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Ocio y Cultura

Zaragoza, última parada de una colección única de antiguas locomotoras de vapor

Industrias López Soriano conserva más de una veintena de estas piezas en sus instalaciones

Más de una veintena de antiguas locomotoras de vapor llevan décadas almacenadas en las instalaciones de Industrias López Soriano, en la carretera de Castellón, un grupo empresarial relacionado con el desguace y la recogida, recuperación y clasificación de chatarras.

No corren peligro de desaparecer, aunque presentan un considerable deterioro tras años a la intemperie. Estas locomotoras, fabricadas entre los años 1875 y 1930, pertenecieron a ferrocarriles secundarios (Barruelo, Carcagente-Denia, Guardiola-Castellar, Mollerusa-Balaguer, Riotinto...) que fueron desmanteladas por la empresa zaragozana.

Carlos Abadías, presidente de la asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías (Azaft) explica que «son de una procedencia muy variada. Podrían contar la historia de cómo desaparecieron los ferrocarriles secundarios en España. López Soriano se encargó de desguazarlos y tuvo la sensibilidad de quedarse uno o varios ejemplos de cada tipo de locomotora. Por tanto tiene un valor histórico importante. En la mayoría de los casos son vehículos o piezas únicas de cada uno de esos ferrocarriles».

Varias de las máquinas de la colección López Soriano, en la carretera de Castellón.
Varias de las máquinas de la colección López Soriano, en la carretera de Castellón.
Javier Belver

Ayer, esta colección salió de nuevo a la luz tras el inicio del ayuntamiento alicantino de Denia de los trámites para pedir la declaración de Bien de Interés Cultural de las dos únicas locomotoras de vapor que se conservan de la primera línea de ferrocarril de vía estrecha de España, que unía Denia con Carcagente (Valencia) entre 1884 y 1974. Las locomotoras Black Hawthorn números 1 y 2, «depositadas a la intemperie en una chatarrería de Zaragoza sin medidas de protección», según alertaba en un comunicado el concejal de Cultura de Denia, Raúl García de la Reina. Son las dos únicas que se conservan de las seis máquinas que operaban en la línea Denia-Carcagente.

«De la línea Carcagente-Denia probablemente solo quedan esas dos locomotoras y ningún vehículo más –añade–. Los propietarios de la colección han tenido el buen gusto de no querer venderlas o cederlas para ornamentar plazas, una práctica muy española la de utilizar el patrimonio industrial como decoración pública cuando debería estar en un museo».

Abadías valora que, aunque su estado de conservación no es óptimo y que estarían mejor en un museo, existen gracias a que en López Soriano decidieron guardarlas y no trocearlas. «No han querido vender ninguna nunca por separado porque es una colección que ya viene de dos generaciones de la familia López y sería muy interesante que permaneciera junta para poder explicar esa historia de cómo los ferrocarriles secundarios desaparecieron», señala.

Una de las locomotoras de López Soriano no se encuentra entre la colección de la carretera de Castellón y es bien conocida por todos los zaragozanos. Se encuentra al principio de la calle Valle de Broto. Fue donada por Industrias López Soriano a la ciudad de Zaragoza en recuerdo del uso original que el puente de la Almozara tuvo como puente de ferrocarril.

«Es una de las pocas locomotoras que ha salido de allí para estar expuesta. Se trata de una Baldwin que perteneció al ferrocarril de Riotinto. De esa misma serie también conservan algunas más. Cada 10 años o menos, toca restaurarla casi por completo porque se deteriora al permanecer a la intemperie», comenta.

Una de las locomotoras de la línea Carcagente-Denia aparece en el filme de 1968 ‘Krakatoa: al este de Java’, rodado parcialmente en Denia.

«Todas esas locomotoras de vapor y esas líneas que ya estaban sin uso aparecen en rodajes de películas en España, sobre todo del oeste, como el ferrocarril Zaragoza-Utrillas», apunta.

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