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Opinión

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Parón industrial

ACTUALIZADA 23/03/2020 A LAS 02:00
ECONOMIA. FIGUERUELAS. PLANTA OPEL PSA / 21-02-2020 / FOTO: GUILLERMO MESTRE [[[FOTOGRAFOS]]] [[[HA ARCHIVO]]]
Cadena de montaje de Opel España, del grupo PSA, en Figueruelas.
Guillermo Mestre

La actividad industrial está prácticamente paralizada por la expansión del coronavirus, salvo la que realizan las factorías de sectores considerados estratégicos para que los alimentos y otros productos (los sanitarios, los de limpieza, químicos o farmacéuticos, por ejemplo) sigan llegando a la población con el trabajo de firmas como la zaragozana Saica, que fabrica el cartón ondulado y el embalaje que necesitan las mercancías, o el que llevan a cabo las empresas de transporte y otros distribuidores.

El parón industrial es una realidad muy palpable en Aragón una vez que varias de las empresas más grandes de la Comunidad han acordado dejar de producir y han obligado, a su vez, que sus parques de proveedores tengan que suspender también su actividad. Ahí no hay teletrabajo que valga, salvo alguna de las actividades que realizan los ingenieros y las labores administrativas o de comunicación, aunque ya en estos días se hallan muy atareados los empleados de departamentos de Personal o Recursos Humanos que deben gestionar la presentación de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) que están llegando de modo masivo a la Dirección General de Trabajo del Gobierno autonómico.

Opel España, del grupo PSA, anunció hace unos días que dejaba de ensamblar automóviles en su planta de Figueruelas, incluida esta en el cronograma de la sucesiva paralización de todas las factorías de PSA en Europa. Entonces, hace casi una semana, apuntaba que la actividad productiva cesaba hasta el 27 de marzo, de modo que se volvería a producir el lunes 30, una fecha que seguramente será modificada tras el anuncio de ayer del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de alargar dos semanas el estado de alarma en el país.

Pikolin, fabricante de colchones, y CAF, de ferrocarriles, estuvieron también entre los grandes grupos que dicidieron ya la semana pasada suspender temporalmente su producción, y BSH Electrodomésticos, que a mitad de semana se vio obligada a parar tras un plante de los operarios de la factoría zaragozana de Montañana, prevé recuperar hoy su actividad aunque solo unos días más y con una previsión de aparatos fabricados menor que la habitual.

Todas las empresas mencionadas, así como otras de sectores distintos pero con gran presencia en Aragón como HMY Yudigar –fabricante de equipamientos comerciales– tenían hasta el estallido definitivo de esta crisis una importante carga de trabajo prevista. Opel España, sin ir más lejos, confiaba en alcanzar en 2020 su récord histórico en producción de vehículos, más de medio millón, de los modelos Corsa (con sus versiones a gasolina, diésel y eléctrica), Crossland X y Citroën C3 Aircross. Como consecuencia de esto, y de los proyectos de otros fabricantes, la industria auxiliar del automóvil en Aragón había previsto un ejercicio muy positivo, con elevados niveles de producción.

El parón registrado ahora dará al traste con estas previsiones tan optimistas. En el sector industrial hay voces que creen que, una vez concluida la actual crisis, las cosas volverán a su cauce porque podrán reanudar su tarea ahí donde la dejaron. Eso es, de hecho, lo que está ocurriendo en China, país donde se detuvo la fabricación y ahora ya se ha reanudado. Otros profesionales, en cambio, no lo ven tan claro. Con una recesión –que ya se vislumbra inevitable– caerá el consumo y perderemos todos.

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