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CRÓNICA SOCIAL

Dos modernas visiones del 'Sumi-e'

El artista Whang Shi Ming presentó ayer en Calvo i Mayayo sus pinturas de tinta china con un 'happening' musical. La cónsul oficiosa de Japón en Zaragoza, Kumiku Fujimura comparte exposición con él.

David Calvo, Kumiko Fujimura, Wan Shih Ming y Jaime Esaín, en la galería Calvo i Mayayo.
Dos modernas visiones del 'Sumi-e'
VíCTOR LAX

Son muchas las conexiones que se han trazado entre Zaragoza y el país del sol naciente en los últimos años, especialmente en el ámbito artístico, aunque también en el gastronómico o en el tecnológico.

Y no se trata solo de la fascinación que en Occidente produce todo aquello que tenga aires orientales. Parte de esta conexión tan especial ha de agradecerse a que, desde hace más de una década, la capital aragonesa cuenta con una 'cónsul' oficiosa: Kumiko Fujimura, la presidenta de la asociación Aragón-Japón, que se ha integrado en la vida cultural de la ciudad sin olvidar sus raíces y realiza una gran labor de aproximación de las dos culturas.

Esta artista japonesa inauguró ayer una nueva exposición en la galería Calvo i Mayayo, en esta ocasión compartida con el reconocido artista chino, aunque afincado en Japón, Wang Shih Ming. Ambos coincidieron el verano pasado en Kyoto, donde sus alumnos de 'Sumi-e' (tradicional técnica de pintura con tinta sobre papel) celebraron una muestra conjunta. Ahora, son las dinámicas figuras femeninas de Fujimura las que comparten espacio con los juncos de Shih Ming en el espacio de la calle de la Cadena, la primera galería española que acoge la obra de este artista, donde podrá verse hasta el próximo 27 de febrero.

El crítico de arte Jaime Esaín, también buen conocedor del arte contemporáneo en Asia, fue el maestro de ceremonias que glosó las cualidades de ambos artistas, especialmente de Shih Ming. Esaín destacó sus conexiones con la tradición oriental, la filosofía sintoísta o la estética zen, que en sus estampas vegetales y expresionistas se plasman con un punto de vista muy contemporáneo. El propio artista corroboró esta interpretación, citando entre sus referencias e influencias artísticas a Tàpies o a Picasso.

El galerista David Calvo invitó a los asistentes al acto a un té chino o japonés o a un vino de la tierra. Mientras tanto, algunos alumnos de Shih Ming, como Paz Prieto, ejercieron de traductores para quienes quisieron charlar con el pintor después de una exhibición en directo de su forma de pintar al ritmo relajado de la ópera o al de alegres sones cubanos.

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