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Ocio y Cultura

TEATRO

Los próximos 'Nómadas' de los escenarios

Catorce alumnos del último curso de la Escuela Municipal de Teatro de Zaragoza, presentan su obra en el Principal.

El grupo de segundo, con el profesor Félix Martín, prepara estos días 'Animales nocturnos'.
Los próximos 'Nómadas' de los escenarios
LAURA URANGA

Ellos son los futuros 'Nómadas' de los escenarios, como el título del montaje que hoy (21.00) y mañana (20.00) protagonizan en el Teatro Principal de Zaragoza. Son los catorce alumnos del último curso de la Escuela Municipal de Teatro de Zaragoza, en la que se han formado durante tres años. Derrochan pasión por actuar, casi todos van a seguir formándose y acumulando experiencia, unos aquí y otros fuera. Sus historias son viajes vitales, como esos en los que se basa la obra 'Nómadas' que ayer ensayaban en una de las aulas del centro.

"Se trata de un recorrido sobre ese emigrante que todos llevamos dentro. Para ello propusimos a cada estudiante que trajera una idea del viaje de su vida, hemos ido recuperando las más jugosas y adaptado algunos textos", explica la profesora que dirige el taller, Amparo Nogués.

Un total de 22 mini-relatos en los que hay palabras de Alberto Miralles, como 'Patera. Réquiem' (un experimento poético sobre la inmigración), Benedetti y Borges, aunque la mayoría de los textos son de Alfonso Palomares, de Los McClown. Tres bufones se convierten en el contrapunto que nos muestra el lado más ruin del ser humano y su complicidad con situaciones incómodas.

Un espíritu errante que comparten muchos de estos jóvenes actores. Como Irene Alquézar, de 24 años: "Todavía no sé dónde irme, lo que tengo claro es que quiero seguir formándome. En la escuela he cogido una base, pero hay que continuar y no descarto Madrid". Este verano aprovechará una semana para asistir a un curso en Burgos impartido por el actor Ramón Fontserè, de Els Joglars.

Para vivir trabaja en Correos los sábados y le salen bolos como cuentacuentos en bibliotecas y de animación de calle. Tablas no le faltan. Con la bailarina y coreógrafa Ana Continente estrenará los próximos 12 y 13 de junio en el Teatro de la Estación de Zaragoza el espectáculo 'Esperando en Olot'.

Allí también estará su compañero de aula de interpretación Francesc Tamarite. Este verano quiere "ahorrar un poco", respirar algo y "tomar impulso" para el próximo proyecto. Lo suyo, además, es la música y tiene un grupo de hip hop con Gris Medina. Estos tres años en la escuela le han ayudado también "a descubrir mis carencias como ser humano, porque un trabajo tan colectivo te desnudo completamente".

En la escena aragonesa quiere probar suerte Isabel Ciria, que a sus 22 años también estudia Magisterio Musical, toca la flauta travesera y da clases extraescolares. "Esto es una carrera de fondo y cuantas más cosas tengas, nociones y experiencia, mejor. Todo se puede canalizar", aseguraba a la salida de la representación. Mientras habla, sus compañeros empiezan a acarrear los decorados que hoy estarán en el Teatro Principal. La entrada cuesta 7 euros.

Una técnica más emocional

"La rabia y la ira funcionan desde el lóbulo izquierdo, la parte más emocional..." ¿Una clase de biología? Nada más lejos de la realidad. Félix Martín se dirige así a los alumnos de segundo curso que están inmersos en 'Animales nocturnos', la obra de Juan Mayorga que representarán en el renovado Teatro del Mercado los días 15 y 16 de junio (21.00).

"Hemos trabajado la técnica más emocional dentro de la escuela realista y de allí la elección de una obra de teatro contemporáneo", resume Félix Martín. Todo gira alrededor de dos parejas que viven en el mismo barrio y apenas se saludan. Un día uno de los hombres decide acercarse a su vecino inmigrante y aprovecha una nueva ley de extranjería para presionarle y obligarle a que le haga compañía.

Sara Cinca, de 27 años, es una de las intérpretes de la mujer alta. Diplomada en Magisterio y Trabajo Social, confiesa que dejó las clases en un colegio por la escuela de teatro. "Quiero terminar mi formación y poco a poco descubrir en qué me gustaría especializarme. Me interesa el tema corporal, gestual y la movilidad, además del circo", dice sobre sus inquietudes. Lo único que echa de menos es "el sentido de la globalidad, aprendemos muchas cosas pero a la hora de aplicarlas es cuando me asaltan las dudas".

La vista puesta en el Plan Bolonia

Si los estudiantes tienen sus miras puestas en su trayectoria profesional, la escuela cruza los dedos ante la aplicación del conocido como Plan Bolonia. Es la oportunidad para que de una vez se le reconozca el título de grado, lo que significaría la ampliación de la oferta educativa y la plantilla. "No nos tenemos que quedar otra vez a la cola", desea en voz alta Félix Martín.

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