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Por
  • José María Serrano Sanz
ACTUALIZADA 06/11/2019 A LAS 02:00
Casa Ramon y Cajal / 11-06-19 / Enrique Cidoncha [[[FOTOGRAFOS]]]
La casa de la calle Alfonso XII de Madrid que Santiago Ramón y Cajal y Silveria Fañanás compraron con el dinero del Nobel.
Enrique Cidoncha / HERALDO

El 29 de octubre de 1906 las ediciones de la tarde de algunos periódicos informaron en España de la concesión del Premio Nobel de Medicina a Santiago Ramón y Cajal. Entre los primeros que acudieron a su domicilio a felicitarlo estaba el otro Premio Nobel español de entonces, José Echegaray, que lo había obtenido dos años antes. Eran nada menos que colegas de Nobel. Echegaray, ingeniero de Caminos, gran matemático (a decir de Rey Pastor), notable economista, había sido ministro de Hacienda en dos ocasiones, en 1874 y el año anterior, 1905. Sin embargo, fue Premio en Literatura, pues, además de construir puentes y vías férreas, desentrañar teoremas y reformar la peseta, había escrito más de 50 obras de teatro. Echegaray era buen amigo de Cajal, que había contribuido a su homenaje el año anterior con un discurso de elogio en el Ateneo.

Cajal explicó unos días después en una entrevista en ‘Heraldo de Aragón’ una parte muy humana de la conversación, con un leve dejo de decepción. Echegaray (que también compartió el Nobel) le contó que a él las coronas suecas se le habían transformado en 26.000 duros, pero que a Cajal solo le iban a corresponder "unos 22.000", porque la peseta se estaba revalorizando, tras recuperarse del desastre del 98. Con ellos, dijo más adelante Silveria Fañanás, su esposa, compraron la casa de la calle Alfonso XII donde vivieron después y que debió haberse convertido de forma natural en museo.

José María Serrano Sanz es miembro de la Academia de Ciencias Morales y Políticas y catedrático de Economía en la Universidad de Zaragoza

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