Despliega el menú
Ocio y Cultura

Torrecillas y Laperla reivindican en 'Dream team' la vida luminosa del barrio

Esta novela gráfica nació como un guión que Torrecillas escribió para un largometraje.

Laperla y Torrecillas
Torrecillas y Laperla reivindican en 'Dream team' la vida luminosa del barrio

El cine o el cómic ha retratado demasiadas veces la vida de barrio desde una perspectiva gris, de marginalidad, visión tópica que Mario Torrecillas y Artur Laperla combaten en 'Dream Team', una novela gráfica que toma el fútbol de base como excusa para hablar de las ilusiones, rotas o no.

Lo primero que sorprende de este cómic es su luz, el azul puro del cielo mediterráneo de Valencia, ciudad en la que vive Enzo.

Es un chaval que respira fútbol, una religión que para él tiene su propio dios, Zidane, y cuyos mandamientos reescribe a diario para sobrevivir, sin desterrar las mentiras piadosas si éstas sirven de lubricante para las relaciones del día a día, explican los autores.

De hecho, es una mentira la desencadenante de la historia: Enzo le cuenta para animar a su padre, un macarra separado al que le gusta vestir camisas estridentes y beber en exceso, que un oteador del Arsenal le ha echado el ojo y que se lo quiere a llevar a Londres para jugar en los filiales.

'Dream Team' (Reservoir Books) nació como un guión que Torrecillas -que tiene pendiente la adaptación cinematográfica de su novela gráfica 'El hijo'- escribió para un largometraje que no se ha concretado todavía, aunque hay dos proyectos sobre la mesa, uno como película de animación (a través de uno de los productores de 'Arrugas') y otro con actores de carne y hueso.

Aunque en otras manos 'Dream team' podría haber caído en el melodrama clásico -padre alcohólico, familia desestructurada, problemas en el colegio...- el tono dado por Torrecillas y Laperla no es en absoluto lacrimógeno.

"En el barrio la gente también puede ser feliz", recalca el escritor de esta novela que cuenta con el prólogo de otro satisfecho muchacho de extrarradio, el ilustrador Juanjo Sáez.

Como conocedor del mundo del deporte -fue campeón de España de Taekowndo- el guionista Torrecillas eligió el mundo del fútbol de base por ser un decorado que le permitía mostrar la forma que los chicos tienen de relacionarse con sus padres, introduciendo elementos en clave social, como la pandilla interracial de Enzo, cuyo mejor amigo es de origen argelino.

Para Torrecillas, el fútbol actual es un gran negocio que funciona más como una "operación triunfo" planetaria que como deporte.

"Mediáticamente se ha metido a los chicos en la cabeza que pueden convertirse en estrellas y eso es una gran mentira, una pieza más del tinglado que hay montado, porque se sabe que de todos estos chavales llegarán uno o dos, o ninguno. Quería mostrar esa tontería y sinrazón", señala el escritor.

Alejada de las visiones estereotipadas que, a juicio de Torrecillas muestran películas trágicas como "Barrio", de Fernando León, o series con "personajes tipo" como "Aida", esta novela gráfica ofrece en su opinión un punto más berlanguiano.

"Sobre la historia sobrevuela esa idea extendida en España de que va a venir alguien de fuera, del extranjero (el ojeador de Arsenal este caso) y nos va a salvar de todos nuestros problemas. Estamos todavía como en 'Bienvenidos Mr Marshall' en los años cincuenta", argumenta.

Parte esencial en la visión positiva que se tiene leyendo 'Dream team' es "culpa" de los dibujos y los colores de Laperla, autor de diversos trabajos, entre ellos 'Superpatata' (Bang) y otros cómics publicados en el mercado francés: 'Matilda Clak' o 'Voleurs de chien' (Paquet)

"Los personajes son dramáticos pero no quería darles un tono gris oscuro, porque básicamente las historias, por muy dramáticas que sean, si hace buen tiempo, y en esta hace buen tiempo, tienen otra cara", señala el dibujante que, al igual que Torrecillas, es de Esplugues de Llobregat "que no es Beverly Hills, pero tampoco un sitio siniestro".

Etiquetas