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Ocio y Cultura

Goya atrae a gran público en Estados Unidos

Boston prepara la mayor retrospectiva del artista en el país del último cuarto de siglo. “La última comunión de San José de Calasanz” cruzará el charco por primera vez.

Boston muestra la exposición de Goya más completa
Goya atrae a gran público en Estados Unidos

“Las exposiciones de Goya, incluso las más especializadas, atraen a gran público en Estados Unidos, como ocurre en Europa y en el este de Asia”. La imaginación y audacia del artista aragonés han sido apreciados por los círculos artísticos de Norteamérica desde finales del siglo XIX, una admiración que se mantiene a día de hoy, y que ha llevado al Museo de Bellas Artes de Boston a mostrar, a partir del próximo 12 de octubre, "Goya: Orden y desorden", la mayor retrospectiva del pintor en el último cuarto de siglo en aquel país.

No es baladí, como atestiguan los datos, que el americano sea el primer público extranjero que acude al Museo del Prado buscando la fuerza de los grandes lienzos del de Fuendetodos. El artista americano “John Singer Sargent hablaba con admiración de la imaginación de Goya en sus grabados y copió sus frescos de San Antonio de la Florida”, explica Stephanie Stepanek, conservadora del Museo de Bellas Artes de Boston. Desde el descubrimiento del aragonés en la entonces incipiente tierra de las oportunidades, “los museos estadounidenses han coleccionado de manera continuada sus obras”, dice la experta, un afán que coleccionistas e instituciones de la primera mitad del siglo XX focalizaron en sus retratos, “considerados, junto a los de Rembrandt, Gainsborough y Reynolds, obras cumbre en la tradición del retrato europeo”.

Así, el otoño bostoniano concentrará algunos hitos de la profusa producción goyesca, llegados desde el propio continente y otros, desde Europa. El rostro enfermizo del oscense fundador de las Escuelas Pías en el conmovedor instante de “La última comunión de San José de Calasanz” – perteneciente al Museo Calasancio de Madrid-, cruzará el charco por primera vez para formar parte de esta retrospectiva, que "adoptará un enfoque innovador” y se estructurará temáticamente, sobre los polos opuestos del orden y el desorden de la creatividad goyesca, desde la prestancia pausada de sus retratos hasta el pandemonium de sus toros de Burdeos. Así, se verán retratos icónicos, como los del Metropolitan de Nueva York o el la enigmática duquesa de Alba enlutada de la Hispanic Society de Nueva York, fuente esencial para la creencia de los supuestos amoríos entre el artista y la aristócrata.

La exposición en total estará compuesta por más de 160 piezas entre pinturas, estampas y dibujos, ejecutadas desde 1770 hasta el final de sus días. Unas 60 obras pertenecen a los fondos propios del museo y otros llegarán desde instituciones como el Prado, el Louvre o la Galería de los Uffizi de Florencia, que prestará el retrato de “María Teresa de Borbón y Vallabriga”.

Desde el Museo Lázaro Galdiano de Madrid también llegará “El Aquelarre” y varias pruebas de estado de los “Disparates”, un préstamo, que en contraprestación ha traído por primera vez a España “Campo cercado con labrador”, una de las felices visiones de los campos dorados de Saint-Remy de Vincent Van Gogh.‘The naked maja’ de Ava Gardner

La fascinación goyesca en Norteamérica se enmarca dentro de la corriente de deslumbramiento por lo español que se vivió en Estados Unidos durante finales del siglo XIX y principios del XX. Son los círculos artísticos imbuidos por el exotismo, el jaleo, el paisaje y la fuerza de lo hispánico, en los que Goya se erige como titán del arte europeo y sinigual cronista de las atrocidades de la guerra y de la sátira social.

“Cada generación ha descubierto nuevas facetas de la obra de Goya, encontrando en ella las primeras visiones del Expresionismo, el Surrealismo y el fotoperiodismo, - dice Stepanek-. ‘La maja desnuda’ se popularizó con la película de Hollywood de 1958 protagonizada por Ava Gardner (‘The naked maja’), y por supuesto, ha habido películas que han generado mucho interés, como ‘Los fantasmas de Goya’”. Ya en la década de los 60 caló con fuerza “el mensaje antibelicista de los ‘Desastres’ y del Dos de Mayo y Tres de Mayo, un mensaje que todavía tiene resonancia”, apunta la conservadora.

La colección permanente del Museo de Bellas Artes de Boston atesora uno de los principales repertorios goyescos de obra gráfica de Estados Unidos, incluyendo pruebas de estado y uno de los seis singulares ejemplares que existen en el mundo de aguatinta del “Gigante sentado”, además de 24 dibujos, 4 miniaturas y dos bocetos al óleo sobre lienzo.

Siguiendo la corriente museística contemporánea, el discurso narrativo de la muestra de Boston no seguirá criterios cronológicos, sino temáticos. Así, para los responsables del Museo de Bellas Artes, lo verdaderamente relevante “serán las yuxtaposiciones temáticas innovadoras a través de los distintos medios. Tradicionalmente, las exposiciones no instalan grabados, dibujos y pinturas uno junto a otro. Pero creemos que la creatividad de Goya se fusiona a través de los soportes. Por ejemplo, se ilustra la fascinación de Goya con las multitudes y los ‘enjambres’ humanos en dibujos, grabados y pinturas”.

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