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Cogobernanza

OPINIÓNACTUALIZADA 31/12/2020 A LAS 02:00
Illa abandona el barco en plena tercera ola de la pandemia.
Illa abandona el barco en plena tercera ola de la pandemia.
David Oller / EP

Coronavirus, mascarilla, confinamiento, pandemia, resiliencia, desescalada... Difícil tenía la Fundación del Español Urgente (Fundéu-RAE) escoger la palabra el año covid y, aunque la elección de confinamiento resulta acertada, prefiero ‘cogobernanza’, esa táctica que permite que un Gobierno se lave las manos y reparta culpas mientras la covid se desboca y nos arrastra hasta el tsunami que pondrá fin a 17 navidades distintas.

En ese 2020 para olvidar me importa entre poco y nada que el presidente Pedro Sánchez haya cumplido el 23,4% de los compromisos contraídos por su Gobierno. Me molesta que presuma de ello. Echo de menos más humildad y autocrítica en la gestión de una pandemia que se ha cobrado 70.000 vidas y que seguirá matando hasta que el 70% de la población esté vacunada, si no hay contratiempos, en medio año.

Tan satisfecho está Sánchez del resultado de la cogobernanza que se permite el lujo de prescindir del ministro de Sanidad, Salvador Illa, en plena pandemia, para «ir a por todas» en las elecciones catalanas. La noticia trasciende un día después de que el presidente negara que iba a hacer cambios en su Gobierno. Veinticuatro horas después de sugerir el indulto a los sediciosos del ‘procés’. Como si ya estuviera en campaña... pero de las catalanas, pues en las generales de 2019 defendía el cumplimiento «íntegro» de las condenas.

El adiós de Illa llega con 16.716 nuevos casos de covid y 247 muertos en un día. A la puerta de la tercera ola. Abandonando el barco en plena tormenta para surcar mares menos estresantes.

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