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El papel de Pence

OPINIÓNACTUALIZADA 14/01/2021 A LAS 01:00
U.S. Vice President Mike Pence speaks at the Americas Society / Council of the Americas 49th Washington Conference on the Americas at the U.S. State Department in Washington, U.S. May 7, 2019. REUTERS/Tom Brenner [[[REUTERS VOCENTO]]] VENEZUELA-POLITICS/USA
'El papel de Pence'
Reuters

No se sabe si estos últimos compases de la presidencia de Donald Trump pasarán a la historia de la tragedia, a la del drama o a la del esperpento. Pero habría que destacar el papel que está representando Michael Pence. Como vicepresidente, Pence ha sido un fiel trumpista durante cuatro años. Sin embargo, el pasado día 6, en un momento decisivo, optó por defraudar a su jefe y se negó a utilizar su autoridad como presidente del Senado para bloquear la ratificación de la victoria de Biden, como le exigían Trump y la masa enfervorecida que Trump lanzó contra el Capitolio. Pence desobedeció, no porque hubiera dejado de creer en Trump ni de apoyar su irredentismo electoral, sino porque, sencillamente, entendió que lo que le pedía el todavía presidente quedaba fuera de sus competencias constitucionales. Pence se atuvo al procedimiento consagrado, garantía del buen orden democrático, y no a las órdenes partidistas. Esta semana, a quien Pence ha decepcionado es a los más radicales del Partido Demócrata, que lo conminaban para que destituyese a Trump en virtud de la enmienda 25ª, un precepto excepcionalísimo cuya aplicación a las circunstancias actuales sería más que dudosa. Pence, de nuevo, ha preferido mantenerla normalidad institucional. En tiempos excepcionales, con la democracia en peligro, atenerse a la más estricta normalidad en el funcionamiento de las instituciones puede ser la mejor manera de asegurar que el centro de gravedad del sistema permanece dentro de su base. Y que, por tanto, no se viene abajo el entero edificio.Si es eso en lo que está Pence, y parece que sí, alguien, algún día, tendrá que darle las gracias.

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