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Ocio y Cultura

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Gabriel Sopeña cocina ‘Desiertos’, su próximo disco, y sale de gira con Loquillo

En el álbum, que se está grabando este verano en Zaragoza, el músico del barrio de Casablanca rescata temas que compuso con Mauricio Aznar. 

Gabriel Sopeña, a la derecha, en los estudios Luna Nueva junto a los músicos que están grabando el nuevo disco.
Gabriel Sopeña, a la derecha, en los estudios Luna Nueva junto a los músicos que están grabando el nuevo disco.
Oliver Duch

La inspiración se ha vuelto a posar sobre los hombros de Gabriel Sopeña. El compositor aragonés en eterna flor creativa está consagrando este verano a la grabación de su nuevo disco, ‘Desiertos’, que verá la luz en el primer trimestre de 2021. Y para completar la agenda de este estío tan intenso en lo artístico, el próximo 10 de julio arranca una gira mano a mano con Loquillo que llevará a este explosivo binomio a unos 30 escenarios de la geografía nacional.

«Va a ser un verano muy especial. Me hallo en un año sabático en la Universidad de Zaragoza –donde es doctor en Filosofía y Letras– y quiero exprimirlo al máximo, estudiando, componiendo y tocando», sintetiza.

Una estimulante hoja de ruta que ha comenzado con las primeras sesiones de grabación para el álbum que sucederá al aplaudido ‘Sangre Sierra’, editado en 2017. «El anterior disco ha funcionado extraordinariamente bien y no quería estar mucho tiempo en el dique seco. Superó todas mis expectativas y ya no quedan copias a la venta. Es importante para mí porque fue un álbum muy de corazón. Me gusta ser más artesano que industrial. Tengo un árbol, creo mi fruta y la vendo allí directamente. Y eso ha ocurrido en tiempos en que no se venden discos físicos. Estoy muy ilusionado con el nuevo álbum», relata.

Los estudios zaragozanos Luna Nueva se han convertido en el escenario elegido para cincelar todas las ideas y darles forma de canción. Sopeña ha reclutado a un reducido ejército de fieles aliados de la tierra. «A la dirección musical estará Guillermo Mata, que es un músico estratosférico. Es curioso, yo le produje su primer disco cuando él tenía 18 años y ahora es a la inversa. Me entiendo perfectamente con él. Además, es hermano de Miguel Mata, bajista de Más Birras, por lo que nos une un vínculo emocional muy importante. A la batería estará José Luis Seguer ‘Fletes’ y a las guitarras, Jorge Gascón y Josu García, dos viejísimos y entrañables amigos. En el caso de Josu, entre otras cosas, fuimos camaradas de guerra en Más Birras en 1991. A los teclados nos echará una mano Óscar Carreras. Quiero muy poca participación coral. Eso sí, habrá alguna colaboración muy especial de algún artista invitado de mucho nivel que intervendrá en una canción muy relacionada con Mauricio Aznar», avanza con indisimulada emoción.

Las canciones

El músico del barrio de Casablanca, que cumplirá 58 años el próximo 9 de agosto, está perfilando un cancionero que bebe de distintas épocas de su trayectoria. «Algunas canciones son muy antiguas, como una compuesta en mi gira americana de 1996 por Colombia, México y Venezuela. La hemos remodelado al estilo en el que me muevo ahora. ‘Sangre Sierra’ exaltaba la energía y ‘Desiertos’ es mucho más templado», revela.

Y retoma su inquebrantable nexo con Mauricio Aznar. «He recuperado una canción que canté junto a Mauricio en la etapa de ‘Cantores’ y estreno alguna composición que iba a ir en el disco que Mauricio y yo íbamos a grabar el año que murió, en 2000. En concreto, ‘La balada del matrero’, un hermoso tema que cada vez que tocamos nos conmueve y sobrecoge. Habla de la libertad bien entendida, de esa libertad que contempla la instrucción y la cultura», concreta.

El presente también asoma en el ‘track-list’ de ‘Desiertos’. «Hablo de cosas que me preocupan en estos momentos, fundamentalmente la pérdida de libertad con la apariencia paradójica de que nos venden un mundo libre, sobre todo por mi experiencia cotidiana con los chicos jóvenes y cómo son machacados, no solo por el poder político. Este es un país desastroso con la educación. Ni queriendo se podrían hacer las cosas peor, de manera más castrante, convirtiendo a la gente en simples votantes en lugar de personas críticas. Es algo que me preocupa mucho. He intentado captar esa sensibilidad», comparte.

Una sensibilidad que le aboca a abordar otros temas muy pegados a su cotidianidad. «Canto sobre situaciones asociadas a mi edad. Nadie habla de lo que sienten las mujeres de 40 o 50 años. Desde la percepción masculina es bonito de contar. O cómo se siente una persona que intenta sentirse a gusto con los años que va cumpliendo, como es mi caso. Le tomo el pulso al criterio de los tiempos que me tocan vivir. Por eso el disco se titula ‘Desiertos’, que son lugares en los que se puede vivir si te aclimatas. Es un sitio inclemente, pero si aprendes a vivir allí, puedes llegar a comprenderte a ti mismo», asevera.

Con Loquillo y los poetas

Paralelamente, Sopeña retomará desde el próximo viernes en el Festival de Pedralbes (Barcelona) su sociedad indisoluble con Loquillo. La gira, bautizada ‘La vida por delante’, será de formato más íntimo e interpretarán versos de poetas, y les llevará a unas 30 localidades. «Tocaremos en Gijón, Aranda de Duero, Valladolid, Burgos, Málaga, Fuengirola, Sevilla, Úbeda, Madrid, Almería, Alicante, Albacete, San Sebastián, Elche, Avilés, Palma de Mallorca… Esperamos poderlo presentar en Zaragoza y tocar ante mi gente. A veces decir las cosas que uno piensa te coloca en la posición de ‘outsider’», lamenta. Precisamente en la capital aragonesa estuvieron ambos ensayando y ultimando los detalles hace tres semanas. «Vamos cuatro músicos y Loquillo. Es un repertorio maravilloso que recoge 30 años de trayectoria de Loquillo y yo, musicalizando a los poetas», concluye.

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