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"Un gato te educa a ti para que hagas lo que él quiera"

Laura Agustí homenajea a su siamés Oye en 'Historia de un gato', un libro ilustrado en el que también da cuenta de su amor por los animales en el que tiene un papel crucial el pueblo donde se crió: Valdealgorfa.

Laura Agustí, escritora e ilustradora
Laura Agustí, escritora e ilustradora
Francisco Jiménez

Como una suerte de Gerald Durrell, Laura Agustí aprendió a observar y a amar los animales a su aire y desde muy pequeña, en su caso no en Corfú sino en Valdealgorfa, el pueblo turolense donde se crió y del que se marchó para ir a la universidad. De aquellos años hace memoria en 'Historia de un gato', en el que la escritora e ilustradora cuenta también la suya, que es también la del amor por los animales. 

Agustí homenajea al que fuera su compañero durante 17 años, el siamés Oye, una circunstancia que le da pie a bucear en sus recuerdos. Por escrito y dibujados aparecen los paisajes y rincones del pueblo, los endemismos aragoneses de sus abuelos al hablar y, sobre todo, esa fauna que surgía a cada paso, como los caracoles, las urracas, las golondrinas o los escarabajos, llamados en la zona "escarbachos".

'Historia de un gato' contiene mucha emotividad, pero también aborda numerosas cuestiones en torno al universo felino: desde su papel en la historia o en el mundo del arte hasta consejos prácticos sobre cómo saber leer su lenguaje corporal, fomentar la convivencia con un perro o, incluso, superar el duelo por la pérdida de la mascota.

La historia de su gato Oye comienza en Valdealgorfa. ¿Qué importancia tiene la localidad turolense donde se crió en su amor por los animales?

El libro es la historia de mi gato y a la hora de definir su estructura era muy importante para mí volver a los orígenes y al porqué de mi pasión por los animales, que está directamente relacionado con el contexto en el que crecí. Me parecía crucial explicar bien mis raíces, mi pueblo.

Es curioso que tras convivir en Valdealgorfa con muchos animales se haya decantado por los gatos, una mascota tan ideal para un urbanita.

Es verdad que el gato es un animal doméstico que está de moda y es muy mediático sobre todo a través de las redes sociales. Pero en los pueblos hay un gato casi en cada casa, sobre todo para controlar que no haya ratas. En las ciudades se tiene más de compañía y en los pueblos tienen una función.

Esa idea que no hay que tratar a los animales como personas aparece entre sus recuerdos de Valdealgorfa. Su abuela no entendía que usted y su hermana subieran a los gatos a casa. ¿Era una cuestión generacional?

La manera en que mis abuelos se relacionaban con los animales la comprendía y al mismo tiempo se me hacía dura. Pero en mi pueblo era algo habitual que se mataran los conejos y verlos colgados en la ventana, en la carnera. Es cuando sales de ese entorno es cuando tú te empiezas a relacionar de otro modo con las mascotas. Yo creo que era un choque generacional, no tanto una cuestión ciudad-campo. 

La pandemia ha multiplicado el número de mascotas en las casas. ¿Lo ve como algo estrictamente positivo o también una síntoma de que hay mucha soledad?

La pandemia ha hecho a mucha gente muy consciente de lo sola que está. Pero también se añade que la gente tiene menos hijos. Las mascotas no los vienen a sustituir, porque es imposible, pero sí se hacen más presentes. Aunque en contrapartida también ha habido abandonos de mascotas, los refugios están llenos. Ha habido efecto rebote.

¿La mala fama que en ocasiones acarrean los gatos es porque no se les conoce?

El primer error que se comete cuando se adopta un gato es pensar que se parece a un perro. Son totalmente diferentes. A un perro puedes educarlo, a un gato nunca. Y hay que asumirlo. Los gatos desempeñan determinadas cosas por genética, como sus necesidades en la caja, pero en general siempre harán lo que quieran. Es más, un gato te va a educar a ti para que hagas lo que él quiera. Y esto hay que tenerlo claro. Por otro lado, en el plano más práctico, el perro requiere más cuidados, hay que sacarlo aunque de paso te conecta a ti con gente, te hace salir. Son relaciones muy diferentes. Pero para mí la perfecta es tener el cariño de los dos.

O sea que lo de llevarse como el perro y el gato no es real.

Dependerá de cada animal y de sus circunstancias. Pero aquellos que como yo han tenido o tienen perro y gato pueden atestiguar que no se llevan mal. Por ejemplo, mi perro y mi gato se toleraban, eso sí, si el perro iba por la calle y veía un gato se tiraba a por él. Supongo que es el instinto.

Los que se llevan como el perro y el gato son los amantes y los detractores los gatos. ¿Por qué los gatos generan tanto rechazo?

Es curioso porque poca gente hay que odia a los perros. Quizá influye esa idea de que los perros dan un amor más puro y fiel. El gato, por contra, es más independiente, va a la suya. Pero hay un constructo en torno a ellos que lo hemos generado los humanos. Conozco gente que les tiene miedo a los gatos, pero yo creo que es porque no ha tratado con ellos. Claro que los gatos son muy especiales. Si algo o alguien no les gusta te lo hacen saber, tienen una manera muy singular de relacionarse con los humanos, hay que vivirlo para entenderlo.

¿Para tener un gato hay que ser tan independiente como ellos?

Yo creo que no porque al final los que tenemos gatos somos muy dependientes de ellos. La gente que es gatuna es muy, muy gatuna.

Otro tópico: el de que los gatos son de sus dueños.

Yo creo que es al revés, que los dueños somos de los gatos. Los dueños son ellos. Te estudian, te observan y maniobran hasta que estás a sus servicio. Ellos mandan y los servimos con mucho gusto. Sabemos que estamos dominados por nuestra mascota, pero nos parece bien. Es lo que hay. Somos esclavos agradecidos.

Frente a los detractores, los gatos son tremenda exitosos en las redes sociales.

Creo que es el resultado de su belleza y su carácter. Al fin y al cabo son felinos en miniatura. Generan la fascinación de las panteras o los leones, pero en pequeñito. Yo que he tenido gato y perro y he publicado historias de ambos en Instagram siempre han tenido muchos más 'likes' las de los gatos. Los amantes de los gatos 

¿Los amantes de los gatos son más activos?

Sí, somos un poco 'grupies' (risas).

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