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Ocio y Cultura

Cómic

"En un lado como en otro de la frontera hay interés en el Pau-Canfranc"

Robert Minguez es el autor de 'Paul y el Misterio del Pau-Canfranc' un cómic en el que se recuerda la historia del tren hispano-francés.

Robert Minguez es el creador del cómic sobre la historia del Canfranc.
"En un lado como en otro de la frontera hay interés en el Pau-Canfranc"

Robert Minguez siempre tuvo la idea de que quería hacer un cómic. Él es diseñador gráfico, pero le apetecía realizar un trabajo artístico, aunque le faltaba el tema. La historia que quería contar la encontró en 2010, cuando acudió a una asamblea de Comité por la Reapertura de la linea Olorón-Canfranc (CRELOC). Ese día empezó la gestación de ‘Paul y el Misterio del Pau-Canfranc’, que ya es una realidad.

Minguez conocía desde siempre la línea del tren. Aunque nació en París, es de origen español. "Mi padre es de La Puebla de Alfindén y mi madre de Pastriz y cuando bajábamos hacia el sur, me fijaba en las construcciones de la línea con curiosidad", recuerda.

Su biografía lo alejó de tierras aragonesas. La vida se lo llevó 10 años a Canadá, aunque al final volvió a Lée, un pueblo cercano a Pau. "Un amigo de Pastriz me dijo que Lée estaba hermanado con La Puebla y tomé conciencia de que quería acabar el trabajo y comunicar la historia", explica.

El cómic está destinado a todos los públicos, aunque en especial a los más jóvenes, para que conozcan la historia del tren. "Es una historia complicada, que pueden leer solos o con un adulto que le explique las cosas. La voluntad es acercar generaciones, ser una pasarela entre generaciones y países", asegura Minguez.

Publicar no fue tarea fácil. "Lo presenté a la editora Cairn en Pau, que se dedica exclusivamente a la cultura pirenaica. Me parecía lógico pedirles participar, pero al principio no lo entendieron porque no hacen cómic". Sin embargo, al final cambiaron de opinión con una condición: que una editorial española también lo publicase, ya que tenían ganas de tener un homólogo español.

Aquí todo fue mucho más sencillo. "Conocí a Ramón J. Campo, que escribe el prólogo, y presenté el proyecto a Mira editores. Pensé que tendría que luchar mucho, pero Joaquín Casanova me apoyó", explica.

Las instituciones también se han volcado con el proyecto. La compañía de trenes SNCF compró 300 copias para regalarlas en un concurso para escolares que se celebrará el año que viene y la región de Aquitania también lo ha apoyado.

"El cómic se está vendiendo muy bien y la gente está interesada", asegura Minguez. "Es un tema muy local, pero hay interés tanto en un lado como en otro de la frontera". El paso que queda es "que los gobernantes nacionales reaccionen".

Desde la primera página aparecen raíles, aunque en este caso sean los del tranvía de Burdeos. "Cada imagen comunica un mensaje. Todas las ciudades que quieren modernizarse utilizan el tranvía por sus beneficios económicos, de seguridad... como Zaragoza acaba de conseguir. Es una voluntad no solo del medio urbano, sino también nacional, con el tren".

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