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Ocio y Cultura

¿Estaba el cráneo de Goya junto al féretro de Montaigne?

Especialistas del Museo de Aquitania encuentran el ataúd del padre del ensayo y, junto a él, una enigmática calavera

Científicos franceses, hace unos días, durante la apertura del féretro de Montaigne en el Museo de Aquitania
Científicos franceses, hace unos días, estudiando el féretro donde se cree que reposan los restos de Michel de Montaigne
Lysiane Gauthier/Efe

Especialistas del Museo de Aquitania acaban de localizar lo que parece ser el féretro con los restos mortales del filósofo francés Michel de Montaigne (1533-1592), cuya ubicación se desconocía tras sufrir varios traslados a lo largo de los años. El autor de los famoso 'Ensayos' falleció en su castillo de Saint Michel, cerca de Burdeos en 1593, y al año siguiente su féretro se trasladó al convento de los Feuillants de esa ciudad, donde actualmente se encuentra el Museo de Aquitania. En 1802 el convento cerró y se convirtió en un instituto, y el féretro se trasladó a la capilla. Años después, un incendio obligó a desalojar todo lo que había en su interior, y los restos de Montaigne se trasladaron al cementerio de la localidad, para volver a la capilla en 1886. En los últimos 130 años el féretro parece haber seguido allí, aunque el instituto se convirtió en Facultad de Letras, primero; y en museo, después. De hecho, la pared donde estaba el nicho que guardaba el ataúd estaba tapada por estanterías donde se guardan objetos arqueológicos.

Hace un año especialistas del museo introdujeron una pequeña cámara en la tumba y descubrieron un féretro con una placa en la que se leía el nombre del filósofo. La pasada semana se realizó la apertura de la tumba. Dentro del ataúd de madera que llevaba la placa se encontró otro, de plomo, que se abrirá el año que viene, una vez formada una comisión de especialistas que lo estudiará. A los restos que se encuentren dentro se les realizará todo tipo de análisis forenes, antropológicos y genéticos para confirmar que pertenecen al creador del género ensayístico.

Hasta aquí todo el proceso es más o menos normal, aunque sorprende que un país como Francia no se hubiera interesado antes por los restos de un humanista de la talla de Montaigne. 

Pero la sorpresa vino en la exhumación. En el nicho donde estaba el féretro del pensador se encontró una botella con un papel dentro. Aunque no se ha abierto, se supone que es el acto de inhumación del ensayista. Y en otro de los nichos, sin ninguna señal de identificación, se encontró una mandíbula y una calavera. Según publicaba 'El País' la semana pasada, en Burdeos ya se especula, medio en broma medio en serio, con que pudieran pertenecer a Goya. Y la afirmación no deja de tener algún sentido. Porque los restos de Goya coincidieron temporalmente con los de Montaigne en el cementerio de la Chartreuse de Burdeos.

El destino final del cráneo de Goya es uno de los grandes misterios que quedan aún por resolver en torno al pintor de Fuendetodos. Hay dos teorías principales. Una habla de que, tras su fallecimiento, su cráneo fue entregado a la Escuela de Medicina de Burdeos, al parecer porque Goya había dado el consentimiento para ello a su amigo Jules Lafargue. Era la época en la que la frenología, el estudio de los cráneos y su relación con el crimen, la inteligencia o la genialidad, estaba en boga. Los especialistas que defienden esta teoría aseguran que el cráneo no se restituyó a la sepultura y que acabó en la Facultad de Medicina de París. Aunque luego allí se le perdió la pista.

Otra teoría apunta en dirección contraria y asegura que fue un estudiante español quien robó el cráneo y que acabó expuesto a la admiración pública en un bar español de Burdeos llamado Sol y Sombra. El bar cerró tras ser escenario de un crimen espantoso en su interior y a partir de entonces se ignora el paradero del cráneo. 

¿Estaba la calavera de Goya junto al féretro de Montaigne? Quién sabe. Quizá ni las investigaciones de los especialistas del Museo de Aquitania resuelvan el misterio.

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