Despliega el menú
Ocio y Cultura

Starkytch celebran en Las Esquinas sus 20 años dando la campanada en Nochevieja

El dúo formado por Mariano Bazco y Carlos Higueras pilotará mañana un ‘Nocheviaje Espacial’ en el teatro zaragozano.

Mariano Bazco y Carlos Higueras forman Starkytch.
Mariano Bazco y Carlos Higueras forman Starkytch.
Toni Galán

Poco podían imaginar Mariano Bazco y Carlos Higueras cuando consumían la adolescencia en las calles y los bares de Alagón que, con el tiempo, se convertirían en los maestros de ceremonias de la diversión de miles de personas bajo el nombre artístico de Starkytch. Especialmente en Nochevieja, una cita señalada en rojo en el calendario de estos polifacéticos pinchadiscos, a la que se han consagrado ininterrumpidamente durante las últimas dos décadas. Mañana repetirán el ritual en el Teatro de las Esquinas, en Zaragoza, con el show ‘Nocheviaje Espacial’.

La sociedad formada por Bazco e Higueras ha sido extremadamente fructífera desde que congeniaran en su juventud en la capital de la Ribera Alta del Ebro. Coleccionaron tardes gastando monedas en la sinfonola de El Sótano para que sonaran OMD o Ultravox y divagando en la barra de El Roberto. Hasta que una tarde del otoño de 1999 reunieron lo más granado de su colección de vinilos para debutar como DJs en la sala Big Ben de Alagón con una propuesta centrada en el funk de los 70.

«Fue un día inolvidable. El local se llenó, mucha gente vino disfrazada y se vivió una gran fiesta. Fue el acicate para seguir adelante con esta pasión», rememora Bazco.

La gran prueba de fuego se produjo poco después, en la Nochevieja de la ya desaparecida sala El Sol de Zaragoza, en la zona de la Universidad. «Pinchamos durante seis horas solo con nuestros discos de vinilo. Tuvimos que echar mano de recopilatorios de la CBS y de otros sellos. Nos encargamos hasta de la decoración. Y volvió a ser una maravilla, un festival. Ahí terminamos de ver que eso era lo nuestro», indica Higueras. Aquella fue la primera de las 20 Nocheviejas que mañana alcanzarán y el lanzamiento de un dúo que ha sumado hitos en estos cuatro lustros: cuatro nominaciones al mejor DJ de losPremios de la Música Aragonesa; actuaciones junto a Mónica Naranjo, Georgie Dann o Melendi; la presentación del programa ‘De ratones y vinilos’ en Aragón Televisión y cuatro temporadas de ‘El cuarto de Starkytch’ en Aragón Radio; decenas de ‘bolos’ en las fiestas mayores de la Comunidad... «Estamos muy orgullosos de todo, especialmente de lo que hemos aprendido en tantos festejos por lo ancho y largo de Aragón, en las fiestas de pueblo. Allí es donde hemos dado con el secreto para leer lo que quiere la pista de baile en cada momento», admiten a coro.

El secreto de la vigencia y permanencia de su propuesta no se reduce a la espontaneidad o a la simpatía. Sus sesiones no se limitan a una sucesión de canciones. Cada show sigue un hilo argumental, como volverá a suceder mañana en Las Esquinas (a partir de la 1.00, 30 euros). «Buscamos un ‘leit motiv’ para cada actuación. En anteriores nocheviejas han sido Raffaella Carrà o ‘El ritmo de la noche’. En esta ocasión simularemos que venimos del espacio y aterrizamos en la Tierra para entregar mensajes de amistad. Iremos vestidos de astronautas», revela Higueras.

Otra de las atracciones marca de la casa es el acompañamiento artístico: desde el videojockey Yago de Mateo a los gorgoritos y los bailes a cargo de Vanessa Lapieza y Cardiaca y Plástica, que interpretarán en vivo un ramillete de himnos populares. «Nos gusta rodearnos de gente talentosa, perteneciente al mundo del teatro y del arte. En el pasado nos han acompañado Yolanda Blanco, Laura Gómez Lacueva, Lucía Grafal, Pepe India,Irene Alquézar o Vanesa Moreno», enumera Bazco.

La selección musical es imprevisible. Sólo una canción ha sonado en cada una de estas anteriores 19 nocheviejas –y también lo hará mañana–: la infalible ‘Love is in the air’, de John Paul Young. Ya no arrastran consigo los pesados vinilos, sino que eligen entre sus nutridas carpetas de cedés. «Nos resistimos a llevarlo todo grabado en el portátil o en la memoria USB. Nos encanta el ritual de buscar un disco... aunque a veces no lo encontremos», concluyen.

Etiquetas
Comentarios