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Tercer Milenio

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El agricultor intensivo que amaba la biodiversidad

En lugar de querer cultivar todos los milímetros de suelo, el dueño de la Finca oscense San Miguel encomendó a SEO/BirdLife la tarea de atraer a las aves que un día poblaron la zona.

Las garzas reales viven y se reproducen en el humedal de la Finca San Miguel
SEO/BirdLife

Es verdad que donde se practica la agricultura intensiva la biodiversidad desaparece por completo. El agricultor tiende a cultivar todos los milímetros cuadrados de su parcela. Pero la familia Raventós no quiso hacerlo así. Su sensibilidad hacia el medioambiente les llevó a convertir su Finca San Miguel, en Belver de Cinca, en el paraíso ornitológico que hoy es. Garzas, carracas, lechuzas... se reproducen sin problemas en este espacio ya protegido.

Esta familia de agricultores profesionales empezaron por construir un embalse en sus mil hectáreas de terreno. Era un embalse para riego y, en torno a él, empezó a crecer vegetación, ribazos que enseguida atrajeron a las garzas. Entonces llamaron a SEO/BirdLife, una organización de defensa e investigación de las aves, para encomendarle la custodia de la finca.

"Esta gestión ambiental privada, en un espacio de agricultura intensiva, es muy novedosa", confirma Luis Tirado, de SEO/BirdLife. Cuenta que la parte del embalse, de cuarenta hectáreas, adquirió pronto, con las garzas, la categoría europea de Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA).

"Pusimos después, el invierno pasado, tres islas flotantes en el embalse para atraer al fumarel, que es un tipo de golondrina de mar que hacía tiempo que no se veía por Aragón; y necesita islas dentro de humedales, pero sin vegetación, para reproducirse", explica Tirado. Y pronto acudieron cormoranes grandes, garzas reales y gaviotas patiamarillas.

Y la finca adquirió también la categoría de Reserva Ornitológica de SEO/BirdLife. "Lo solicitaron expresamente los propietarios".

Sin venenos

Con la paciencia de quien sabe que "la recuperación de hábitats es muy lenta", SEO instaló cajas nido en los árboles para la carraca, una especie insectívora amenazada. Y en ellas se reproducen ya dieciocho parejas.

Las siguientes cajas nido, algo más grandes y colgando de postes y edificios de actividad agrícola, fueron para las lechuzas, que se alimentan de topillos y ratones. "Los dueños de la finca no quieren venenos", indica Luis Tirado. Las lechuzas duermen y se reproducen mientras los agricultores trabajan en las naves.

Además, como los maizales destruyen la biodiversidad, se ha plantado al lado alfalfa de secano, "que es una maravilla para la biodiversidad, porque encierra muchos insectos y acuden sisones, gangas y ortegas de fincas cercanas". Tirado explica que, "entre el maiz y la alfalfa de secano se plantan unos arbustos que es donde se reproducen estas especies".

La Finca de San Miguel ha demostrado que, "sólo empleando las zonas marginales de los cultivos, se multiplica la biodiversidad", asegura Tirado. Qué sería si se aprovecharan así las zonas marginales de las 400.000 hectáreas de regadío existentes en Aragón.

¿Quieres ver el reportaje que hizo TVE de la reserva ornitológica de San Miguel para 'La aventura del saber'?

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