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Cartas al director de HERALDO: 'Recuerdos de Mesones de Isuela y de Tierga'

Por
  • Heraldo de Aragón
OPINIÓNACTUALIZADA 05/06/2021 A LAS 05:00
Foto de Mesones de Isuela
'Recuerdos de Mesones de Isuela y de Tierga'
Laura Uranga

'Recuerdos de Mesones de Isuela y de Tierga'

Leo en la contraportada a Eloy Morera y su novela ‘El castillo de Mesones’; y también, la Fonda Esther, de Tierga. 

Y me emociono recordando los tiempos de mi infancia y sigo esperanzado de ver resurgir estos idílicos pueblos, cargados de historia. Las Minas de Tierga, ahora Minas Santa Rosa, se vienen explotando desde el primer cuarto del siglo XX; la extinta Compañía Aragonesa de Minas, S. A. extraía magnetita, de una pureza rayando la cristalización metálica; las galerías que excavaban han dejado paso a la explotación a cielo abierto. Pasé allí unos maravillosos veranos de finales de los años cuarenta y principios de los cincuenta, donde solo se respiraba naturaleza, rodeados de huertos y frutales, de viñedos y almendros, entre el refrescante río Isuela. ¡Cuántas horas de trillar y aventar! Qué delicia cuando te dejaban conducir a los mulos que tiraban del trillo, en una circulación interminable, hasta que las gavillas habían soltado los granos y se amontonaban en el centro de la era. El agua, la acarreábamos de las fuentes y nos alumbrábamos con candiles de carburo. Mi abuelo Juan Pablo nació en Tierga. Mesones era uno de nuestros sueños de niños; mi hermano Juan Pablo y yo nos desplazábamos en una única bicicleta muy pequeña, turnándonos cada trayecto, uno en bicicleta mientras el otro caminaba; en los lugares convenidos, el que conducía la bicicleta la dejaba en la cuenta y seguía caminando, mientras el rezagado llegaba hasta la bicicleta, montaba y alcanzaba al caminante. Éramos monaguillos en la capilla del castillo, correteábamos por el patio de armas y nos arriesgábamos por los torreones. Gentes había en Illueca que pasaban a Mesones a intercambiar productos artesanales por alimentos en aquellos años difíciles. ¡Qué maravillosa postal desde el trayecto! Por mi comarca del Aranda.

José Javier Forcén Ruiz. ZARAGOZA

'Un hermoso debate'

En la antigua cocina de la casa familiar, en silencio, asisto a un interesante y pacífico debate entre mi madre, de 91 años, y mi hija, de tan solo 29. Mi madre, con la cara surcada de arrugas apoyada en la palma de la mano, como las personas a las que ya les pesa la existencia, asevera que el orden elegido para la vacunación no es el idóneo. Ella que tanto sabe de sacrificio, de vida y de muerte (perdió a dos niñas) piensa que este virus le robó, con sus mascarillas, el poder intuir las palabras que su sordera ya le negaba. Piensa que los ancianos ya han cumplido su ciclo vital y no le importaría una última renuncia. Cree que se debió vacunar primero a los jóvenes, a los que les queda toda una vida por delante, por descubrir y disfrutar. Mi hija, en cambio, piensa desde su educación progresista y desde la bondad de sus sentimientos, que los ancianos todo nos lo dieron y ahora, en justicia, todo les debemos. Aduce que la humanidad sin principios ni valores sería una jauría. Desde la devoción que se profesan y poniéndose la una en el lugar de la otra, callan y cierran el debate con una mirada tierna mientras se agarran las manos. Y yo, que hace tiempo que olvidé dónde guardé mi pasión por debatir e intentar convencer, pienso que las dos hubieran merecido ser las primeras en recibir la vacuna.

Nacho Barranco Sos. ZARAGOZA

'Quien paga manda'

Comento lo que sigue un poco malévolamente, como señor de cierta edad. Hace cuarenta y pico años yo andaba sentado en clases de la Politécnica de Madrid aprendiendo la asignatura de Comercialización, y los profesores (supuestamente sabios en sus respectivas especialidades) nos adoctrinaban con sus afirmaciones de que el pago directo al origen de los productos, digamos al fabricante, era y sería algo bueno, por supuesto (eso no se negaba), pero... casi imposible salvo en sociedades tribales o poco menos. ¿Será solo el cambio tecnológico, por ejemplo el 4.0, el que ha dejado en ridículo esa afirmación? Pues no, porque en aquellas fechas ya había compañías facturando enormes cantidades (de millones de dólares anuales) con pagos directos a fábrica. Entonces, ¿cómo se explica? La más benevolente de las opciones está en la vagancia de quienes no se actualizaban en sus conocimientos antes de dar clases; la segunda, mucho menos amable, estaría en la defensa de intereses de poderes económicos siempre muy bien relacionados con congresos, financiaciones, prensa... Ahora se habla mucho del ‘partenariado’, y suena bien desde luego, pero sin la menor duda quien paga manda, ¿o no? ¿Quién financia la ciencia que se está enseñando hoy?

Juan Ramón Navarro Brun. ANSÓ

'Con amor y respeto'

Cito lo que su Santidad el Papa nos escribe a propósito del evangelio del día 11 de marzo de este año. «En estos días de prueba, mientras la humanidad tiembla ante la amenaza de la pandemia, querría proponer a todos los cristianos que unan sus voces hacia el cielo. Invito a todos los jefes de las iglesias y a los líderes de todas las comunidades cristianas, junto a todos los cristianos de las diferentes confesiones, a invocar al Altísimo, Dios omnipotente, rezando al mismo tiempo la oración que Jesús Nuestro Señor nos enseñó. Permanezcamos unidos. Hagamos sentir nuestra cercanía a los médicos, a los profesionales de la salud, enfermeras, voluntarios… Nuestra cercanía, a las autoridades que deben tomar medidas duras, pero para nuestro bien. Nuestra cercanía a los policías, a los soldados que buscan mantener el orden en las calles, para que se cumpla lo que el gobierno nos pide que hagamos por el bien de todos nosotros. Cercanía a todos». Si todos los bautizados somos capaces de leer los evangelios seríamos más felices y nuestra vida sería mejor. Invito a todos los hombres y mujeres del mundo a leerlos. Con amor y respeto.

José Luis Grima Parra. Zaragoza

'Duelo en el mar'

Las impresionantes y recientes noticias sobre tantas personas que, con el deseo de llegar a nuestro país, arriesgan incluso la vida nadando en el mar me recuerdan que este problema de la inmigración no solo lo sientes en estos momentos tan complicados que se están viviendo, sino que el día 10 de abril del 2001 me motivó para componer el siguiente poema. "Lo trajo el Mar. Luces de ocaso. Descansa el Mar / brazos y redes, barca y arena. / Las olas mecen una canción / que dulce añora lejanas tierras. / El Mar lo trajo de madrugada / cuando en silencio presta su ayuda / cuando la noche dona su manto / cuando la Luna el llanto enjuga. / Dejó su nido y alzó su vuelo, / buscó otro cielo pleno de estrellas, / halló cobijo ¡bendito sea! / aunque su alma derrame ausencias".

Mary Carmen Alejaldre Cabeza. ZARAGOZA

Las cartas al director no deben exceder de 20 líneas (1.500 caracteres) y han de incluir la identificación completa del autor (nombre, apellidos, DNI, dirección y teléfono). HERALDO se reserva el derecho de extractarlas y publicarlas debidamente firmadas.

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