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Opinión

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Garantizar la gobernabilidad

ACTUALIZADA 03/11/2019 A LAS 02:00
La gran incógnita es si las elecciones resolverán el bloqueo político.
La gran incógnita es si las elecciones resolverán el bloqueo político.
F. P.

Abandonar el anonimato siendo el presidente del CIS no debe de ser una tarea sencilla. No parece un puesto en exceso mediático, más bien al contrario, pero José Félix Tezanos, que ha sabido acomodarse en la controversia, ha logrado que su última encuesta electoral, ajena a las muchas consecuencias derivadas de la sentencia del ‘procés’ y al traslado de los restos de Franco, haya irrumpido en el inicio de la campaña con protagonismo propio. Inmersos en un clima donde todo es posible, los porcentajes de Tezanos chocan con la mayoría de la demoscopia privada mientras sostienen la decisión que invitó a Pedro Sánchez a convocar unas nuevas elecciones. Bajo la máxima de que el PSOE mejoraría sus actuales resultados y que Podemos y Ciudadanos rebajarían su presencia en el Congreso, no se está reparando en que más importante que conocer quién será el ganador el próximo 10-N -algo que solo concede alimento a la campaña- es descubrir si los partidos tendrán la capacidad y la generosidad suficientes como para sacar a España del bloqueo político.

La sensación de encontrarnos en un callejón sin salida, incluso afectados por la amenaza de unas quintas elecciones, se presenta como un importante factor en la decisión del voto. Al margen de lo que pueden descubrir las encuestas o los comentarios periodísticos, entre los votantes existe una fuerte corriente a favor de garantizar la gobernabilidad. Es decir, los ciudadanos quieren que, de una vez por todas, haya un gobierno estable. Este deseo, que alimenta todo tipo de cábalas y acuerdos para lograr los 176 escaños que garantizan la mayoría absoluta en el Congreso, está llevando a los electores a reverdecer el bipartidismo. PSOE y PP pueden ser los receptores de un voto útil sostenido en un deseo de zanjar los últimos años de inestabilidad, un proceso al que también podrían contribuir los indecisos de última hora.

Los españoles quieren un gobierno, pero también desean que ese mismo gobierno, siempre con una ideología fácilmente reconocible, se conduzca en estabilidad. Así, la expresada caída en los sondeos de la intención de voto de Ciudadanos tendría su origen, entre otras razones, en la fuga de aquellos que han perdido la confianza en la pericia de Albert Rivera para solucionar el bloqueo. A Ciudadanos se le atribuyó la capacidad para actuar como un punto intermedio, como un enlace con voluntad reformista que podía primar desde la moderación la formación de un gobierno de coalición. No esperaban encontrarse con un partido que, aparte de las serias dificultades para encasillarlo ideológicamente, estaría más preocupado en rivalizar con el PP que en gobernar.

Ciudadanos, en cualquier caso, no es el único partido que tiene en este último tramo de campaña problemas para ser comprendido y situado ideológicamente. En situación pareja, aunque en este caso a la izquierda, se encuentra Más País. Si bien Unidas Podemos atiende a la naturaleza de un partido a la izquierda del PSOE, lo que en su momento pudo representar Izquierda Unida, Más País, aparte de arañar unos cuantos votos de los descontentos con Pablo Iglesias, no alcanza a ofrecer un mensaje reconocible y diferenciado más allá de las disputas personales. Más País robará a Unidas Podemos un pequeño porcentaje de voto, pero no ha logrado hacerse con el tarro de la esencia fundacional de Podemos. Iglesias, que ya perdió en la anterior cita electoral buena parte de sus apoyos, ha sabido evitar ante sus bases, manteniendo un cierto músculo ideológico en todo su argumentario político, que triunfe la idea del PSOE de descargar sobre él toda la responsabilidad de la repetición.

Al margen de la irrupción con fuerza de Vox, PSOE y PP volverán a situarse tras los comicios del próximo domingo como las dos formaciones de referencia. Si no se producen errores de última hora -la prudencia de socialistas y populares pudo apreciarse en el debate organizado el jueves por HERALDO con los candidatos al Congreso por Zaragoza-, todo volverá a depender nuevamente de la capacidad de movilización de estos dos grandes partidos. Sin dudar de la situación de ventaja del PSOE recogida en las encuestas, conviene no olvidar que nada garantiza que las urnas desbloqueen la actual situación. En ese caso, habrá que esperar para descubrir cómo actúa la presión para formar gobierno y a quién afecta.

miturbe@heraldo.es

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