Opinión

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Pueblos que se mueren

ACTUALIZADA 21/07/2019 A LAS 02:00
La serie 'Aragón, pueblo a pueblo' ha denunciado la despoblación.
La serie 'Aragón, pueblo a pueblo' ha denunciado la despoblación del mundo rural aragonés.
Laura Uranga

Decía Manuel Campo Vidal en unas recientes jornadas en Soria que cuando se cierra el bar los lugareños saben que están sentenciados. Ya solo les queda la espera hasta que rompa el silencio el movimiento de los cedros del cementerio. Sucede así, según la ley inapelable de los hechos, salvo en Aragón. En la Comunidad hay dos periodistas de HERALDO, Pablo Ferrer y Laura Uranga, que dan vida a los pueblos. Llegan allí donde ni siquiera sacude las misivas el cartero, se abrazan con el último campesino, comparten mesa con el penúltimo alcalde. Durante dos años se han metido en las cocinas, las ermitas, los museos, las plazas, los atrios, han combatido la despoblación sangrante con un bolígrafo, una libreta y una cámara. Poco más revolucionario. Ayer mismo, con sentido, brillantez y cariño, Raúl Conde felicitaba a HERALDO desde las páginas de ‘El Mundo’ por una iniciativa brillante. «España es una tierra en la que solo se llega a lo nacional a través de lo local», escribió Conde. Cuánta razón. Que se lo pregunten a Pablo y a Laura, dos periodistas de raza que, como el poeta, decidieron hace ya tiempo que preferían vivir en los pronombres antes que en islas, palacios y torres. Se nos mueren los pueblos, decenas en los próximos años. Pablo y Laura lo han escrito y denunciado. Estamos avisados.

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