Despliega el menú
Sociedad

Isabel Guerra se siente "privilegiada" por haber retratado al papa Francisco

La pintora madrileña pudo conocer y fotografiar al papa Francisco unos días.

Isabel Guerra.
La pintora Isabel Guerra en la quinta conferencia de Ibercaja

La pintora madrileña Isabel Guerra se siente "privilegiada" por haber retratado al papa Francisco, a quien tuvo ocasión de conocer y fotografiar durante unos días, en los que vio de cerca a una persona "sencilla", que "vive con intensidad los problemas de este mundo".

Ese retrato, del que el papa Francisco tiene un réplica, se encuentra ahora en la Conferencia Episcopal Española, algo que Isabel Guerra vive como un privilegio y una fortuna, no tanto por retratar a un papa, sino por tratarse de una "figura excepcional"

"Tuve la fortuna de conocer muy de cerca a una persona excepcional, me parece que es el gran Papa para el momento de hoy", ha indicado Guerra, quien ha señalado que Francisco transmite "sencillez y esperanza", pero también "preocupación", por un mundo que está teniendo tantas carencias y problemas". Durante esos días, "vi a un Papa preocupado, introducido en el corazón de los hombres", ha manifestado.

Isabel Guerra (Madrid, 1947), quien ingresó en el monasterio zaragozano de Santa Lucía a los 23 años, ha hablado en Zaragoza sobre la relación del arte y la fe, dos elementos que en su vida están estrechamente relacionadas, es más, "fusionados", según ha descrito ella misma en una conferencia dentro del programa cultural 'Pasión por la Libertad' organizado por la Obra Social de Ibercaja.

Recuerda que el mismo año en el que sintió la llamada de Dios a consagrar su vida, decidió también abandonarlo "absolutamente todo" para dedicarse en cuerpo y alma a la pintura y, desde entonces, ha combinado fe y arte como una "única llamada de Dios para servirle" de esa manera. "No encuentro ninguna dificultad entre las dos cosas, para mí son la única verdad en mi vida", ha precisado.

Aunque es conocida como la "monja pintora" a Isabel Guerra no le gusta esa denominación porque considera que no tiene "mucho sentido" presentar a alguien por su vida privada y apunta que, en esos casos, la gente se queda en la "cáscara" de lo que está viendo cuando lo importante es el "mensaje" que encierra la pintura.

Isabel Guerra, quien a lo largo de su carrera ha trabajado el óleo, la fotografía y hasta la pintura digital, se encuentra ahora en un momento de su vida profesional "atípico" y "agobiante" porque está trabajando en varios encargos, tanto para particulares como para varias iglesias, que se lo han solicitado con "insistencia".

"Mi trabajo en este momento es muy agobiante, no me gusta que sea así, trabajo demasiadas horas en este momento y me gustaría reposar, pero no es fácil porque afronto encargos con fechas fijas", ha afirmado Guerra, quien ha señalado que ella prefiere pintar "con libertad" lo que quiera y sienta en ese momento. Además, ha indicado que está preparando también una exposición con obras nuevas que podrá verse este otoño en Pozuelo de Alarcón.

No obstante, pese a la carga de trabajo y a los años, Guerra reconoce que le encanta descubrir cosas, seguir trabajando y encontrando nuevos caminos que lleven siempre a lo mismo, "a hacer arte de calidad".

"La edad en estas cosas está en el corazón, el corazón hay que mantenerlo siempre joven y el mío es casi adolescente", ha concluido.

Etiquetas
Comentarios