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Ocio y Cultura

Los perfiles aragoneses de 'Klaus', la candidata española al Óscar de animación

Más de 300 personas formaron parte del equipo de la película en la que que trabajaron varios animadores procedentes de Aragón.

Pablo Mestre, Guillermo Pardos, Ana García y Pablo Fernández, el pasado martes, en Madrid.
Pablo Mestre, Guillermo Pardos, Ana García y Pablo Fernández, el pasado martes, en Madrid.
Enrique Cidoncha

La película ‘Klaus’, de Sergio Pablos -creador de ‘Gru: mi villano favorito’- supone un regreso y una apuesta por la animación clásica. El animador y guionista español levantó este proyecto con The SPA Studios, la compañía con sede en Madrid en la que trabajaron más de 300 personas de 22 nacionalidades -con una mayoría de españoles en la parte de supervisión- para contar la historia del cartero Jesper, el personaje con el que Pablos sugiere los orígenes de Santa Claus.

‘Klaus’ es el primer largometraje animado de Netflix, candidato al Óscar a la mejor película de animación. Es el resultado de una intensa labor de los equipos de animadores de la cinta, en los que figura el nombre de varios aragoneses.

Uno de ellos es Guillermo Pardos Poza, un joven aragonés formado en la UTAD (Universidad de Tecnología y Arte Digital de Madrid). Durante seis meses trabajó en el departamento de ‘Shot Prep’ (preparación de plano). Desde el primer momento, Guillermo se dio cuenta de que "la película tenía muy buena pinta e intuía que seguramente iba a gustar mucho".

Otro aragonés que participó en ‘Klaus’ es Pablo Mestre Rebolledo, que esudió animación en la Escuela de Artes de Zaragoza y completó su formación en Madrid. Durante un año ocupó diferentes puestos en SPA Studios: artista ‘ink & paint’, ‘ink & paint’ sénior y artista de ‘lighting’. Mestre destaca que "había compañeros con los que hablabas y trabajabas pero era imposible conocerlos a todos". Apuesta por ‘Klaus’ como ganadora del Óscar y trasnochará para ver la gala en directo junto a varios amigos.

Tampoco se perderá la ceremonia la zaragozana Ana García Gimeno, para quien formar parte del proyecto de Sergio Pablos ha sido una experiencia "increíble y muy enriquecedora". "Conocí a personas de muchísimos países, con un gran talento, y aprendí mucho de ellas". Ana cursó en Teruel el grado en Bellas Artes y también amplió sus estudios en Madrid. En ‘Klaus’ realizó funciones como artista ‘ink & paint’. "Me encargaba de pintar los personajes en las escenas y de crear paletas de colores para ellos. Lo que más me gustó hacer fue la paleta de colores para los personajes de Pumpkin y Klaus –en la parte final–", rememora.

El zaragozano Pablo Fernández Escalada también estudió Bellas Artes en Teruel, y más tarde un máster en la UTAD. En ‘Klaus’ ha sido supervisor de ‘ink & paint’. "En un proceso previo (‘clean up’), se limpiaban los dibujos de animación y coloreábamos los dibujos que venían del departamento de animación", recuerda. Antes de participar en este largo, Pablo había ganado experiencia trabajando en otro filme de premio: ‘Buñuel y el laberinto de las tortugas’.

Aunque Nuria Ramírez González nació en Valladolid, se siente muy zaragozana. En la capital aragonesa reside su familia y en ella vivió desde los seis años hasta los 18, cuando se marchó a estudiar Bellas Artes a Barcelona. En ‘Klaus’, ha formado parte del departamento de ‘clean up’. "En los últimos meses de la producción me encargué de llevar el equipo dedicado al personaje de Klaus y de revisar la asistencia de los planos que iba haciendo el resto del grupo", explica.

Otro aragonés que ha participado en ‘Klaus’ es Alberto Cotaina Pablo, un experimentado animador 3D que ha trabajado en producciones como ‘Animal Crackers’, ‘Juego de Tronos’ o ‘Jumanji’. Su cometido en el filme de Pablos tuvo un peso específico en las secuencias de acción de Jesper y Klaus, durante la persecución final, así como en la secuencia del trineo de Márgu, además de muchos de los planos en los que aparecen elementos 3D.

"En las reuniones diarias se recibía respuesta directa de Sergio Pablos, que siempre tenía una idea muy clara de lo que quería y su nivel de exigencia era máximo. Había tenido el placer de conocerlo antes, ya que mi mujer, Nayra Pardo, que también trabajó en la película, estuvo en el proyecto desde el ‘teaser’ inicial allá por 2014", relata.

Alberto y Nayra residen actualmente en la ciudad australiana de Melbourne. Por la diferencia horaria, no están muy seguros de si podrán ver la gala de los Óscar, aunque "seguro que estaremos al tanto -comenta Alberto-. Creo que esta película será un antes y un después en la animación española. Sinceramente pienso que tiene serias posibilidades de ganarlo".

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