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Opinión

en nombre propio

Caracol

Por
  • Octavio Gómez Milián
ACTUALIZADA 22/05/2020 A LAS 02:00
El vídeo se difundió en Twitter y Facebook
Redes sociales.
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Las redes sociales en tiempos de apocalipsis víricos devuelven multitud de culpables: es complicado discernir entre mandos únicos y autonomías descontroladas quién ha provocado más muertes entre nuestros compatriotas. La maraña se teje en un discurso que no respeta ni el crespón y uno de los fenómenos que nunca faltan entre la multitud bienpensante es el de la reivindicación del comunismo por la vía del decrecimiento. La enternecedora estrategia del caracol suele ser de recomendación exógena y con un punto contradictorio. Empezaron Jane Fonda y Pedro Almodóvar pidiéndome que consumiera menos y después Bop Pop, opinador profesional con Andreu Buenafuente pedía la "desescalada" del capitalismo en twitter desde su iphone. Mientras mi android de fabricación coreana cargaba lentamente el retweet me dio por contar las contradicciones: Bob abogaba por la desaparición de un sistema que se basa en el consumo, cuando él trabaja para televisiones que se pagan a base de la publicidad que no deja de ser un método para el engaño y la doma que nos lleva a comprar. Hay mucho anticapitalista entre los publicistas y abundan entre los medios privados el que extraña el Muro de Berlín. De todos modos uno puede decir lo que quiera, es lo bueno de no vivir en un país comunista. Compro el último número de Rockdelux en el estanco de Carlos, un par de tomos de Star Wars Legends en Taj Majal y me abro cuenta en Antígona. Pero claro, el hummus de Mercadona me gusta mucho más que el que hacemos en casa. Sentimientos de culpa del primer mundo.

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