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Ocio y Cultura

MI MUNDO ENTRE ARTISTAS. 'ARTES & LETRAS'

Salvador Victoria (1928-1994), un pintor abstracto y universal de Rubielos de Mora

El crítico e historiador del arte inicia en 'Artes & Letras' una serie sobre los creadores que ha ido conociendo a lo largo de los años

'Mi mundo entre artistas'. Ricardo García Prats.
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Vanessa Aparicio/Heraldo

A Salvador Victoria (Rubielos de Mora, 1928 – Alcalá de Henares, 1994) lo conocí en Zaragoza cuando se organizaba su exposición retrospectiva en la Lonja, que cubría el periodo de 1958 a 1985. Yo me encontraba en las tareas de Director General de Cultura del Gobierno de Aragón. La misma muestra con el título '25 años de abstracción' se había desarrollado con éxito en 1984 en el Centro Cultural de la Villa en Madrid.

En Zaragoza el artista vino con su esposa Marie-Claire Decay, una francesa parisina de modales y carácter delicado y que hablaba un castellano perfecto con un acento afrancesado encantador. El encuentro profesional fue acompañado de un acercamiento humano y de proximidad al saber ambos que habíamos nacido en Rubielos de Mora y en Puertomingalvo. La exposición resultó magnífica y el Consejero de Cultura, José Bada, tuvo interés en que la exposición fuera después de la Lonja a Huesca y en 1996 fue también a Zuera, Fraga y Alcañiz. El Gobierno de Aragón, recién inaugurada la legislatura, tenía programada la construcción de Centros Culturales en cabeceras de comarca y había que apoyar el desarrollo de actividades de interés y la muestra de Salvador Victoria era una oportunidad y un ejemplo.

Con Salvador Victoria siempre hubo un afecto y una amistad que ha continuado, tras el temprano fallecimiento de Salvador en 1994, con Marie Claire.

Salvador Victoria tiene una destacada trayectoria en el mundo del arte. Era una persona inquieta que tras estudiar Bellas Artes en la Real Academia de San Carlos de Valencia en la inmediata posguerra, no encontró en aquella España la libertad y las vanguardias a las que aspiraba. Así, tras viajar por Ibiza, Granada, Madrid y otras ciudades, en 1956 puso rumbo a París, como también muchos artistas lo hicieron. 

Algunos ya se conocían de Valencia como Doro Balaguer, otros los conoció en la ciudad de la luz, como Eusebio Sempere, Abel Martín, Lucio Muñoz. Allí conoció también a Pierre Soulages que le influyó sobremanera, especialmente en la utilización de los negros y la pintura gestual. Salvador Victoria se adscribió al informalismo que tantas conexiones tiene con el expresionismo abstracto norteamericano, y pienso en Motherwell, en Pollock, en De Kooning. En París conoció a muchos artistas europeos, entre otros al alemán Egon Karl NIcolaus con quien Salvador Victoria impulsó el Grupo Tempo en el que se reunían hasta diez artistas de Europa y de EEUU. A esos pintores les unía la abstracción y el deseo de darse a conocer, cosa que lograron en el norte de Europa, en Alemania, Dinamarca, Paises Bálticos y el Reino Unido. El grupo se disolvió en 1964, pero la amistad con Nicolaus continuó y prueba de ello es la doble exposición que de Victoria y NIcolaus se han organizado en 2019 en el Museo Salvador Victoria y la Galerie Seippel de Colonia.

Los artistas de mi mundo. Ricardo García Prats.
MARIE CLAIRE DECAY ( VIUDA DE SALVADOR VICTORIA ) / MUSEO PABLO SERRANO ( ZARAGOZA ) / 14/05/2014 / FOTO : OLIVER DUCH [[[HA ARCHIVO]]]
Oliver Duch

Salvador Victoria en 1965 volvió de París y se instaló en Madrid, que empezaba a tener importancia en las artes plásticas, Desde allí participó en varias Ferias de Arte como Sao Paulo, Alejandría o la Bienal de Venecia, en distintos años.

En los años sesenta Victoria buscó nuevas expresiones plásticas, pasó por los relieves y la pintura al temple, pasó al collage y las pinturas monócromas y fue apareciendo el círculo y la geometría. En los años setenta el geometrismo y especialmente el círculo junto a los colores planos fueron protagonistas de su plástica. Siempre se manifestó en Victoria una técnica depurada y cuidada, un saber hacer y un interés por la perfección que a la vez hacía vibrar la comunicación con el espectador. En los años ochenta el geometrismo fue haciéndose más vaporoso, más atmosférico, el círculo perdía intensidad y definición y se entremezclaba con una pintura matérica y gestual que, a diferencia de la realizada en la etapa de París con predominio del negro y algunos toques contenidos de color, ahora era colorista y alegre. Era lo que los críticos llamaron abstracción lírica.

Salvador Victoria logró la idea de hacer un museo en su pueblo natal, cosa que lo materializó Marie Claire. Un museo magnífico de unos 1.000 m2 distribuidos en tres plantas y con tres espacios expositivos: una Sala de Exposiciones Temporales, que ya va por las 50 muestras; una Sala dedicada a la obra del fundador y una tercera sala, La Colección, dedicada a pintores de los años cincuenta y algunos más jóvenes. Desde el año 2016, soy el director del Museo Salvador Victoria y estoy orgulloso de serlo.

'Los artistas y mi mundo'. Ricardo Garcia Prats.
Interior del Museo Salvador Victoria. Sala dedicada al fundador, remodelada en 2019.
Archivo García Prats.
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