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Cartas al director de HERALDO: Cumbre climática: se nos acaba el tiempo

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  • Cartas al director
OPINIÓNACTUALIZADA 26/11/2021 A LAS 05:00
'Cumbre climática: se nos acaba el tiempo'
'Cumbre climática: se nos acaba el tiempo'
Pixabay

Cumbre climática: se nos acaba el tiempo

En la reciente cumbre del clima en Glasgow, el resultado final ha sido insuficiente. 

Se han dado pequeños pasos y hacen falta pasos de gigante. En el último momento, se ha pasado de "abandonar" a "reducir" el consumo y la protección de carbón y demás combustibles fósiles. Tampoco han aparecido los millones de dólares comprometidos hace diez años para ayudar a los países más desfavorecidos. Y aquí aparece una doble injusticia. Estos países pobres esperaban que les ayudasen a compensar las pérdidas que el cambio climático les ocasiona y que ellos no han provocado.

Si seguimos como hasta ahora, el margen de seguridad según los expertos es de once años si queremos evitar mayores catástrofes. Y mientras, sufrimos las consecuencias en forma de incendios, sequías, inundaciones, huracanes… El crecimiento continuo en un planeta finito no es la solución sino un gran problema, y tendremos que ir familiarizándonos con la terminología del ‘decrecentismo’.

La vida de 8.000 millones de personas depende de una economía impulsada hasta ahora por el carbón, el petróleo y el gas, y urgen medidas severas para buscar otras alternativas, que son posibles. Cuidar el mundo que nos rodea es cuidarnos a nosotros mismos, pero ese cuidado está reñido con los poderes económicos y esa cultura de la inmediatez y del rédito rápido que lleva a destruir recursos y crear escenarios de enfrentamientos.

Ese capitalismo salvaje que, en su avidez, se está destruyendo a sí mismo y nos destruye a todos nosotros. Por eso tenemos todos que impulsar una conciencia crítica y transformadora, porque "se nos acaba el tiempo".

José Luis Romanos Marfil. Zaragoza

Empresarios y empresarios

Leo una carta de alguien a quien le causa estupor que los empresarios nos neguemos a subir el sueldo a los trabajadores y que hayamos ganado un 17%. A mí me causa estupor que alguien tan gratuitamente nos catalogue, y me refiero a los autónomos y a las pequeñas empresas, que también somos empresarios y formamos la mayor parte del tejido industrial de este país. Para empezar, la inmensa mayoría de los empresarios no tenemos opción de negarnos a nada, sencillamente nos informan de cómo van a ser los sueldos. Y respecto al 17% de ganancias, la mayoría aguantamos como podemos. No obstante, les invito a hacerse empresarios y ganar todo lo que piensan que se gana, ya que es más fácil ser empresario que obrero: no tienes más que darte de alta en alguna actividad y empezar a forrarte. O a lo mejor habría que empezar a distinguir entre empresarios y empresarios.

Mariano Martínez Beltrán. Gallur (Zaragoza)

El Gran Inmovilizador

Desde la arrogancia, el ‘Gran Inmovilizador’ del Servicio de Movilidad del Ayuntamiento, ‘vizconde de la Señal y la Limitación’ y reyezuelo del embudo, decide qué calles de dos carriles robar a los zaragozanos (o cómo hacer desaparecer un carril) y la limitación de velocidad de las calles que todavía no ha robado. No se entiende que la avenida de la Ilustración, en la periferia, donde casi no hay viandantes ni colegios ni comercios a pie de calle, salvo tres restaurantes juntos, y sin casas con salida directa a la avenida, en sus dos kilómetros de largo tenga el mismo tratamiento que León XIII, la calle no peatonal con más transeúntes de la ciudad, con El Corte Inglés, 84 comercios y locales, 33 portales y un colegio en poco más de 500 metros; un carril con preferencia para bicicletas y patinetes y ambos carriles limitados a 30 km/h. Los residentes en Montecanal dependen casi totalmente del coche, ya que están a más de 6 kilómetros del centro y el transporte público es muy limitado en rutas y frecuencias. Sería mucho más coherente aplicar en la avenida de la Ilustración el criterio general que se emplea en la mayoría de las calles de dos carriles, sin carril bici, como Asalto, Bretón, Compromiso de Caspe, Cortes de Aragón, Duquesa Villahermosa, Fray Julián Garcés, Mariano Barbasán, Pablo Gargallo, Puerta Sancho, Rodrigo Rebolledo, Santander, Unceta, Vicente Berdusán, etc. ¿Por qué la avenida de la Ilustración no tiene un carril limitado a 50 km/h como todas esas calles? ¿Es porque no hay semáforos? Tranquilos, hay diez rotondas, la mitad con pasos de cebra, para regular el tráfico. Se tiene la impresión de que existe una absoluta arbitrariedad, ya que ni siquiera se molestan en justificar las decisiones cuando así se ha pedido por conductos oficiales y extraoficiales, otra muestra de la prepotencia del Gran Inmovilizador, que no da explicaciones.

José Manuel Solá. Zaragoza

Decisión de ayudar

Al recoger hace algunos días el HERALDO y ver la portada, me encuentro con una noticia que te llena de alegría, de las que tanto necesitamos por la abundancia de tantas que, al contrario, contienen tristezas. Se trataba de haber salvado la vida a una niña sus monitoras del colegio cuando estaba atragantándose. Inmediatamente me ha venido a la memoria algo que me ocurrió a mí hace cerca de 80 años. Estaba por la tarde a la vuelta del colegio, como de costumbre, en la acera de mi casa terminando la merienda y con mis amiguitas jugando al descanso, un juego trazado con tiza en el suelo, en la misma entrada al taller de reparación de automóviles de mi padre. De pronto me vi por el suelo agitándome y sin poder respirar. Solo recuerdo las manos de mi padre dentro de mi boca. Una de mis amigas, ¡tan pequeña!, entró a llamarlo y evitó que el hueso de una ciruela amarilla acabara con mi existencia. No existe tiempo distinto ni edades antagónicas, solo talento y decisión de ayudar para salvar al mundo.

Mary Carmen Alejaldre Cabeza. Zaragoza

Leer es sexi

"La televisión es muy instructiva, cuando alguien la enciende me retiro a mi cuarto y leo un buen libro" (Groucho Marx). En estos tiempos pandémicos, cuando las tormentas filomenas hielan España, los furibundos volcanes dejan un manto de cenizas y variadas plataformas televisivas nos ofertan sus horrendas series enlatadas, la lectura de un libro tradicional, en papel, es un valor en alza, tan en alza que se está convirtiendo en un hábito sexi. Ya sea en un banco de un parque, en una plaza o en la terraza de un bar, cuando vemos a una persona leyendo un libro con interés nos parece más atractiva, más interesante, más sexi. Esa persona absorta en la lectura adquiere una pátina dorada, un halo de misterio que lo ilumina. Para finalizar otra cita del ocurrente y sarcástico Groucho: "El libro es después del perro el mejor amigo del hombre, lástima que dentro de un perro esté muy oscuro para leer".

Miguel Romanos Mur. Zaragoza

Las cartas al director no deben exceder de 20 líneas (1.500 caracteres) y han de incluir la identificación completa del autor (nombre, apellidos, DNI, dirección y teléfono). HERALDO se reserva el derecho de extractarlas y publicarlas debidamente firmadas.

cartas@heraldo.es

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