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Solidaridad

Destinan 300.000 euros a las familias en situación de pobreza

Durante el primer año han recibido ayuda 416 unidades familiares en riesgo de exclusión.

Caja Inmaculada (CAI), Acción Social Católica (ASC) y Cáritas Zaragoza destinarán otros 300.000 euros para el 'Programa de ayudas a familias en situación de pobreza y riesgo grave de exclusión'.

Así lo ha indicado el presidente de CAI, Juan María Pemán, este lunes durante la firma de renovación de dicho convenio de colaboración, en la que también han intervenido el director de Cáritas Zaragoza, Carlos Sauras, y el presidente de Acción Social Católica, José Luis Escolá. El primer convenio del programa fue rubricado en mayo de 2011.

De esta forma, Pemán ha apostillado que la dotación económica para la realización del programa en 2012 se ha mantenido respecto al año anterior. Así, se divide en 180.000 euros que aportan la Obra Social de Caja Inmaculada y Acción Social Católica, y 120.000 euros de Cáritas Diocesana Zaragoza.

Este programa tiene como objetivo ayudar a "salir adelante" a las personas que con más intensidad están sufriendo los efectos de la crisis. En concreto, los beneficiarios son familias acogidas por Cáritas, sin ingresos, en desempleo, sin otras prestaciones o a la espera de su tramitación, con dificultades de acceso o mantenimiento de vivienda, sin apoyo de res social o familias y con problemas para recurrir a los servicios públicos.

Cambiar prioridades

El presidente de CAI ha reconocido que la Obra Social de la entidad "ha sufrido también el impacto de esta situación económica de menor holgura", en concreto, "se ha tenido que reducir el presupuesto una tercera parte respecto a 2007".

"No obstante, pese a este recorte nos complace poder seguir haciendo una Obra Social significativa para Aragón. El presupuesto de 2012 alcanza los 8.700.000 euros, que sumando la cantidad de la amortización llega a los 10 millones, es inferior al año 2011 pero se mantiene en un nivel digno", ha subrayado Juan María Pemán.

También ha reconocido que desde la Obra Social de CAI "hemos tenido que cambiar las prioridades", ya que los recursos se destinan más a "necesidades sociales en el sentido más estricto", es decir, "aquello que concierne a las situaciones más apremiantes de apoyo".

De esta forma, la mitad del presupuesto de la Obra Social va dirigido a actuaciones de carácter asistencial, y "ahí encaja el convenio con Cáritas y Acción Social, en paliar las situaciones de mas necesidad y de pobreza".

Además, ha matizado Juan María Pemán que este proyecto también permite resaltar el carácter instrumental de las ayudas en el plan de intervención familiar que se ha definido con las familias participantes.

Así, ayuda a mejorar la coordinación de la prestación de ayudas en los puntos de acogida de Cáritas, permitiendo que los equipos puedan organizar y sistematizar procesos de acompañamiento social con los que se ha abordado de forma integral todas las áreas que afectan a las familias.

Pobreza persistente

Por otro lado, el director de Cáritas, Carlos Sauras, ha destacado que "en estos momentos, en general, seguimos mal. Nos gustaría poder decir que las expectativas son buenas, pero en el campo de lo social hay una pobreza persistente y muchas familias con dificultades para salir de esa situación, ya que hay muy pocas posibilidades de empleo".

Sin embargo, Sauras ha recalcado que en 2011 se ha logrado llegar a 416 familias de Zaragoza a través de este convenio --300 más de lo que las organizaciones habían previsto-- y que espera que se alcance la misma cifra durante este año.

"Esto es muy importante porque no se trata de simples ayudas, son planes de intervención, familias a las que hay que seguir porque tampoco se trata de crear dependencia social, aunque en estos momentos es muy difícil", ha señalado el director de Cáritas.

En concreto, durante el primer año de actividad de programa, se han concedido 1.573 ayudas; la mitad han sido para alimentación, 538 para vivienda, 54 para atención sanitaria, 41 para apoyo escolar, 18 para ropa y el resto para otras necesidades, como por ejemplo, transporte o comunicaciones.

El director de Cáritas ha sostenido que las ayudas para conceptos de educación o formación "ponen de manifiesto la vulnerabilidad de los mejores que hay en estas familias, lo que alerta de la necesidad de seguir apoyando con este programa".

Lo más elemental

Por su parte, el presidente de Acción Social Católica, José Luis Escolá, ha puntualizado que la intención es que las ayudas llegue a "aquellos que carecen de lo más elemental y que no tienen un sitio al que acudir". Respecto a la colaboración, ha explicado que las tres entidades que forman parte de ella están unidas "por los mismos valores".

Escolá ha recordado que Acción Católica está ayudando también a ciudadanos de Níger y Chad y que la entidad va a seguir con estos proyectos "porque nosotros tenemos crisis pero allí lo que no tienen es comida. Vemos que también aquí la necesidad de comida, pero en el Chad la necesidad es absoluta".

Exclusión

Los presidentes de Caja Inmaculada y Acción Social y el director de Cáritas Zaragoza han incidido en que la pobreza se ha hecho más profunda, se ha extendido y se ha convertido en el "ambiente vital" de muchas personas y familias que persisten desde hace tiempo en la exclusión.

De acuerdo con los datos aportados por la Red Europea de la Lucha contra la Pobreza y la Exclusión social, de la que forma parte Cáritas , más de once millones y medio de españoles están en riesgo de pobreza o exclusión social.

Sólo entre 2009 y 2010 un millón más de personas pasaron a integrar ese grupo de riesgo. En Aragón el porcentaje de riesgo de exclusión alcanza casi el 16 por ciento de la población.

Colaboración CAI y Cáritas

Durante más de 50 años, CAI y Cáritas han respaldado proyectos como el Servicio de Ayuda a Domicilio 'La Inmaculada', germen del actual Programa de Acompañamiento Domiciliario; la Escuela Granja Talle de transeúntes en Movera, iniciativa que finalizó para reorientar Cáritas a la atención que presta a las personas sin techo desde otras perspectivas o la Tienda Solidaria 'La Artesana' para la que CAI cedió los locales.

Además, se unen importantes apoyos puntuales como el patrocinio de la edición de los Estudios de exclusión social 2004-2005 sobre 'Pobreza, precariedad laboral y exclusión social en la ciudad de Zaragoza', y el de 2005-2006 'Mapas y territorios de la exclusión: dependencia y estrategias de intervención social en Aragón.

La Obra Social de CAI también está desarrollando con Cáritas Huesca y Cáritas Teruel otros programas dirigidos a personas excluidas o en riesgo de exclusión. En concreto, destacan el programa de inserción laboral 'A Todo Trapo' de Huesca y el Proyect 'Trapolín' de Teruel. Ambos tienen como objetivo facilitar formación y hábitos laborales a personas sin recursos para facilitar su inserción en el mercado de trabajo.

Acción Social Católica

Por su parte, Acción Social Católica es una entidad de cumplir 109 años de existencia. Nació gracias al compromiso de un grupo de católicos zaragozanos con los más desfavorecidos y con la Doctrina Social de la Iglesia. De su iniciativa surgieron numerosos proyectos que dieron respuesta a problemas sociales, entre ellos la fundación de Caja Inmaculada en 1905.

ASC continúa desarrollando su labor, adaptando su actividad a las nuevas necesidades de la sociedad. Un ejemplo es el convenio que ahora renueva con CAI y Cáritas para ayudar a familias en riesgo de exclusión. Junto a Caja Inmaculada desarrolla una importante labor social desde el Centro Joaquín Roncal de la Fundación CAI-ASC, centro por el que pasan cerca de 100.000 usuarios al año y que permite a todo tipo de entidades sociales realizar sus actividades.

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