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FOTOGRAFÍA

«El retrato es un acto de seducción»

Jorge Fuembuena, premio Generaciones 2011, inaugura su proyecto ?Holydays? en la casa encendida.

Autorretrato de Jorge Fuembuena que inaugura hoy 'Holidays' en Madrid, en La Casa Encendida. Dos fotografías o fotorrelatos de Asunción Balaguer
«El retrato es un acto de seducción»
J. FUEMBUENA

Jorge Fuembuena Loscertales (Zaragoza, 1979) se ha convertido en uno de los fotógrafos aragoneses jóvenes de mayor proyección. Acaba de ganar el proyecto Generaciones 2011 de Caja Madrid, dotado con 15.000 euros. Fuembuena resultó vencedor entre más de mil fotógrafos, con el proyecto ‘Holidays’. La coleccionista Lola Garrido dice que en su obra «nos encontramos con reflexiones más profundas que, por un lado, nos llevan a la pintura y a las estrategias de representación y, por otro lado, a lo complejo de la construcción de la ‘realidad». Esta tarde, en La Casa Encendida de Madrid, se inauguran los diez proyectos seleccionados de Generaciones 2011, y entre ellos está el suyo, captado en Islandia.

¿Cómo nació su afición a la fotografía? ¿Hubo maestros concretos, estímulos?

Fue mi madre quien me enseñó a mirar, ella es una fotógrafa fantástica, llena de sensibilidad. El viaje fue el condicionante que determinó mi pasión hacia este medio, contar con imágenes historias que sucedían en el camino. A través de la observación y del acto fotográfico pude documentar y compartirlas con las personas.

¿Le marcó de alguna manera tener un abuelo periodista como Eduardo Fuembuena?

Apenas lo conocí, pero sé que fue un gran aragonés, un luchador y una gran persona, muy querida y admirada por ilustres aragoneses como Ramón José Sender.

Al principio parecía que se iba a inclinar por una fotografía más documental, en blanco y negro. Pienso en el premio Isabel de Portugal al artista joven…

Mis primeros ensayos tenían más que ver con el documentalismo subjetivo, eran apuntes poéticos, pequeños fragmentos con un claro componente de búsqueda e introspección.

Poco a poco ha ido inclinándose hacia trabajos muy distintos, sobre todo en color.

Existe una evolución, un desplazamiento hacia la vida en color, un grado de libertad, decisión, y responsabilidad. Lo que advierto es que ahora parto de una idea para abordar un tema y la exploro, aunque permanece una dosis de intuición.

Ha hecho muchos retratos. ¿Qué encuentra y qué busca en el retrato?

Sobre el rostro confluyen el deseo de entender y conocer, el afán de reconocimiento e identificación. El rostro establece un diálogo cuyo elemento clave es la mirada. Existe una búsqueda de la representación de uno mismo a través del otro, del sujeto mirado. Fotografiamos para conocernos a nosotros mismos, aunque hagamos fotos de otros. Hay un ritual de encuentro con las personas. Cada espectador encuentra sus propios reflejos en esos rostros. El retrato es un acto de seducción.

También ha sido galardonado en el Seminario de Albarracín. ¿Cómo valora esos seminarios, qué ha aprendido allí?

Albarracín es uno de los pueblos más bonitos de España, y Gervasio Sánchez se vuelca con los jóvenes. Nos juntamos casi 300 fotógrafos de España y de fuera. Se programan conferencias, visionado de porfolios, proyecciones. Este año proyecté en la catedral y acompañé a Ouka Leele en el visionado de porfolios. Fue bonito cuando Cristina García-Rodero me dijo que el trabajo le emocionó. En marzo expondré una individual en el Museo, en el que han expuesto maestros como Bernard Plossu, Joan Fontcuberta o Castro Prieto. Curiosamente, Gervasio Sánchez lo hará después. Todo un honor.

En los últimos tiempos su fotografía se ha hecho como más nítida, más limpia, pero su discurso resulta más conceptual, más intelectual. ¿Lo percibe así también?

Me interesa quedarme con lo esencial, eliminar lo anecdótico. Es importante un conocimiento de un concepto presentado como contenido comunicativo de la fotografía, una voluntad expresiva. La fotografía es vehículo semántico fundamental en buena parte de los planteamientos del arte contemporáneo. Entiendo la fotografía como método de conocimiento del mundo, me guste que sirva para comunicar nuestras preguntas, nuestras incertidumbres y aquello que no comprendemos, y que las posibilidades de respuesta a eso son infinitas.

Desde fuera tengo la sensación de que siempre está buscando, investigando, emprendiendo proyectos, que no se acomoda. Para usted, ¿la fotografía es sinónimo de aventura, de exploración, de riesgo creador?

La fotografía me sirve para relacionarme con los demás y con el mundo. Para mí es una práctica creativa, reflexiva y meditativa, que me sirve para comunicar mis preguntas, mis incertidumbres y aquello que no comprendo, aceptando que las posibilidades de respuesta a eso son infinitas.

Háblenos de otra cosa que le interesa mucho: la fotografía de los rodajes, la foto fija. Ha estado con Paula Ortiz en ‘De tu ventana a la mía’, con Javier Espada en el documental de Asunción Balaguer. ¿Qué le aporta ese mundo?

El cine crea mundos posibles, universos imaginarios. Me gusta descontextualizar los escenarios y construir un mundo paralelo, poético, sugerente. Susan Sontag y John Berger afirmaron que toda fotografía habla sobre el sujeto fotografiado y sobre el corte temporal, pero es el segundo el que puede generar ambigüedad. Realizadores como Ingmar Bergman nos han concedido buenos momentos. Me interesan mucho directores como Michael Haneke y Michel Gondry.

A veces da la sensación de que quiere hacer foto-relatos, narraciones fotográficas. Un ejemplo sería el trabajo sobre Asunción Balaguer.

Las decisiones formales y las intenciones deben ser coherentes. Determinados trabajos exigen una perspectiva más documental, con un fundamento más empático, sin que se note la presencia del fotógrafo, y eso se consigue a través de la horizontalidad con las personas. En ocasiones si trabajo con artefactos de gran formato necesito que los sujetos posen durante un tiempo prolongado generándose una liturgia casi mística. Todo esto requiere capacidad humana para relacionarse y acceder al otro.

¿Qué es ‘Holidays’?

La serie ‘Holidays’ explora la presencia de seres humanos estableciendo una tensión entre los paisajes naturales y las búsquedas de ocio contemporáneas desde la contemplación tranquila y solitaria, cuestionando el significado de los cambios que ha experimentado la representación documental del lugar. Lo que realmente me interesa es el control que se ejerce en estos escenarios turísticos, reflexionar sobre el concepto de libertad. La serie ‘Holidays’ está hecha en Islandia en el año 2009. La República de Islandia ha estado sumergida en una crisis histórica debido al colapso de sus principales bancos y la consecuente necesidad de devolver los depósitos a los extranjeros que invirtieron en este país. Como resultado de este proceso de crisis la moneda se ha devaluado enormemente y ello ha supuesto un intenso incremento en el turismo que se ha desbordado precisamente en el verano de 2009.

¿Qué aportan a su trabajo el photoshop, las nuevas tecnologías?

Las nuevas tecnologías han modificado el modo de relacionarnos, el acceso a la información y la circulación de las ideas. La realidad ya no es exclusivamente física y la virtualidad comienza a instalarse como otra dimensión de lo cotidiano. Eso me interesa. En relación al aspecto técnico me limito a optimizar la imagen. No trabajo las fotografías en posproducción.

¿Quiénes son sus fotógrafos de referencia? ¿Pierre Gonnord acaso?

Me interesa la obra de August Sander, Diane Arbus, y de otros contemporáneos como Jeff Wall, Alex Soth, Rineke Dijkstra o Paul Graham. Pierre Gonnord y yo coincidimos en que nos gusta mucho el Greco y Van Gogh. Sus tomas también son muy estáticas, y existe una clara voluntad de interacción con las personas.

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