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No solo se trasplanta pelo para evitar la calvicie, también para lucir barba

Los que demandan este tipo de cirugía estética suelen ser chicos jóvenes, menores de 35, que quieren tener una barba más tupida. La intervención dura entre ocho y doce horas, pero es "fácil", afirma un dermatólogo.

Los expertos afirman que la moda 'hipster' ha influido en la demanda de este tipo de cirugías estéticas.
La moda 'hipster' ha influido en la demanda de este tipo de cirugías estéticas, según los expertos
Pixabay

El pelo es un bien preciado y si desde hace años el trasplante capilar en España está en alza porque no gusta la calvicie, también es tendencia el vello facial, por eso hay quien no duda en hacerse un trasplante de barba para ir a la moda y cumplir con los cánones de belleza del momento.

"No es que el trasplante de barba esté en alza pero lo ha favorecido el que esté de moda llevarla, y es algo que antes no se hacía porque ser imberbe estaba casi más de moda que ahora", asegura el doctor David Saceda, miembro del Grupo de Tricología de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).

Los que demandan este tipo de intervenciones -es una cirugía estética "en toda regla", asegura Saceda- suelen ser chicos jóvenes, menores de 35 años, que quieren tener una barba más tupida porque tienen baja densidad de vello en esa zona y "quieren mejorar su aspecto".

Aquellos que, por ejemplo, solo tienen pelo en la zona de la perilla pero casi nada en las mejillas, y es que algo de vello deben de tener porque "es muy difícil técnicamente recuperar una barba desde cero".

La intervención, a pesar de que dura entre ocho y doce horas, es fácil, explica el dermatólogo. En una primera fase, el cabello se extrae de la misma zona que para un trasplante capilar, es decir, de la nuca y como el de la barba es un pelo grueso, se necesita mucha cantidad, lo que quiere decir que el paciente puede agotar sus posibilidades para otro futuro injerto en otra parte del cuerpo, como en la cabeza.

"Por lo tanto, si te haces un trasplante de barba es posible que no tengas posibilidad de realizarte un trasplante capilar convencional en el futuro porque el pelo que tenemos es el que da", abunda Saceda, que explica que una vez que se ha extraído el cabello, se implanta en "la zona receptora", es decir, en la de la barba.

En esa zona previamente se hacen una serie de incisiones, pequeños agujeros donde se introduce el microinjerto, "como quien está trasplantado una planta", resume el experto.

La recuperación a nivel médico es muy rápida no así en cuanto a estética se refiere lo que normalmente implica estar unos días "de retiro" sin ir a trabajar porque además del enrojecimiento de la zona y el hinchazón salen costras -"discretas"- pero visibles durante dos semanas.

El precio de la intervención depende mucho del número de unidades foliculares -los cabellos que se implanten- pero es fácil que ronde los 7.000 euros aunque hay pacientes que no quieren zonas amplias sino pequeñas áreas para cubrir una cicatriz, marcas de acné o de viruela, por ejemplo, con lo que el importe es menor.

"Si yo tuviera que recomendar un trasplante nunca lo recomendaría como una reconstrucción de la barba completa, sí para aquellos que quieran un retoque de zonas donde han perdido el pelo o nunca lo han tenido", señala Saceda.

El experto afirma que la moda 'hipster' algo ha influido; de hecho, asegura que ha tenido peticiones en ese sentido "la mayoría descabelladas" y que no se pueden realizar, pero la mayoría de los pacientes acuden para estar mejor estéticamente y también ir a la moda.

En este sentido, la psicóloga clínica Mara Cuadrado indica que "cuidarse es importante y estar lo mejor posible estéticamente está bien" y, al igual que muchas mujeres se aumentan el pecho, "ellos también pueden ponerse artificialmente un atributo históricamente masculino".

Cuadrado destaca que las modas "por supuesto" influyen y que muchas personas "viven de ellas y hacen mover la economía", pero matiza que uno debe saber el límite de lo que puede invertir "para estar a la moda o simplemente verse más guapo".

Aquellos que se hacen retoques estéticos como este porque tienen complejo que hace que sus emociones estén alteradas y la autoestima baja, requerirían, a juicio de la psicóloga, una revisión "psicológica puntual" antes de acudir a la cirugía estética porque "suelen ser aquellos que resisten a cualquier operación o arreglillo" y pueden continuar en forma de obsesión o complejo "con otra parte del cuerpo, defecto o cualidad de la persona". 

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