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Así son los menús dietéticos del Servet que siguieron con éxito 91 voluntarias aragonesas

Un 66% de las mujeres que hicieron esta dieta adelgazaron más de un 10% en seis meses.

Sofía Pérez, Rocío Mateo, Victoria Marco y Fernando Civeira, del grupo de investigación del Hospital Miguel Servet que dirige este estudio.
Sofía Pérez, Rocío Mateo, Victoria Marco y Fernando Civeira, del grupo de investigación del Hospital Miguel Servet que dirige este estudio.
Laura Uranga

"Cualquier dieta que prometa grandes resultados en poco tiempo y que sea extrema implica un perjuicio para la salud y, bajo nuestro punto de vista, se debería suprimir". Bajo esta premisa, los investigadores del grupo de la Unidad Clínica y de Investigación en Lípidos y Arteriosclerosis del Hospital Miguel Servet de Zaragoza se propusieron el pasado año dar con el porcentaje ideal de proteínas que debe contener una dieta saludable para perder peso "a corto, medio y largo plazo" de una forma estable, eficaz y segura.

Así, con la ayuda de 91 voluntarias aragonesas, estos especialistas en Nutrición Humana y Dietética han demostrado que con las dietas hiperproteicas es posible adelgazar de una forma sana, "reduciendo la ingesta de calorías y manteniendo una alimentación variada". 

"En dietas altamente hiperproteicas -como la Dukanse dejan fuera los hidratos de carbono y eso hace más difícil llevarla a cabo", matiza la investigadora Victoria Marco. "Además -añade su compañera- pueden llevar a una situación de cetosis -con déficit de nutrientes- y provocar efectos adversos como fatiga, náuseas o dolor de cabeza", añade la investigadora Rocío Mateo. 

Por el contrario, las voluntarias que participaron en el estudio no presentaron efectos negativos relacionados con la dieta propuesta en el Servet. Y, de hecho, las que siguieron la dieta del 35% de proteínas lograron una media de pérdida de peso superior al 11% a los seis meses, lo que supone casi nueve kilos en una mujer de 80.

"Esto es un muy buen comienzo para hacer frente a la obesidad, y el ejercicio físico constituye la otra parte de la balanza. Una dieta sin nada de ejercicio físico está bastante limitada", subrayan las investigadoras, quienes también "prescribieron" consejos a este respecto para las voluntarias. Entre ellos, caminar todos los días al menos una hora y hacer natación o bicicleta tres veces por semana.

Menús con Ternasco de Aragón

Respecto a los menús, indican, el ternasco de Aragón estuvo presente tres veces por semana. Y en palabras de Fernando Civeira, el jefe de esta Unidad de investigación, este alimento aragonés fue una de las razones por las que se hizo "más llevadero" el estudio al incluirse de forma frecuente en la dieta. "Para conseguir unos menús ricos en proteínas tienes que aumentar el consumo de productos cárnicos –con carnes magras–, porque si no estás aportando mucha cantidad de grasa y no puedes conseguir el objetivo", detalla. De esta forma, el ternasco -la pierna y la paletilla-, la ternera, los filetes de pollo, la leche, el queso y los yogures desnatados tuvieron cabida en ella. "El porcentaje de proteínas que tomaban las participantes variaba entre 100 y 125 gramos y 200 gramos al día. Una ración mucho más alta de lo que habitualmente se consume, pero que entra dentro de lo razonable. De hecho, la aceptabilidad por parte de las mujeres ha sido enorme", relata este investigador.

Estos son algunos de los menús prescritos para las voluntarias, recogidos ahora en el libro 'Pon Proteína en tu mesa: claves para adelgazar con dietas hiperproteicas saludables', que fue presentado este martes. 

Menús de la primera semana (Dieta de 1.400 kcal - 35% en contenido proteico)

Ejemplo 1: Desayuno: vaso de leche desnatada (200ml), pan integral (30g) con aceite de oliva (5g). Almuerzo: 1 plátano (165g), jamón de pavo (75g) y 1 rebanada de pan integral (30g). Comida: ensalada (200g en crudo), judías blancas (70g en cocido) y almejas (150g negro) con aceite de oliva (10g) y 1 yogur desnatado Merienda: 1 rodaja mediana de piña (125g), pan integral (15g), atún al natural (40g). Cena: borraja (200g en crudo y cocido) con patata (50g), salmón (160g) con rodajas de tomate (50g) y cebolla (50g) y jamón serrano magro (30g), aceite de oliva (10g) y 1 yogur desnatado. Ejemplo 2: Desayuno: vaso de leche desnatada (200ml), copos de avena (20g). Almuerzo: zumo de naranja natural (150ml), tortita de arroz.  Comida: pierna de ternasco (215g) y pimientos asados con cebolla (200g), aceite de oliva (5g) y un yogur desnatado.  Merienda: una pera (160g). Cena: sándwich (45g de pan integral) de jamón de york (60g) y queso blanco desnatado (40g), media lata de atún en conserva natural (60g), ensalada (300g), aceite de oliva (10g) y un yogur desnatado.Los investigadores explicaron este martes que los resultados del estudio, así como sus recomendaciones, son "extrapolables" a la población adulta (hombres y mujeres), salvo que se trate de personas con niveles de ácido úrico muy altos o con enfermedad renal crónica, en cuyo caso no es aconsejable seguir una dieta hiperproteica. De hecho, una de las razones por las que se limitó la muestra a mujeres fue esa. "Las dietas ricas en proteínas pueden fomentar el acido úrico, que provoca más problemas en hombres que en mujeres, y no queríamos a priori tener ningún problema de este tipo", puntualiza Civeira. 

Por lo pronto, los investigadores del Servet volverán a citar a las participantes del estudio al cabo de un año, para ver si han introducido cambios en la dieta pautada, su evolución y su seguimiento. Respecto a emprender nuevos estudios de este tipo se muestran cautos, aunque adelantan que quizás lo continúen enfocado a personas con diabetes. "Nuestro siguiente paso es profundizar con personas en fases iniciales del trastorno de la glucosa, ya que tenemos varios estudios de diferente naturaleza en los que hemos visto de manera llamativa la mejoría con este tipo de dietas en la resistencia a la insulina", concluyen.

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