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Una tabla atribuida al retablo de la iglesia de Anento se subastará en los próximos meses

Según el historiador del arte Alberto Velasco, ha sido adquirida en Suiza y su propietario, barcelonés, piensa venderla.

Retablo de la iglesia de Anento. A la derecha, la tabla que se va a subastar en Suiza.
Retablo de la iglesia de Anento. A la derecha, la tabla que va a ser subastada.
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El retablo de Anento, una monumental obra de arte salida del taller de Blasco de Grañén, carece, aunque muy pocos reparan en ello, de una de sus tablas. El guardapolvo que lo recorre tenía originalmente 16 ángeles que presentan los instrumentos de la Pasión de Cristo. Pero falta uno. El historiador del arte Alberto Velasco, de la Universidad de Lérida, asegura haberlo localizado y ha publicado su hallazgo en la última entrega de la revista 'Ars Magazine'. Velasco, que ha sido conservador del Museo de Lérida durante doce años, y desde allí ha defendido con vehemencia las tesis catalanas sobre los bienes reclamados por Aragón, desconoce cómo la pieza salió de Anento y acabó en una colección suiza. 

"El de Anento es, sin duda, uno de los retablos góticos más importantes de Aragón. A mí siempre me había llamado la atención que le faltara una de sus tablas. De hecho en las fotos antiguas que se conocen de él, como en la del archivo fotográfico de Juan Mora, no aparece esa tabla. Las fotografías de ese archivo no siempre se pueden datar con exactitud pero, en cualquier caso, las del retablo de Anento son anteriores a 1936, por lo que el retablo perdió esa tabla hace casi 100 años".

La tabla atribuida al retablo de Anento que será subastada
La tabla atribuida al retablo de Anento que será subastada
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La obra fue restaurada en 2002 por la Diputación Provincial de Zaragoza. Buena prueba de su importancia la da el hecho de que fue la pieza más destacada de la tercera edición de 'Joyas de un patrimonio', exposición organizada por la DPZ en 2003 y en la que se mostraban las restauraciones realizadas en los años anteriores. En la restauración, según señala Velasco, el hueco de la tabla faltante se cubrió con una tabla de madera neutra. 

La pintura, según asegura Alberto Velasco, fue adquirida en Basilea por su propietario actual, que está en Barcelona, la ha traído de vuelta a España y planea venderla en los próximos meses. Él fue quien contactó con el historiador del arte para que le diera su opinión sobre la pieza, y en su informe se apoyará cuando salga a subasta. "En cuánto la vi supe de qué se trataba", apunta Velasco.

¿En qué se basa el historiador del arte para defender que la tabla pertenece al retablo de Anento? "Todo el guardapolvo está formado por tablas en las que están pintados ángeles que presentan distintos instrumentos de la Pasión de Cristo -relata-. Así, por ejemplo, podemos ver la bolsa de monedas de plata de Judas o la túnica de Jesús". También la linterna de Malco, la oreja que San Pedro le cortó a este último con una espada, el gallo, la caña que Cristo llevó como cetro, la trompeta del Via Crucis, el martillo y los clavos de la crucifixión, los dados con los que jugaron los centuriones, el acetre con agua y vinagre, los flagelos y la lanza de Longinos, las cuerdas, las cañas, la corona de espinas, el letrero con el 'Inri', las escaleras o las tenazas del descendimiento... ¿Qué falta en un programa iconográfico tan completo? Lo que este ángel lleva es la antorcha de los soldados romanos que apresaron a Cristo en el huerto de Getsemaní", defiende Velasco. Además, "el estilo del pintor coincide plenamente, los dorados, la vestimenta del ángel... Evidentemente, yo no he ido a Anento con la tabla para ponerla en su lugar y comprobar que coincide. Pero el formato, las dimensiones, el estilo de Grañén, que es muy reconocible... Todo apunta en esa dirección".

De confirmarse su tesis, se trataría de una tabla cuya recuperación sería muy importante para Aragón. "Si sale a la venta a un precio adecuado, entiendo que debería comprarse en Aragón para completar el retablo, pero no tengo esos datos, yo me he limitado a hacer el informe", concluye Velasco. Y ese parece que será el principal problema, el del 'precio adecuado'. 

El retablo de Anento, realizado por Blasco de Grañén, es casi cuadrado: mide 7 por 6,80 metros. Tiene 37 tablas, y el guardapolvos, además de los ángeles, tiene pintados varios escudos, entre ellos el del arzobispo Dalmau de Mur, por lo que se deduce que fue pintado entre 1431 y 1456. Las tres tablas de mayores dimensiones del cuerpo del retablo están dedicadas a los tres santos titulares: San Blas, en el centro, la Virgen del Patrocinio, a la izquierda, y Santo Tomás Becket a la derecha.

Según la historiadora del arte Carmen Lacarra, que ha dedicado buena parte de sus esfuerzos investigadores a Blasco de Grañén, al que dedicó una monografía ya en 2004, el retablo de Anento es el único del artista que se conserva en el lugar para el que fue diseñado.

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