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Proponen convertir la antigua Escuela de Artes y Oficios de Zaragoza en un centro de las artes audiovisuales

Julio Sánchez Millán y la junta directiva de la Real Sociedad Fotográfica abogan por su rehabilitación como sede de asociaciones y colectivos culturales, y como espacio para talleres y exposiciones.

En 2022 la Real Sociedad Fotográfica de Zaragoza cumplirá 100 años. Su presidente, el fotógrafo y cineasta Julio Sánchez Millán, y su junta directiva tienen muchos proyectos entre ceja y ceja. Y uno de ellos, que ya han propuesto al Gobierno de Aragón, a través de su Consejería de Cultura, Educación y Deporte, es el de recuperar la antigua Escuela de Artes y Oficios, sita en la plaza de los Sitios, como un espacio multicultural destinado al universo del audiovisual aragonés, “tan disperso, tan descontrolado y tan rico en todas las disciplinas: Aragón es tierra de cine y de vídeo. Aragón es tierra de fotógrafos, y de grandes pioneros de la fotografía. Y Aragón es tierra de músicas, como se ve todos los días”, dice Sánchez Millán.

El dossier que han remitido al Gobierno Aragón contempla una doble vía, que pasa, antes de nada, por la rehabilitación: por una parte sería “un Centro de las Artes Audiovisuales y por otra un Centro de Trabajo de las Artes”. Explica Sánchez Millán que esta idea, “propuesta a algunos colectivos”, nació tras “la caída de cascotes del tejado del edificio que se va deteriorando”.

Sánchez Millán y su junta directiva, en su proyecto, proponen utilizar el edificio histórico, de signo más bien ecléctico, con ecos mudéjares y renacentistas, de la Escuela de Artes para ampliación del Museo de Zaragoza, “que necesita espacio”, como lugar de exposiciones temporales, y como sede de la RSFZ, que está ahora en un edificio municipal de Madre Rafols, de la Real Academia de Bellas Artes de San Luis, de la Academia de Cine de Aragón (ACA), “hemos hablado con su presidente Jesús Marco”, grupos de cine, las varias asociaciones de fotografía que hay en Zaragoza y de vídeo, la Asociación de Escritores de Aragón, etc.

“Este edificio, que avanza hacia el olvido y el deterioro, a los que somos tan aficionados en Zaragoza en lo que patrimonio público se trata, tiene tres plantas y más 12.000 metros cuadrados útiles. Contemplamos aulas, talleres específicos y la creación de museos y escenarios muy vivos con gente. Se trata de darle vida y dinamismo a un centro muy bien situado que puede generar muchas sinergias”, apunta Sánchez Millán.

Entre sus funciones, “estaría la de archivo y nos permitiría crear una Fototeca. Llevamos mucho tiempo perdido, de retraso, si pensamos en Huesca...”, dice. Y recuerda que la RSFZ tiene un fondo valioso de más de un centenar de cámaras, cientos de instrumentos (iluminación, revelado, edición, etc.), una abundante biblioteca, más de 12.000 fotos originales, documentación de todo tipo, cartelería.

“Y seguimos recibiendo donaciones. Una buena muestra son las fotos de Manuel Coyne de la Escuela de Artes y Oficios, que están en nuestros archivos. Seguro que lo mismo pueden decir el Ateneo de Zaragoza, tan necesitado de un espacio digno y con solera, y otros colectivos que están trabajando”, indica.

Por ahora no ha habido respuesta institucional. Solo una leve promesa previa en vísperas de la campaña electoral. En teoría, la candidata socialista Pilar Alegría lo iba a llevar entre sus proyectos para la ciudad si conquistaba la alcaldía. Los proyectos culturales, ni para Zaragoza ni para Aragón, ni este ni ningún otro, han brillado por su ausencia en el cuaderno de ruta de los futuribles alcaldes de la ciudad o presidentes de Aragón. A lo mejor es un sueño de una noche de primavera de “un jubilado revolucionario e hiperactivo”, como retrata Blanca Carvajal, una de las responsables del Centro Joaquín Roncal, a Julio Sánchez Millán, que acaba de exponer allí sus fotos de la Transición

La Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Zaragoza, como se denomina oficialmente, se inauguró en 1908 con motivo de la Exposición Hispano-Francesa. La concibió uno de los grandes arquitectos de la ciudad, Félix Navarro (Tarazona, Zaragoza, 1849-Barcelona, 1911), el mismo que diseñó edificios como el Palacio de Larrinaga o el Mercado Central; los trabajos de fundición corrieron a cargo de Sociedad Pellicer y Juan, y la decoración escultórica la asumió Carlos Palao. Además de Escuelas de Artes y Oficios, también fue Escuela de Comercio y Biblioteca Pública ‘Miguel Artigas’, hasta que se inauguró la actual Biblioteca de Aragón.

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