Opinión

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Pedro Sánchez ya no es candidato

ACTUALIZADA 30/07/2019 A LAS 02:00
Pedro Sánchez.
Pedro Sánchez.
Telecinco / Efe

Ciertos informadores y tertulianos que se creen en posesión de la verdad siguen tratando a Pedro Sánchez como si tuviera todavía la condición de candidato a presidente del Gobierno, afirmación completamente falsa a la luz del artículo 99 de la Constitución, que es a la que hay que mirar y que es conveniente saberse. 

Lo cierto es que, no habiéndole sido otorgada la confianza del Congreso de los Diputados al que sí era candidato en las dos oportunidades que se le brindaron, su candidatura decae, y será de nuevo el Rey quien, tras las oportunas consultas establecidas en el artículo 99.1 del texto constitucional, propondrá un nuevo candidato para que vuelva a someterse a las dos elecciones y conseguir el beneplácito de la Cámara Baja bien a la primera votación, con mayoría absoluta, bien en la segunda, con mayoría simple. Y si en esta nueva ocasión ese nuevo candidato, que hoy por hoy no es Pedro Sánchez, tampoco lo consigue y transcurren dos meses desde la primera votación que perdió Sánchez, es cuando el Rey, ‘ope legis’, disolverá ambas cámaras y convocará nuevas elecciones con el refrendo de la presidenta del Congreso (art. 99.4).

Es natural que Pedro Sánchez trate de atar bien atada la oportunidad que es posible se le presente otra vez si el Rey le propone como candidato, pero es evidente que podrían darse otras alternativas. Todo aspirante a candidato (y el señor Sánchez no es hoy por hoy más que un mero aspirante) deberá estar trabajando estas semanas en ganarse las alianzas necesarias para evitar el doble fiasco que le ha supuesto esta vez a Pedro Sánchez, que se presentó quizás muy ligero de equipaje, y conseguir ser el que se presente con mejores avales y alianzas ante Su Majestad. 

Por tanto, debe rechazarse toda manipulación intencionada o interesada que nos trate de presentar a don Pedro como eterno candidato, pues en modo alguno eso es así. Y debemos ser rigurosos los ciudadanos en que se nos faciliten las noticias y los comentarios con la verdad por delante; así que lo que procede es apear por el momento del título de candidato a quien es simple, llana y solamente presidente del Gobierno en funciones, que no es poco. Piensen que el propio Sánchez, al igual que hiciera Iglesias al dar un paso a un lado, como se dice finamente ahora, decidiera ceder el puesto a otro colega de su partido que levantara menos ampollas. ¿Habría en tal caso dos candidatos?

Pues llamemos al pan pan y al vino vino y no tratemos de llevar a la ciudadanía por derroteros equívocos, por más devoción que ciertos medios profesen a don Pedro Sánchez. Tendrá que ganarse una confianza que hasta ahora no ha encontrado y más le valdría, si se mantiene en el empeño, ir cerrando acuerdos, preferentemente ante notario.

Se está muy bien de vacaciones, pero no hay tiempo que perder. Si dicen que París bien vale una misa, la Moncloa bien puede valer quedarse sin vacaciones y ponerse de una vez a trabajar. Para volver a ser candidato, que ahora no se es. Y se ruega no confundir al personal.

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