Despliega el menú
Ocio y Cultura

La Zaragozana abre una exposición en la que recorre la historia de su fábrica cervecera

Se reanudan las visitas guiadas, previa solicitud, a la factoría del barrio de San José

La fábrica de cerveza La Zaragozana ha sido la pionera en muchas cosas. Pionera a la hora de crear una cerveza sin alcohol, ya en los años 70 del siglo pasado, lo que le permitió abrirse mercados en el mundo árabe; siendo después la primera factoría del mundo que creó una cerveza que además de no tener alcohol también era libre de gluten; o convirtiéndose en la primera marca española en acceder al mercado estadounidense. Orgullosa de su historia, la fábrica antigua (en la actualidad la firma cuenta con un moderno centro en La Cartuja, con capacidad para producir 240 millones de litros al año) acaba de inaugurar una exposición que recorre su rica historia. Desde su fundación al éxito de la Ámbar.

La muestra puede visitarse en el seno de las visitas guiadas que la fábrica ha vuelto a organizar tras ser suspendidas por la pandemia, pero a las que el coronavirus, de nuevo, ha afectado: se habían previsto visitas teatralizadas, con guion elaborado por Jesús Pescador y puesta en escena de su compañía, Los Navegantes. Pero al entrar en fase dos de alerta se ha visto la necesidad de suspenderlas, al menos de momento. Las visitas guiadas permanecen (hay que solicitarlas en https://ambar.com/visita-nuestra-fabrica) y ello  permite recorrer la antigua maltería, con maquinaria de 1920 de la casa Teisset-Rose-Blault, la sala de cocidas o la sala de fermentación. La Zaragozana abrió en el año 2000, con ocasión de su centenario, este museo de la fabricación de la cerveza, único en su género, que ahora se ve enriquecido con la exposición. 

Mediante paneles informativos y fotografías, el visitante accede a la historia de la fábrica, desde que la puso en marcha Ladislao Goizueta hasta hoy. A lo largo del recorrido se han dispuesto varios utensilios y máquinas antiguos empleados en la fabricación y diseño de cervezas, desde horcas para manejar la cebada a encorchadoras, grifos de filtro, una lavadora de botellas, una linterna de cambio de tanques o un propagador de levadura. Se presentan también los distintos envases que ha tenido la cerveza, desde la primera, una botella de vidrio soplado que se cerraba con un corcho, hasta la Ámbar Bunbury Palosanto. Y los nostálgicos aún encontrarán un punto extra de atención en los monitores de televisión en los que se muestran los anuncios que ha tenido la marca, algunos de ellos sorprendentes a los ojos de hoy. 

Etiquetas
Comentarios