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Monegros y Casbas

Contenido exclusivoOPINIÓNACTUALIZADA 30/03/2022 A LAS 05:00
Fray Manuel Bayeu decoró la iglesia de la Cartuja de las Fuentes, en la comarca de los Monegros
Monegros y Casbas.
Agencia EFE

La Diputación de Huesca acomete una nueva fase en las obras en la Cartuja de Monegros, en Sariñena. 

Supone la inversión de 921.000 euros en la restauración de los frescos de fray Manuel Bayeu en la nave de la iglesia, así como la apertura de un centro de visitantes en las antiguas porterías del monasterio. Desde 2015 la Diputación oscense ha invertido más de dos millones y medio de euros en el conjunto.

Para la recuperación de los frescos se instalan andamios de 12 metros de altura, que permitirán los trabajos de 15 especialistas de la empresa Ártyco en la bóveda y los muros. En los muros, Bayeu pintó nueve escenas de la Pasión del Señor y en la bóveda, cuatro pasajes de la vida de la Virgen María. Se actúa ahora sobre 600 metros cuadrados, que acumulan desperfectos por la humedad y el paso del tiempo.

Hay previsiones ya hasta 2024 para tareas de rehabilitación en claustrillos y patios interiores, en la tapia exterior, en pinturas de la tribuna de la iglesia, así como para acondicionar el edificio de obediencias para aulas de trabajo y un espacio de hospedería.

Esta Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, que pasó por la desamortización y el deterioro consecuente, tuvo la suerte de ser adquirida por la Diputación de Huesca en 2015. En las primeras fases, fue fundamental la reparación general de las cubiertas, además de actuar en los vanos de iluminación y en las zonas afectadas por hundimientos.

Buenas noticias, también, para el futuro del monasterio de Casbas. La nueva sociedad propietaria quiere reabrir el centro oscense el 23 de abril con una exposición y, tras obras de acondicionamiento, se podrán recuperar las visitas en verano. Trabajan en el contenido museístico y está programada una exposición sobre la lengua aragonesa. Entre los proyectos, un hotel de unas 30 habitaciones y un aula sobre el mundo rural con un huerto ecológico.

Casbas estuvo habitado por monjas cistercienses. Fue adquirido por la Fundación Progea, que llevó a cabo una obra fundamental, el retejado de los edificios. En 2020, tras un concurso voluntario de acreedores, fue adquirido por una empresa promotora de Ejea de los Caballeros, con la idea de rehabilitarlo por fases. Esta segunda oportunidad ha dado esperanza al proyecto, haciendo que se despejara la incertidumbre que reinaba en la zona sobre el futuro de este Bien de Interés Cultural.

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