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Ocio y Cultura

​Soledad Puértolas: "Después del fin, seguimos"

La escritora cuenta que en los últimos meses se ha volcado en las trece historias que componen 'El fin'.

La escritora Soledad Puértolas tras la presentación de su libro 'El fin', en Barcelona.
?Soledad Puértolas: "Después del fin, seguimos"
Efe

Cuenta la escritora Soledad Puértolas (Zaragoza, 1947) que sus relatos surgen de situaciones que la conmueven, de la intriga, del misterio que en ellas subyace. En los últimos meses se ha volcado en 'El fin', donde incluye trece historias, en las que está muy presente la sensación de que, "después del fin, seguimos".

La también académica ha viajado a Barcelona para presentar su nuevo libro, publicado por Anagrama, en el que no ha escondido que hay "mucho de memoria" y de anécdotas vividas, aunque "todo queda muy cambiado, como en los sueños".

"Cuando el recuerdo se reelabora, ya es inventado, ya es

creación", ha apostillado.

El primero transcurre en la noche de un domingo en la que hay sombras, un hombre, una mujer y un borracho; otro, 'Mesas', relata la huida de una fémina que piensa en esos muebles tan cotidianos y presentes en todas las casas y todas las escuelas; en 'El Dandi', la publicación de una esquela es la espoleta que detona viejos recuerdos.

El último, 'El fin', tiene como protagonistas a una madre, que ha sufrido un incidente con su perro y que, muy afectada por lo sucedido, tiene la necesidad de explicárselo a su hijo, un hombre casado y cansado, que la escuchará, teléfono en mano, frente a la pantalla del televisor, con el sonido de las voces que emanan de ella flotando a su alrededor.

La escritora tampoco ha escondido que tiene que ver con un hecho que le sucedió a ella y a su perro y que, con el paso del tiempo, tuvo la necesidad de saber más sobre aquello, a la vez que trató de recuperar "algo que no se sabe muy bien lo que es".

Respecto al título, Puértolas (Zaragoza, 1947) ha reflexionado que en muchas ocasiones la gente al hablar dice: "Esto es el fin, pero no sabemos muy bien lo que estamos diciendo. Es como decir, '¿Qué ha pasado aquí? ¿qué significado tiene esto?'.

En su opinión, a todo lo que no se entiende "le ponemos para calificarlo la palabra fin. Ya lo meditaremos luego. Muchas veces no lo hacemos, no volvemos a pensar en eso. Seguimos. Después del fin, seguimos".

La sensación, apunta, es que "no hay final, de que decimos fin cuando necesitamos acotar las cosas, pero, una vez las acotamos, seguimos".

Sobre los personajes protagonistas de estos relatos, ha aseverado que todos tienen un cierto grado de desequilibrio, aunque no son "locos desde el punto de vista social", y muchos viven "con el misterio a cuestas".

El que da título a 'El fraile impío' y que es un homenaje a Chéjov trata de un hombre joven que mata con una azada a un perro, en una escena que la escritora zaragozana, a la que le gustan mucho estos animales, reconoce escribió con los ojos cerrados.

Sin embargo, aunque partidaria de que se eluda siempre que se pueda a la crueldad, "no me bastaba decir que el personaje era malo, tenía que hacer algo muy malo".

De los cuentos -en este libro también hay un homenaje a Henry James, aunque su "exceso de ingenio" a veces la cansa- dice que le gustan, especialmente, los que "se quedan dentro, sin que sepas muy bien la razón".

En un momento de su vida diferente a cuando escribió estos relatos, Soledad Puértolas ha avanzado que está trabajando en nuevos cuentos, "para desgracia de mi editor", ha bromeado, y que cree no encajarían en un libro como 'El fin'.

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