Despliega el menú
Opinión

Opinión

Un regalo póstumo

ACTUALIZADA 31/01/2020 A LAS 02:00
British flags fly near the Winston Churchill statue outside the Houses of Parliament during a pro-Brexit protest in London, Britain, March 29, 2019. REUTERS/Dylan Martinez [[[REUTERS VOCENTO]]] BRITAIN-EU/MARCH
Una marcha a favor del 'brexit' en Londres.
Dylan Martínez/Efe

En junio de 2016, en plena campaña del referéndum sobre el abandono de la UE por el Reino Unido, a una semana de la votación, cruzaba por carretera Inglaterra de sur a norte y a buen ritmo, en poco más de un día. Un discurrir entre la campiña más bien monótono, con algún cartel sobre el tema en cuestión salpicando el paisaje. También se podían leer pintadas en muros de los suburbios y abundaban las Union Jack, la bandera nacional, al atravesar las poblaciones. Los mensajes coincidían: sí al ‘brexit’. En la televisión, en las crónicas y los debates políticos, el entusiasmo estaba igualmente en un solo bando.

Fue una experiencia apenas epidérmica, la de un viajero fugaz cuyo criterio previo se había formado de manera igualmente superficial, con algunas conversaciones con amigos que viven o han vivido en esas tierras, con el seguimiento periodístico de la actualidad, unas pocas lecturas… Pero suficiente para concluir que los partidarios de cambiar el ‘statu quo’ se disponían a ganar la partida, aunque por aquí todos los analistas siguieran confiando hasta el final en un voto ‘razonable’… que no se produjo.

El ‘thatcherismo’, además de su contribución decisiva a la expansión del neoliberalismo de las últimas décadas, se lanzó ya en los 80 a calentar la exacerbación nacionalista en el Reino Unido. Regalo póstumo suyo es este ‘brexit’. Con él se aleja del continente el principal ariete de Estados Unidos y de ese capitalismo desatado, y, puestos a ser optimistas, la ambición de una Europa más unida y más solidaria tiene una oportunidad. Pero antes tocará sufrir en lo económico y, para muchos ciudadanos de aquí y de allá, también, en las relaciones personales. Cinco décadas han tejido muchos lazos que ahora están en cuestión.

Etiquetas