Ocio y Cultura

¿Viajar a un balneario de Aragón sin salir de casa?

La Asociación de Balnearios de Aragón ha utilizado este sistema para recrear sensaciones de cada uno de sus centros termales asociados de la mano de una productora local.

Bajo el título ‘Balnearios de Aragón, experiencia sensorial’, la Asociación de Balnearios de Aragón ha presentado una nueva campaña audiovisual basada en la recreación de una serie de sensaciones en cada uno de los diez centros termales que la conforman, gracias a un innovador sistema audiovisual basado en el denominado sonido binaural u 8D.

Sería algo así como el 360º del sonido, que ha permitido la recreación de diez micromomentos recogidos a través de un micrófono doble, que tiene forma de un par de orejas artificiales, y que permite imitar el sistema auditivo del ser humano. Se trata de una novedosa iniciativa que pretende, además, regalar unos instantes de relax a cualquiera que disponga de internet y un par de auriculares. “El objetivo es que cualquiera pueda sentir en su piel estas sensaciones sin salir de casa gracias al uso de la nueva tecnología sensorial y visual”, explica José Antonio Almunia, director del proyecto.

Además, con este innovador formato, tratar de acercar este sector a un segmento de público “cada vez más joven y conectado a la tecnología”, afirman. Para ello, cada una de estas píldoras emula el sonido del agua, el crepitar del fuego, los pasos, la respiración y un sinfín de minuciosos detalles que logran que cada uno de estos vídeos, gracias a la cámara subjetiva, traslade al espectador hasta cada uno de estos centros.

Según fuentes de la asociación, integrada por diez centros que se ubican en las tres provincias Alhama de Aragón, Ariño, La Virgen, Manzanera, Panticosa, Paracuellos de Jiloca, Serón, Sicilia, Termas Pallarés y Vilas del Turbón-, la de los balnearios es una de las principales industrias de ocio del mundo rural, que contribuyen a fijar población en los pueblos dinamizando su economía. “El peso específico del termalismo en la economía aragonesa es notable, con la creación de más de 1.300 puestos de trabajo directos que ocupan al 50% de la población de las zonas en las que se asientan”, indican.

La utilización de este sistema pionero en Aragón, que reproduce este sonido envolvente, ha sido gracias a la productora aragonesa Crew Films. Dicho proceso captura el audio con dos micrófonos con forma de oídos humanos capaces de alternar dramáticamente las ondas de sonido entrantes y convertirlas en señales direccionales. El resultado es un sonido tridimensional natural que le da al oyente la sensación de estar en el espacio donde se grabó el audio.

“Nuestro objetivo era tratar de encapsular en diez piezas audiovisuales de un minuto la experiencia a través de la tecnología para crear esa sensación en el oyente de estar físicamente en la habitación o el lugar donde se producen esos sonidos”, explica Silvia Pradas, directora de los spots. Unos micromomentos que, en sus propias palabras, “permitan al espectador detenerse durante unos instantes y disfrutar de las pequeñas cosas”.

La imagen también tiene un peso fundamental en este trabajo, ya que tenía que ser muy cuidada para acompañar al sonido y garantizar la experiencia inmersiva estimulando la estética y diferenciando cada uno de los balnearios con sus toques más característicos”, reivindica Pradas. Para ello, se decantaron por este tipo de planos, rodados en primera persona, en los que el espectador se sienta protagonista.

Nuevas promesas de la música

Otro de los factores destacables del proyecto se ha basado en la participación de ocho compositores y músicos aragoneses de todas las edades, del Conservatorio Profesional de Música de Zaragoza, de la Escuela Municipal de Música y Danza de Zaragoza y de la Escuela Municipal de Música de Barbastro, que han realizado los temas inspirándose en las emociones de cada uno de los balnearios.

En este proyecto se ha apostado por gente joven de Aragón y por su creatividad y su capacidad artística”, explica Jesús Ortíz, Jefe del Departamento de Música Clásica de la Escuela de Música y Danza de Zaragoza y director musical del proyecto. “A pesar del poco tiempo, tan solo un minuto, creo que hemos conseguido llevar al máximo exponente las sensaciones que buscábamos, de la mano de instrumentos como el piano, el arpa o el duduk, un instrumento de viento madera originario de Armenia”, añade.

Por su parte, uno de los jovencísimos compositores que ha formado parte del proyecto ha sido el zaragozano Javier Hombría, quien a sus 18 años asegura que ha sido “todo un honor” componer la pieza de uno de estos audiovisuales. “Ha sido una gran experiencia profesional pero también a nivel personal. Para nosotros ha sido una gran oportunidad”, concluye.  

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