Despliega el menú
Ocio y Cultura

"Anne Hathaway se enamoró de mi película 'Colossal' y me apoyó en todo con cariño"

Nacho Vigalondo analizó su carrera y dijo que en Zaragoza y en el Festival de Cine se sentía en casa.

Nacho Vigalondo (Cabezón de la Sal, Santander, 1977) es uno de esos hombres creativos, educado y brillante, capaz de hacer muchas cosas a la vez. Responde a un correo, mira el whatsapp, una noticia o el envío de una imagen, y contesta a algunas preguntas sin perder el hilo. Ayer fue el invitado del Festival de Cine de Zaragoza (FCZ), del que siempre habla con cariño, y repasó su carrera en el local de Ozone TV. Allí lo oyeron profesionales de cine y televisión como los realizadores Ignacio Lasierra, Pimpi López Juderías y Gaizka Urresti, o José Antonio Aguilar, director del Festival de Fuentes, entre otros, en un ambiente de respeto y admiración.

"Zaragoza y este certamen en concreto han sido decisivos en mi carrera: están ligados a mis primeros cortos y tengo aquí muchos amigos: Alberto Calvo, Iñaki Villuendas, al que hace dos películas que no veo, aunque hizo el cartel de mi última obra, ‘Colossal’, Miguel Ángel Lamata, etc. Aquí me siento en casa", dijo el director del magistral corto ‘7.35’, y recordó que comenzó a realizar sus primeras imágenes en su pueblo cántabro, en un tiempo en que no era tan fácil visionar las imágenes de inmediato.

El principio fue Hollywood

Vigalondo es, ante todo guionista, o quizá cuentista, actor y realizador. "¿Cuentista? Lo de cuentista lo puedo aceptar. Nunca me lo habían dicho, pero tampoco creo que me defina del todo. Al fin y al cabo un escritor de guiones busca situaciones, historias más o menos originales, intenta sorprender al espectador. Por ahora solo he rodado historias mías, pero creo que en cualquier momento podría hacer guiones de otros. No me niego a ello ni mucho menos", matizó.

Abordó la importancia del corto. ¿Es un género en sí mismo, autosuficiente, o un paso hacia el largometraje? "Me preguntan tantas veces eso que ya no sé qué contestar. La incógnita debe ser importante: quizá no exista respuesta. O una única respuesta. El cortometraje es una pieza cerrada en sí misma y es un paso hacia el largometraje. Y muchas más cosas. Para mí, en cualquier caso, ha sido determinante. Con ‘7.35’ opté al Óscar y viví cosas que ni había soñado. Me cambió la vida y aceleró mi carrera. Le debo mucho a Hollywood y a ese corto que creo que también tuvo lo suyo de accidental", confesó el director a HERALDO.

No ganó, pero siguió creciendo, hizo otros cortos, y ha ido consolidando una carrera personal con largometrajes como ‘El cronocrímenes’, ‘Open Win-dows’, ‘Extraterrestre’ y ‘Colossal’, el último, en el que trabaja Anne Hathaway. Siempre tiene un pie en Estados Unidos. En varias de sus cintas, aparece alguna forma de monstruo, que tiene algo de obsesión." De niño dividía las películas entre las que tenían monstruo y las que no, y prefería las primeras. He hecho dos películas con máscaras, las dos primeras, que quizá sea otra forma del monstruo; en ‘Extraterrestre’ hablo, precisamente, de la ausencia del monstruo, y vuelvo a abordar esta figura en mi corto ‘VHS Viral’ y en mi última película. No sé si es una criatura inquietante o perturbadora. Me interesa, me siento cómodo con ella. Aparece y reaparece en mis películas".

‘Colossal’ ha tenido en la bella y oscarizada Anne Hathaway a su principal madrina y a la actriz principal. "Anne es una mujer maravillosa. Yo no conduzco, pero con ella he tenido la sensación de que viajaba en un Ferrari. Se enamoró de la película y me apoyó en todo con cariño e interés profesional. He aprendido mucho de Anne Hathaway y de su implicación. Ha sido todo un regalo para mí e iría con ella al fin del mundo o haría otros películas, claro. Ahora, cuando la veo en otros proyectos, así de implicada o como actriz sin más, casi siento envidia y celos", explicó.

Nacho Vigalondo subrayó que la película no es exactamente de Hollywood, sino una obra independiente, de una productora de Canadá. "¿Directores españoles en Hollywood? Bueno, creo que es una tradición en el cine norteamericano, ya no es novedad y trabajamos allí con naturalidad".

Sincero y directo, Nacho Vigalondo se confesó "mal espectador" del cine español más reciente, aceptó que se estaban haciendo buenos ‘thrillers’ y resaltó lo que él llama "una comedia subterránea española que nace de abajo" y que realizan, entre otros, Pablo Hernando o Juan Cavestany, "el autor de ‘Vergüenza’, la serie que se acaba de estrenar".

Etiquetas
Comentarios