 1.7) 64 bit y 10 nanómetros. Lo que, a falta de probarlo, lo convertirán seguramente en el móvil más potente del mercado. En el almacenamiento han sido más conservadores, manteniendo un solo modelo de 64 GB de memoria interna, eso sí, ampliable mediante tarjetas Micro SD de hasta 256 GB.

En cifras, la batería no impresiona: 3.000 mAh para el modelo de 5.8 pulgadas y 3.500 para el hermano mayor. Habrá que esperar para ver si el S8 es capaz de evitar mediante software el drenaje de sus depósitos de energía y si el procesador no se excede y sobrecalienta el terminal. En este apartado, mejora la carga rápida, esta vez a través de USB C.

El Galaxy S8 mantiene características heredadas de su predecesor como la resistencia al agua y la carga inalámbrica, e ignora algunas demandas de muchos usuarios como la doble SIM, tan presente en sus vecinos chinos.

Bixby, asistente de voz

Entre protagonista y ausente de la jornada ha estado Bixby. El nuevo asistente de voz de Samsung ha sido presentado en sociedad, pero no hemos podido probarlo. Primero saldrá en coreano, luego en inglés y darán soporte a otros idiomas (no han mencionado expresamente el español) antes de que termine el año. Como Google Assistant, Bixby aprende del usuario mostrándole en cada momento del día lo que más utiliza y es capaz de controlar 10 aplicaciones del sistema operativo utilizando la voz. En el futuro han prometido que tendrá soporte para aplicaciones de terceros.

La seguridad es clave para Samsung. Han dejado claro en todo momento que han testado el S8 hasta la saciedad (algo que inevitablemente ha sonado a “este no explota”) y ha incluido tres modos de desbloqueo: el lector de huellas que pasa a una parte trasera algo más incómoda, el lector de iris situado en el frontal del dispositivo y el reconocimiento facial a través de la cámara.

Lo que Samsung ha conseguido con el S8 ha sido tener, una vez más, un buque insignia diferencial. Un móvil que llama la atención nada más sacarlo del bolsillo y que, además, va a ser muy difícil -si no imposible- de imitar. Todos sus aspectos son irreprochables sobre el papel, dignos de un gama alta, pero también es cierto que no ha sido tan revolucionario como los Galaxy de años anteriores, el precio sigue creciendo y su competencia parece haber hecho mejor los deberes este 2017 por lo que la batalla no va a ser fácil.

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