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Opinión

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El valor de los intangibles

Por
  • Francisco Bono Ríos
OPINIÓNACTUALIZADA 24/12/2019 A LAS 02:00
La llegada de Amazon mejorará la imagen tecnológica de la economía aragonesa.
La llegada de Amazon mejorará la imagen tecnológica de la economía aragonesa.
HERALDO

En los textos universitarios de Economía se ha dedicado siempre un espacio importante a los denominados ‘factores de localización de las empresas’, cuya amplia gama se amplió cuando emergió como disciplina académica la Economía Regional. Era algo lógico ya que la observación de territorios concretos ayudaba a comprender mejor las razones de la localización. Por eso, para los lectores de HERALDO, nuestra región es una buena fuente de observación del tema que queremos tratar en este artículo.

Así, por ejemplo, uno entiende muy bien por qué unas determinadas empresas se instalan en las capitales (para aprovechar las ventajas de los servicios) o en las zonas rurales (debido a las fuentes de materias primas), o bien se eligen emplazamientos concretos por sus ventajas logísticas ante los mercados de venta. Sin descartar otros factores, como la existencia de terrenos preparados para la ubicación de las instalaciones o ayudas económicas públicas, la disponibilidad de talento, el marco fiscal o un largo catálogo de motivos.

Tampoco debe descartarse, en modo alguno, que en ocasiones el único factor de localización sea la existencia de una familia emprendedora que se anima a montar su empresa en la localidad donde vive (precisamente en la que vive, y no en otra); y Aragón ofrece una estupenda gama de ejemplos de lo señalado, ya que esas empresas de carácter familiar han sido (y siguen siendo) uno de los principales pilares de la economía de nuestra Comunidad, y además -y muy importante- un factor de localización de otras empresas autóctonas y foráneas, gracias a la buena imagen que ofrecen.

 

Y en eso último quiero detenerme, en la imagen como factor de localización, porque, en definitiva, junto a los factores materiales existen otros de naturaleza ‘intangible’, que son de gran relevancia y a los que en ocasiones debemos conceder mayor importancia que a los meramente tangibles, como puede ser la creación de empleo y similares. Solo hay que reunirse con empresarios de otras latitudes para percatarse de ello.

Por eso debemos celebrar el anuncio de la instalación de Amazon Web Services en nuestra Comunidad, con un tipo material de instalación que posiblemente no tenga un reflejo muy notorio en términos de empleo si se compara con otro tipo de actividades, pero que sin duda nos coloca en el panorama internacional de manera definitiva; es decir que, como suele decirse en el argot, nos coloca en el mapa del mundo global gracias a ese valor intangible que es una imagen potente de marca ("algo tendrá Aragón cuando instala esta firma internacional unos centros de procesamiento de datos").

Sin duda, eso supone también la consolidación de un círculo virtuoso que siempre resulta beneficioso: importantes firmas se instalan en un territorio y a su vez esas firmas producen un ‘efecto llamada’ para otras nuevas. 

No obstante, en Aragón no es la primera vez que se produce este hecho. Ha habido instalaciones que han actuado simultáneamente con impacto en el PIB y el empleo y con la mejora de nuestra imagen, entre las que podemos citar la implantación de la planta de Opel o el anuncio del grupo Bon Àrea. Otras instalaciones actuaron principalmente como factor intangible, entre las que podemos destacar sobre todo la plataforma de Inditex en Plaza, auténtico reclamo cuando se trata de ‘vender Aragón’ en el exterior.

Todo ello viene a añadirse, naturalmente, a la dimensión alcanzada por otras empresas de crecimiento endógeno que han generado una elevada notoriedad en el exterior, con ejemplos como Saica, Balay, Pikolin y Lacasa, entre otros. O también al hecho de poder disponer en Aragón de una entidad financiera propia, que sobrevivió por méritos propios a la caída de las cajas de ahorros españolas, como es el caso de Ibercaja.

En definitiva, aunque no pudiera precisarse con nitidez un número de empleos o una generación de rentas en la implantación de los tres centros de Amazon, lo que sí puede afirmarse con precisión es que el impacto intangible será muy elevado; tanto por su propia imagen de marca como por la naturaleza de la función tecnológica que van a desarrollar esos centros. Todo un logro que potenciará nuestra capacidad de atracción de inversiones en unos momentos donde la competencia de los mercados es a nivel planetario.

Una gran noticia, pues, que viene a mitigar los augurios de ralentización de las economías europea y española y que debe servir para acrecentar nuestra propia autoestima como aragoneses.

Francisco Bono Ríos es economista

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