Ocio y Cultura

LITERATURA

Nerín busca preservar su historia con un libro colectivo

Los habitantes y amigos de este pueblo oscense recopilan en una obra, coordinada por Rafael Latre, sus ‘Memorias compartidas’ antes de que estas se pierdan

Rafael Latre, coordinador del libro colectivo 'Nerín. Historias compartidas'.
Rafael Latre, coordinador del libro colectivo 'Nerín. Historias compartidas'.
Pablo Segura

Según las estadísticas oficiales, Nerín (Huesca, perteneciente a Fanlo) solo tiene 23 habitantes, pero la realidad es que "gran parte del año tiene menos de 10 personas". La escuela cerró hace tiempo –ahora se emplea como centro social– y la agricultura, complicada a esas altitudes, también acabó desapareciendo. "Desde Semana Santa hasta después del Pilar se ve un poco de vida, pero luego, durante el resto del año, no hay nada", explica Rafael Latre, uno de los pocos empadronados allí. Su pueblo sobrevive gracias al turismo, pero hay algo que ni todos los visitantes del mundo podrían mantener: la historia de Nerín.

Como la amenaza de la despoblación no desaparece –bien al contrario–, Latre decidió recopilar las historias de sus vecinos antes de que sea demasiado tarde, y les animó a escribir las anécdotas y episodios que recordasen. "Al principio, estaba muy temeroso, son vivencias personales –explica–, pero la gente tenía ganas de contar sus historias, que muchas veces son muy duras. Esta es una zona que ha estado aislada durante muchos años: sin carretera, sin agua y sin luz. La gente ha acabado haciéndose muy fuerte".

Su idea tuvo buena acogida y, poco a poco, se alcanzaron los 64 autores, cuyos escritos conforman ‘Nerín. Memorias compartidas’, que ya está en las librerías. Muchos de ellos también compartieron sus fotografías y otras tres personas se prestaron a hacer ilustraciones. "Un libro como este era necesario, porque le ha permitido a la gente recuperar su ilusión y esperanza", afirma Latre.

Además de los vecinos de Nerín, también han participado gentes ligadas a Sercué, otro de los pueblos del municipio de Fanlo y que, actualmente, no tiene habitantes. La carretera llegó hace poco a esta localidad.

El profesor y escritor Enrique Satué ha redactado el prólogo de esta obra, en la que también han participado Severino Paralluelo, Miguel Mena y Eugenio Monesma, entre otros. "Con cada historia que llegaba y con cada sí a participar, se me abría el corazón", cuenta Latre, que ya ha presentado el libro en Aínsa y Huesca.

El hotel Palazio, un negocio familiar, abrió en 2001 en Nerín (valle de Vio).
El hotel Palazio de Nerín, un negocio familiar que abrió en 2001.
P. Palacio

"Lo bueno que tiene Nerín es que ha quedado conectado con Torla por una pista de uso turístico. Está muy restringida, pero hay gente que, en verano, deja el coche en Nerín y se monta en el bus turístico que la recorre", menciona Latre preguntado por los atractivos de su pueblo, aunque destaca otros como la iglesia románica, la ermita o el albergue.

Pero lo que a Rafael Latre le gusta de su pueblo es que es el suyo, como le ocurre a muchas otras personas. "Ahora no se fomenta decir que uno está orgulloso de su pueblo. La gente joven, aún teniendo unos medios mucho mejores que los que tuvimos nosotros, pierde esa conexión", se lamenta. Por eso, anima a que la aventura que él ideó para Nerín se emprenda en otros municipios. "Todos los vecinos tienen su historia que contar. Eso es magnífico".

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