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Ocio y Cultura

fotografía

El fotorreportero Diego Ibarra expone en Turín y en la Bienal de Córdoba

Presenta ‘Alive and Well’ en la galería Rafaella de Chirico y obra de la guerra de Ucrania, de 2018, en la capital andaluza.

Exposición Diego Ibarra, ‘Alive and Well’.
Una de las fotos que se expone en Turín de ‘Alive and Well’.
Diego Ibarra Sánchez

“Las fronteras entre arte y fotoperiodismo son muy difusas”, dice Diego Ibarra, fotorreportero y artista zaragozano que presenta dos exposiciones bien distintas desde el pasado 15 de marzo: ‘Alive and Well’ (‘Vivo y bien’), en la galería Rafaella de Chirico, en Turín, e ‘Iron Kids: militarización de la educación en Ucrania’, en Córdoba.

Explica que ‘Alive and Well’ es una canción de la banda de punk rock Rise Against, de Chicago, que “me evoca carreteras, buenos amigos, errores, aprendizaje, actitud y rasmia”. Para definir su oficio y su nueva apuesta, dice: “Soy un pintor de luz durante y después de la violencia. Busco que mis imágenes vayan más allá del dolor y se transformen en un realismo mágico que cuente el mundo contemporáneo, y que sean álbumes de sombras y sueños contra el espanto. La fotografía para mí es aire, motor, utopía, cambio, don y maldición…”

En Italia, donde permanecerá hasta el 27 de abril, abraza una línea distinta a la habitual: “Podría definirla como la de la poesía y la textura, la piel y su reflejo, el color, la sombra y la luz que baña y da forma a la materia para crear preguntas y mostrar realidades”.

‘Iron Kids’ se presenta hasta el 19 de mayo en la Bienal de Córdoba y está comisariada por Pilar Irala, fotógrafa y coordinadora del Archivo Jalón Ángel. Ahí se exhiben fotos sobre la guerra, la injusticia social y la infancia interrumpida por la manipulación.

“Hay máscaras antigás, trincheras, granadas, repetición de himnos patrióticos y rifles de madera. Cientos de niños se adiestran en disciplinas militares, nacionalismo y prácticas de tiro”. Son imágenes del conflicto armado en Ucrania entre las fuerzas de Kiev y los separatistas de Donbass, apoyados por Rusia. La disputa dura cinco años.

“La guerra se anquilosa. La necesidad de reforzar la creencia y la fe ciega en la patria se inyecta en las venas de las nuevas generaciones, desde muy pequeños. El tiempo para jugar ha terminado. El adoctrinamiento está secuestrando una infancia marcada por una guerra muy real. Mientras esto sucede, Europa no parece ver estas tinieblas”.

‘Iron Kids’ es la continuación de su proyecto ‘Hijacked Education’ (‘Educación secuestrada’), que comenzó en 2010 en Paquistán y ha continuado en Siria, Iraq, Líbano, Colombia, Ucrania, Afganistán y Nigeria.

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