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Cartas al director de HERALDO: 'Tener un perro no es para todo el mundo'

Por
  • Heraldo de Aragón
OPINIÓNACTUALIZADA 13/09/2021 A LAS 05:00
'No todo el mundo sirve perro'
'Tener un perro no es para todo el mundo'
Pixabay

Tener un perro no es para todo el mundo

Vivo en el Actur, entre las calles Concepción Sainz de Otero y Rosa Chacel. 

Desde hace alrededor de un año, unos vecinos tienen un perro que no hace más que molestar. Colocan al animal en un balcón y allí pasa su vida ladrando. Hay noches que todavía se puede oír más allá de las 23.30. A sus dueños, los tremendos ladridos y aullidos de su perro les parecen música celestial. Su egoísmo y falta de respeto a los vecinos son ya legendarios en la calle: se sientan en su balcón buena parte del día junto a su perro, sin mandarlo callar ni importarles los perjuicios que pueda ocasionar a los demás. Esta situación, que podría parecer excepcional, es, por desgracia, muy común en el Actur y en toda nuestra ciudad. Vayas donde vayas, siempre se oyen perros insoportables cerca, lejos o al lado. Tener un perro no es para todo el mundo. Hay dueños, muchos, que piensan en los demás y dedican tiempo y energía a educar a sus perros; los beneficios son inmensos para el dueño, para el animal y para la convivencia con los vecinos. Por desgracia, otros dueños adquieren estos animales como si de un objeto se tratara, sin asumir las consecuencias ni las responsabilidades. Pero un perro no es una cosa; es un ser vivo. Hay que dedicarle mucho tiempo y educarlo. Si no, se vuelve desagradable, agresivo y repelente. Hay una minoría silenciosa que sufrimos a diario los efectos de la moda de tener perros en pisos, mientras unos individuos egoístas y antisociales disfrutan de su juguete. Nuestros gobernantes, locales, regionales y estatales deberían establecer normas estrictas para autorizar a tener un perro en un piso. Y establecer multas considerables a aquellos dueños que permitan que sus mascotas molesten al vecindario. Como en otros países más civilizados que el nuestro.

Pascual Rivera Alba. Zaragoza

Nuevo año escolar

Estos primeros días de septiembre huele a cambio de actividad. No es que huela, es que en ellos y de forma escalonada se inicia el año escolar, fenómeno este que condiciona de manera muy importante a casi un 80% de la población. Pero la realidad me lleva a que todo dios quiere meter mano en la enseñanza y todos lo justifican diciendo que es lo mejor para los verdaderos protagonistas (los estudiantes, sean del nivel que sea), cuando lo que prevalece son intereses políticos, económicos, empresariales, sindicales, asociaciones, familiares o religiosos. Van a intentar resolver su problema usando como punta de lanza, en su demagogia, la cínica frase de: «Nosotros lo que queremos es lo mejor para todos y todas los estudiantes en sus diferentes edades». Los sujetos receptores de la enseñanza: formación, educación y ciudadanía. Frase que cuando la oigo; salgo corriendo y haciendo ¡Fu! Como los gatos. Pues detrás viene la pedrada del interés propio. Por supuesto: Es mi opinión.

Antonio Sarralde Roca. SALLENT DE GÁLLEGO (HUESCA)

Respetar los pasos de las bicicletas

Hay un tema que sería bueno estudiar y solucionar. Hay muchos conductores que o bien por descuido o por ser poco respetuosos, se ponen en los semáforos en medio de los pasos de bici e incluso en los de los peatones. Especialmente peligroso es cortar el paso de las bicis. Pienso que estas malas costumbres habría que erradicarlas de alguna forma y también poner las líneas de parada más visibles o colocar los semáforos delante de esa línea de paso ya que muchos están varios metros más adelante y eso confunde a los automovilistas.

Enrique Armingol Lalaguna. Zaragoza

Cambio de estrategia

Han pasado ya varios años, en efecto, desde que EEUU y el enorme gigante asiático se disputan la hegemonía de las naciones del planeta. Pues bien, una de las consecuencias de la llegada del nuevo inquilino demócrata a la Casa Blanca ha sido el establecimiento de un nuevo orden mundial, en el marco de la creciente puja entre ambas macro naciones, indiscutiblemente. Porque, desde la llegada de Joe Biden al poder allá a principios del presente año, dicho presidente se ha esforzado denodadamente en emitir señales de acercamiento hacia sus ‘socios históricos europeos’ -tanto en las recientes cumbres del G7 como en las de la OTAN- diametralmente opuestas a las señales aislacionistas y proteccionistas de su controvertido predecesor en el cargo. Y es que, como en cualquier partida de ajedrez que se precie entre dos importantes expertos, ante el cambio contundente de estrategia de uno de los contrincantes como es en este caso el del estadounidense, al otro -es decir, al chino- no le queda otra que variar de inmediato la suya siempre que esté firmemente decidido a tratar de seguir manteniendo su ventaja.

Miguel Sánchez Trasobares. ZARAGOZA

La fábrica de embudos

"Un camino para encontrarlos y atraerlos a todos, un camino para que todos circulen por él y un único carril para gobernarlos e inmovilizarlos, en la Inmortal ciudad de Zaragoza". No, no es el Señor Oscuro, es el Gran Inmovilizador del Departamento de Movilidad Urbana del Ayuntamiento de Zaragoza, Marqués del Carril Único (el más democrático, igual para todos, a la velocidad del más lento), Duque del Semáforo, Conde del Paso de Cebra, Vizconde de la Señal y la Limitación, Barón de la Pintura Blanca, y Señor de la Vía Estrecha. Nadie conoce su nombre o su aspecto, pero dicen que se le reconoce por sus tatuajes, una bici, un patinete y el símbolo de 30 km/h en un círculo, "¡Aquí no pasa de treinta ni Dios!" y un gran semáforo en rojo. El Gran Inmovilizador odia las calles de dos carriles y hace lo posible, y lo imposible, para convertirlas en calles de un solo carril, que pasan automáticamente a tener preferencia para bicis y patinetes con una limitación de 30 km/h. Y si no puede, por la ley del embudo, los dos carriles a 30Km/h, interpretando la ley, de forma que la excepción, se convierte en norma general. La fábrica de embudos funciona a tope, pronto no quedaran calles de dos carriles. Basta con pintar líneas de aparcamiento, y ¡chas!, ya tenemos una calle de un solo carril. Y que tiemblen las avenidas de tres carriles. El sentido común dice que si la calle tiene dos carriles y no hay carril bici, dedique uno a hacer un carril para bicis y patinetes, exclusivo o no, y deje el otro sólo para vehículos a motor, con un límite de 50Km/h, antes que hacer un carril único… y desaprovechar el otro. Por favor, ¡Oh Gran Inmovilizador!, deje de fabricar embudos cutres y baratos y use el sentido común, para que todos podamos circular más seguros, sin entorpecer el tráfico y a una velocidad más acorde a cada tipo de vehículo.

José Manuel Solá. ZARAGOZA

Las cartas al director no deben exceder de 20 líneas (1.500 caracteres) y han de incluir la identificación completa del autor (nombre, apellidos, DNI, dirección y teléfono). HERALDO se reserva el derecho de extractarlas y publicarlas debidamente firmadas.

cartas@heraldo.es

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