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Opinión

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Cara y cruz del campo

Por
  • Heraldo de Aragón
ACTUALIZADA 26/02/2020 A LAS 02:00
FIMA 2020 abre sus puertas en Zaragoza.
FIMA 2020 abre sus puertas en Zaragoza.
Guillermo Mestre

Con toda la pujanza del sector primario, la Feria Internacional de Maquinaria Agrícola (FIMA) muestra ya en Zaragoza la innovadora tecnología que será tendencia en los dos próximos años. Respecto a la crisis que arrastra el campo, empiezan a llegar las primeras respuestas desde el Gobierno central y desde el autonómico; faltan las de la UE. No obstante, las políticas agrarias siguen siendo insuficientes e ineficientes para que los agricultores puedan afrontar con garantía los problemas del presente y los retos futuros.

El éxito de la 41ª edición de FIMA, tanto en número de expositores como en previsión de visitantes y cifras de negocio, es el haz del campo. El envés lo conforma la situación de crisis que están viviendo la agricultura y la ganadería españolas por la pérdida de rentas y de empleo de forma continuada. La innovación y la maquinización del sector siguen imparables, como se puede ver en el recinto ferial de Zaragoza. A cambio, las políticas oficiales solo ahora empiezan a responder ante la presión que llega desde las calles. De hecho, el Consejo de Ministros aprobó ayer la modificación de la Ley de la Cadena Alimentaria para incluir los costes de producción en los contratos entre agricultores y ganaderos y la industria y la distribución. Habrá que estar vigilantes para su adecuada aplicación y cumplimiento.

La otra batalla de la que depende el futuro el sector agrícola es la que se está librando en Bruselas en torno al posible recorte de los fondos de la Política Agraria Común (PAC) en los presupuestos europeos para el periodo 2021-2027. Los fondos estructurales todavía son decisivos para la recuperación económica en el sur de Europa. Además, cualquier recorte en los fondos agrarios puede transmitir la impresión de que las instituciones europeas y los países partidarios de la austeridad no reaccionan ante el evidente malestar del sector. Europa sigue construyéndose sobre el campo. 

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