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Ocio y Cultura

Sergio Vila-Sanjuán: “La buena vecindad cultural entre Aragón y Cataluña nunca se ha perdido”

El escritor y periodista cultural de ‘La Vanguardia’ presentó ayer en Cálamo su libro  ‘Otra Cataluña. Seis siglos de cultura catalana en castellano’

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Sergio Vila-Sanjuán (Barcelona, 1957) es un maestro del periodismo cultural, un estudioso del best-seller y de la edición en Cataluña, y premio Nadal de novela. Ayer presentaba en Cálamo ‘Otra Cataluña. Seis siglos de cultura catalana en castellano’ (Destino), en compañía del catedrático y ensayista José-Carlos Mainer.

¿Cuál es la idea o el principio que le llevó a redactar el libro?

Quería recordar la tradición cultural catalana en lengua castellana, que desde hace más de cien años no había sido objeto de un estudio de conjunto. Esa tradición incluye tanto un aspecto de creación literaria e intelectual como otro de industria editorial que han tenido considerable importancia. Pero en mi libro también reivindico la literatura en catalán, de hecho lo que defiendo es la existencia de una doble tradición lingüístico-cultural en Cataluña, que algunos sectores del nacionalismo catalán han negado.

¿Cómo ha sido la convivencia del castellano y del catalán en Cataluña?

De altos y bajos, a veces fácil y cooperativa, a veces con rotundos conflictos. En mi libro la abordo únicamente desde el punto de vista cultural, no del social. En la edad media la literatura en catalán vive una etapa dorada. A partir del siglo XVI en la producción editorial (y cultural) pasa a predominar el castellano, situación que se mantiene tres siglos. Hasta que en la segunda mitad del siglo XIX el catalán cobra un nuevo impulso con la Renaixença.

Sergio Vila-Sanjuán: “La buena vecindad cultural entre Aragón y Cataluña nunca se ha perdido”

¿Qué pasó luego?

Entre 1870 y la Guerra Civil española el catalán y el castellano conviven, alternando las esferas de influencia. Tras la guerra llega la tremenda e inequívocamente condenable represión franquista contra el catalán. En democracia tiene lugar un proceso de recuperación de la lengua bastante consensuada. A partir de los años 90 empiezan las críticas contra lo que algunos sectores consideran excesos en la “normalización” del catalán, sobre todo en la enseñanza. Actualmente las dos lenguas se reparten, como en los años 30, esferas de influencia en las instituciones públicas, la educación, la edición, los medios de comunicación…

¿Se puede aceptar que Juan Marsé, Enrique Vila-Matas, Félix de Azúa o Eduardo Mendoza no sean escritores catalanes?

Yo diría que son autores muy catalanes. Marsé es de la generación de Baltasar Porcel, con quien tanto polemizó. Mendoza, de la de Robert Saladrigas. Vila-Matas, de la de Carme Riera… El conjunto de obras de estos autores, en catalán y en castellano, brinda a la cultura catalana su potencia.

¿Cuál ha sido la aportación de los aragoneses a estos seis siglos de convivencia?

La relación entre Cataluña y Aragón se remonta al 1150 y al matrimonio de Ramon Berenguer IV con Petronila. En la introducción histórica de mi libro me refiero siempre a la Corona de Aragón y no uso el término confederación catalano-aragonesa, que es un invento de la historiografía romántica. La referencia cultural aragonesa desde Cataluña es constante. Los “Anales” del zaragozano Jerónimo de Zurita constituyeron el modelo obligado para la historiografía catalana posterior al siglo XVI. En el siglo XIX el poeta catalán Juan Federico Muntadas se instala en el Monasterio de Piedra para restaurarlo. En el primer franquismo, intelectuales de origen aragonés como Juan Ramón Masoliver o Luis Monreal juegan un papel muy activo en los primeros y tímidos intentos de liberalización cultural.

¿Qué aportan a las letras catalanas figuras como Ignacio Martínez de Pisón y Javier Tomeo?

Forman parte del ecosistema de las letras barcelonesas, donde Tomeo (ha sido) y Martínez de Pisón son figursa habituales, activas y destacadas. Ambos han sido muy traducidos y con ambos he tenido excelente relación. Como también ha sido muy relevante el autor aragonés en lengua catalana Jesus Moncada.

Sergio Vila-Sanjuán: “La buena vecindad cultural entre Aragón y Cataluña nunca se ha perdido”

¿Se recuperará alguna vez la buena vecindad entre Cataluña y Aragón?

Desde mi punto de vista, que es el cultural, nunca se ha perdido. Zaragoza vive un momento literario muy bueno y eso desde Barcelona se percibe, de hecho son varios los autores aragoneses que tienen su sello editorial en la capital catalana. Me gustaría destacar la importante exposición 'Tejidos de vecindad. Los vínculos históricos entre Aragón y Cataluña, ss. XVIII-XX', que se celebró el año pasado en el Palacio de Sástago, y que es una auténtica pena que no viajara a Barcelona.

¿Qué le interesó?

En ella se referenciaba, por poner un ejemplo, a Manuel del Arco, aún hoy constituye una de las grandes referencias del periodismo catalán. O las actuaciones de Labordeta en Barcelona. O el formidable trabajo filológico de los Blecua… Este tipo de iniciativas constituyen la vía a seguir.

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