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El necesario acuerdo entre el PSOE y el PP

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  • Heraldo de Aragón
ACTUALIZADA 11/11/2019 A LAS 02:00
Las elecciones de ayer dejan un panorama político más complicado.
Las elecciones de ayer dejan un panorama político más complicado.
Javier Cebollada / Efe

Las segundas elecciones generales de 2019 dejan un panorama parlamentario aún más fragmentado que las de abril. No obstante, los partidos han concurrido a ellas a sabiendas de que ahora, después de que los ciudadanos se hayan pronunciado, tienen la obligación de desbloquear las negociaciones y encontrar una fórmula para que España cuente con un Gobierno estable que aborde los desafíos pendientes. El PSOE y el PP, como partidos principales del sistema y como las fuerzas más votadas ayer, tienen que explorar con pragmatismo la posibilidad de llegar a acuerdos que saquen a España del bloqueo y pongan las instituciones a funcionar.

Las urnas no han dado ninguna mayoría clara. El PSOE gana las elecciones, pero con menos escaños y con más dificultades para gobernar. El PP logra mejorar su presencia en el hemiciclo, pero Vox, que se convierte en tercera fuerza del nuevo Congreso, le disputa viejos feudos. Ciudadanos sufre un durísimo castigo por haber vetado de forma insensata un Ejecutivo con los socialistas. Unidas Podemos vuelve a caer y se queda lejos de sumar con el PSOE. Y las fuerzas nacionalistas e independentistas siguen creciendo. La repetición de las elecciones, por culpa de los partidos, no ha servido, pues, para despejar incertidumbres, sino que las ha incrementado. Pedro Sánchez, como líder del partido más votado, tiene la responsabilidad de ponerse a trabajar inmediatamente para buscar una solución a un periodo de interinidad demasiado largo. De entrada, se vislumbran dos opciones que deben ser descartadas. Por una parte, una nueva cita con las urnas en 2020. Por otra, un acuerdo con Podemos y fuerzas independentistas que daría lugar a un indeseable ‘gobierno Frankenstein’. 

La fórmula más factible en este momento, pragmática pero realista, pasa por un acuerdo de las dos grandes formaciones constitucionalistas, el PSOE y el PP, que saque al país de este ‘impasse’, aunque sea para una legislatura corta. Si no son capaces de formar un gobierno de coalición, al menos deben lograr un pacto de investidura que dé lugar a acuerdos sobre las grandes reformas que necesita el país. Es difícil, porque nunca lo han hecho, pero las urnas les han avisado de que los ciudadanos castigan a quienes no apuestan por la gobernabilidad del país. Los socialistas deben orillar la tentación de pactar con los independentistas. Y los populares tienen que seguir siendo el gran partido centrado y moderado.

Los datos registrados en Aragón (los socialistas consiguen un escaño más, al igual que el PP, mientras Ciudadanos pierde los tres que tenía; Vox y Podemos-IU se mantienen en uno y Teruel Existe consigue también uno) demuestran que el electorado premia el esfuerzo del que pacta, aunque sea con fuerzas antagónicas.

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