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Opinión

Un grave error político

Por
  • Heraldo de Aragón
ACTUALIZADA 02/08/2019 A LAS 02:00
María Chivite, candidata a la presidencia de Navarra.
María Chivite, candidata a la presidencia de Navarra.
Villar López / Efe

El Partido Socialista consumará hoy un grave error político y moral si admite la investidura de su candidata, María Chivite, como presidenta autonómica de Navarra gracias a la abstención de EH-Bildu, formación surgida del entorno de ETA y que no ha repudiado la violencia de la banda terrorista. Un gobierno con participación de los nacionalistas vascos y dependiente de Bildu generará tensiones en la Comunidad Foral y complica además, a nivel nacional, las posibilidades de Pedro Sánchez para alcanzar acuerdos con Ciudadanos o el PP.

Navarra Suma, integrada por UPN, Ciudadanos y el PP, fue la fuerza que ganó las elecciones autonómicas del 26 de mayo en Navarra, con 20 diputados, lejos de la mayoría absoluta en el Parlamento foral (26 diputados), pero claramente por delante de los 11 escaños del Partido Socialista. Teniendo en cuenta la compleja situación política de la Comunidad, con las tensiones que crea la reivindicación nacionalista que quiere incorporar Navarra al País Vasco, hubiera sido natural que los partidos constitucionalistas propiciaran la formación de un gobierno moderado. La abstención del PSN para permitir gobernar a Navarra Suma hubiera podido negociarse, dejando de lado de ese modo al nacionalismo vasco de Geroa Bai (Sí al Futuro) y, sobre todo, a los proetarras de Bildu. 

Pero el empeño de los socialistas navarros de hacerse con el gobierno, a pesar de su limitada fuerza parlamentaria, les ha llevado a formar una coalición con Geroa Bai, Podemos e Izquierda-Ezkerra, pero que además precisa de la aquiescencia de Bildu para hacerse realidad. Pedro Sánchez y la dirección nacional del PSOE deberían haber cortado radicalmente esta peligrosa deriva, pero incomprensiblemente no lo han hecho, lo que vendría a dar la razón a quienes consideran que Sánchez opta por alianzas peligrosas que deterioran el consenso constitucional. De un partido como el PSOE, central para el sistema político español, cabía esperar mayor responsabilidad.

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