Despliega el menú
Ocio y Cultura
Suscríbete

ARTES & LETRAS 

Laberintos de lo real y lo ilusorio en CaixaForum

Crítica de la exposición ‘El sueño americano. Del pop a la actualidad’.  

Donald Judd. 'Sin título', 1961-1975. Xilografía sobre papel oriental crema.
Donald Judd. 'Sin título', 1961-1975. Xilografía sobre papel oriental crema.
The Trustees of the British Museum. Judd Foundation, VEGAP, Barcelona, 2020.

En una visita al Museo Británico no debe olvidarse subir a las salas de arte gráfico. Está bien volver a ver el friso del Partenón, pero tiene la manía de ser siempre igual. The prints and drawing galleries disponen de una vitrinas por las que desfilan, en exposiciones temporales, los inagotables fondos de papel del museo, una inabarcable imagen del mundo y la inventiva humana, y donde tienen la sana costumbre de mostrar las últimas adquisiciones. Muchas de estas compras corresponden a gráfica contemporánea. Con el paso del tiempo, y con un criterio exquisito, la institución londinense se ha hecho con una colección admirable. 

En mi última visita me encontré allí, por ejemplo, con unos grabados recientes de Kara Walker. Su estética anacrónica los hace un equivalente plástico a aquella novela de Toni Morrison, ‘Beloved’, de la que se dijo que era la gran novela decimonónica nunca escrita sobre las mujeres afroamericanas. Algunos de estas obras de Kara Walker están ahora en Zaragoza, en el CaixaForum, dentro de una exposición impagable que aprovecha esos fondos del British Museum.

La gráfica norteamericana no sólo habla de términos de espectacularidad o de exquisitez, también permitió la producción de obras económicas y susceptibles de una distribución más amplia, que se asociaron a mensajes contestatarios y, en especial, feministas 

Se explora aquí la gráfica norteamericana desde la segunda mitad del siglo XX a nuestros días. No deberá sorprendernos que podamos trazar esta historia desde el Reino Unido. Las colecciones públicas británicas llevan años ocupándose del arte de su ex colonia. Llo mejor de Mark Rothko, por ejemplo, está en la Tate Modern.

Lo diferencial y lo admirable del arte norteamericano han sido su ambición y su falta de prejuicios, todo parece ser posible, no importa el tamaño, y queda al margen cualquier tipo de complejos, digamos que es un arte sin miedo al ridículo. Esto sucede también con su gráfica. La colaboración de artistas con talleres y editores parte de la tradición europea, esencialmente parisina, pero aprendió a alcanzar lo inédito, tanto en lo puramente físico, por sus dimensiones, como en términos procesuales y conceptuales.

Flags I, 1973. [Banderas I]. Serigrafía en color. © The Trustees of the British Museum. ©Jasper Johns, VEGAP, Barcelona, 2020.
Flags I, 1973. [Banderas I]. Serigrafía en color.
The Trustees of the British Museum. Jasper Johns, VEGAP.

El ejemplo perfecto lo proporcionan dos litografías de Robert Rauschenberg que supusieron un récord en cuanto al tamaño (2,2 metros de alto), producidas en el taller Gemini de Los Ángeles. En esta exposición tenemos una de ellas. No deja de ser significativo que esta proeza artística ilustre una proeza tecnológica. Estas estampas gigantes forman parte del proyecto ‘Stoned Moon’ (Luna en piedra) y tienen que ver con una invitación al artista al despegue del Apolo XI, el que llevaría al hombre a la Luna en 1969. “Florecieron nubes y fuego en el nido de pájaro”, anotó Rauschenberg en su cuaderno, boquiabierto ante el ascenso del cohete Saturno, y que encuentra se equivalente en el formato de su litografía.

El florecimiento de los talleres americanos es paralelo al del Arte Pop. Con él se invierte la relación ancilar entre grabado y pintura. Como dice Susan Tallman: “A Roy Lichtenstein y Andy Warhol no les preocupaba que la impresión pudiera repetir la pintura, sino más bien que la pintura y el lienzo pudieran repetir la impresión”. Los más tempranos y significativos ejemplos de la gráfica pop se encuentran en el CaixaForum: Lichtenstein, Warhol, Wesselmann, Rosequist, Mel Ramos… Podremos además comprobar las semejanzas en los motivos y las discrepancias en las estrategias entre estos artistas y personajes como Rauschenberg, Jim Dine o Jasper Johns. Y admiraremos al inefable Ed Ruscha, muy bien representado, del que se hace difícil elegir entre sus obras, optando, tal vez, por ese icónico ‘Made in California’, rótulo escrito con palabras líquidas.

Susan Tallman: “A Roy Lichtenstein y Andy Warhol no les preocupaba que la impresión pudiera repetir la pintura, sino más bien que la pintura y el lienzo pudieran repetir la impresión”

Otros movimientos con el Minimalismo o el Arte Conceptual encontraron en la estampación un medio propicio. Dieron un giro al uso de técnicas tradicionales como el aguafuerte o la xilografía, que encajarán a la perfección con su deseo de delegar la producción en el procedimiento, poniendo en cuestión la autoría directa. Veremos aquí excelentes obras de Sol LeWitt y un conjunto de xilografías de Donald Judd, ejemplo de los que se denominan trabajos ‘multiparte’, conjuntos de estampas no individualizables.

Como señalaba al comienzo, la gráfica norteamericana no sólo habla de términos de espectacularidad o de exquisitez, también permitió la producción de obras económicas y susceptibles de una distribución más amplia, que se asociaron a mensajes contestatarios y, en especial, feministas. A pioneras de los años sesenta o setenta, como May Stevens o Nancy Spero, creadoras de imágenes icónicas, sucedieron en tiempos de lógica posmoderna artistas como Jenny Holzer, para quien el lenguaje escrito es su herramienta principal, y que encontró en los medios gráficos un vehículo perfecto.

Al margen de sus argumentos, la exposición es sencillamente espectacular, y merecerá la pena dedicarle tiempo. Difícil plantear una selección. Sólo queda pedir atención sobre algunas maravillas que no deben olvidarse como el cielo nocturno xilográfico de Vija Velmins o las experimentaciones gráficas que manifiestan una humanidad conmovedora en el (supuestamente) hiperrealista Chuck Close.

LA FICHA

‘El sueño americano. Del pop a la actualidad’. CaixaForum Zaragoza. Hasta el 14 de noviembre.

Etiquetas
Comentarios
Debes estar registrado para poder visualizar los comentarios Regístrate gratis Iniciar sesión