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Bailar porque swing

Alumnos de Zaraswing, en Las Armas
Alumnos de Zaraswing, en Las Armas

Empezaron en 2010 en la capital aragonesa y desde entonces han seguido marcando el ritmo de la ciudad a golpe de swing. Zaraswing es un proyecto creado por Marta Montserrat y David Manero para dar a conocer y fomentar el swing a través de su baile más característico: el lindy hop. Ambos enseñan e imparten cursos junto a una nueva generación de profesores que antes fueron sus alumnos: Sara Paracuellos, Chema Fontán, Marta Lafarga y Jorge Cuadri.

Marta Montserrat comenzó a bailar con los pioneros en España del lindy hop, la escuela BalliBall de Barcelona en 2003, y fue ayudante de Lluís Vila, el profesor de baile que introdujo el baile del swing en nuestro país. 

"Soy de Barcelona y cuando vine a vivir a Zaragoza vi que no había nada referente al swing en la ciudad. Una vez que empiezas a bailar lindy hop se te mete tan dentro que no quieres dejarlo nunca. Al principio estaba deseando volver a Barcelona los fines de semana para seguir bailando".

Por aquel entonces David Manero vivía en Barcelona. Cuando volvió a Zaragoza, su ciudad natal, buscaba gente que bailara swing en la capital aragonesa.

"Me pasó lo mismo -coincide David-. Aquí no había nadie que bailara hasta que localicé a Marta y empezamos así, de una forma esporádica, un fin de semana al mes, con la idea de crear comunidad en torno al swing y bailar de manera regular. Empezamos en La Ventana Cultural y hasta la fecha cerca de 500 personas han pasado por nuestras manos".

David Manero explica que “este año ha sido un subidón: han aumentado los grupos en las clases de baile, que también impartimos en Las Armas. Hasta ahora dábamos clases solo en La Ventana Cultural. Con la incorporación de este nuevo centro y más profesores contamos con 200 nuevos alumnos en lo que va de año. 

En la actualidad, en Zaraswing siguen impartiendo nuevos cursos con la intención de ser una escuela especializada en bailes estadounidenses de la primera mitad del siglo XX. "Además de la música swing hay otros estilos de baile que queremos empezar a trabajar y desarrollar un poco más con cursos regulares. El lindy hop es más característico de la música swing pero hay otras modalidades que se pueden bailar con música swing. El lindy hop también se puede combinar con el blues, un estilo de música que también se puede bailar", añade Manero.

Además de las clases, organizan fiestas en bares como el Dublín (Porcell, 12) todos lunes. "Y ahora también en el Gran Café Zaragozano (Puerta Cinegia) cada 15 días, los jueves -apunta-. Otra cosa que empezamos a hacer desde el principio son lo que llamamos clandestinos, que consisten en bailes improvisados en la calle".

Apto para todos los públicos

No hay límite de edad para bailar lindy hop. Es una música con medios tiempos que cada cual puede interpretar con mayor o menor intensidad. Y tampoco requiere de una aptitudes especiales. Lo único que se requiere es "sobre todo ganas”, señala Marta Montserrat.

“Realmente es un baile muy agradecido que se empieza a disfrutar desde las primeras clases, -subraya Jorge Cuadri, uno de los profesores-. Es un baile abierto a todo tipo de edades y todos se lo pasan bien”.

Es “torpes 'friendly' -bromea David Manero-. “Yo, por ejemplo, no era especialmente hábil cuando empecé. Siempre hemos creído que la forma de que la gente disfrute del baile es poniéndola a bailar desde el primer momento y por eso orientamos todas nuestras actividades a que eso se produzca".

Aunque a primera vista pueda parecer difícil los profesores de Zaraswing coinciden en señalar que los fundamentes del baile se aprenden rápido: "Luego tienes toda una vida para mejorarlos. Hay media docena de conceptos que hay que tener claros y trabajarlo de manera constante".

“El lindy hop y en general otros bailes de swing que también son improvisados conceptualmente me recuerdan mucho a la improvisación musical, a otra escala, pero con una misma estructura, -explica Cuadri-. En mi caso, también toco la guitarra y esa improvisación en el baile me ha hecho romper el muro y comenzar a improvisar también con la guitarra. He perdido ese miedo a través del lindy hop".

"Al final se trata de interiorizar una serie de conocimientos sencillos e ir construyendo frases porque, al fin y al cabo, el baile es un lenguaje a través del cual uno se expresa al ritmo de la música. Hay una comunicación entre la música y tu baile", afirma.

Un cita para no perder el ritmo

Este año tiene lugar la cuarta edición del Zaraswing Festival, del 30 de octubre al 2 de noviembre, un festival que contará con la presencia de profesores de baile venidos toda España y de varios países como Francia, Italia o Lituania...

La música swing renació en Europa en los 80 en Suecia. Tras la Segunda Guerra Mundial y el surgimiento del rocanrol en los 50, el swing permaneció latente y no resurgió con fuerza hasta cuatro décadas.

En España, comenzó en Barcelona en el 98, de la mano de Lluís Vila y a día de hoy Madrid, Valencia, Vitoria y Zaragoza se colocan en cabeza de una comunidad que sigue extendiéndose por toda España.

La estética swing también es importante y en ese sentido Zaraswing se ha puesto en contacto con tiendas para poder traer ropa de la época. "En las fiestas que organizamos no es necesario acudir con ropa de época pero si no lo haces nadie querrá bailar contigo”, bromea David Manero. Y añade que "también queremos sacar una línea de ropa nuestra, además de tener una sede, un lugar de encuentro. Además, somos miembros de la Asociación de Swing de Aragón SwingOn, una iniciativa de nuestros alumnos".

Cursos, fiestas, eventos, un festival anual y hasta la organización de un campamento de verano en el Pirineo leridano del 15 al 22 de agosto. Un 'swingfín' de actividades para un proyecto que no para de crecer a buen ritmo.

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