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CINE

Expectación ante un estreno de sabor muy casero

Medio centenar de espectadores tuvieron ayer el honor de ser los primeros en contemplar en la gran pantalla de los multicines Cinemundo el filme 'Que se mueran los feos', una película que se rodó el pasado verano entre Huesca, Ansó, Hecho, Lastiesas Altas (Jaca) y Zaragoza, que también aparece fugazmente

Javier y Jesús, dos extras expectantes a la entrada del cine.
Expectación ante un estreno de sabor muy casero
RAFAEL GOBANTES

Aunque ni la fecha ni la hora (las 17.00) eran propicias para que los oscenses acudieran a ver 'Que se mueran los feos', la última película del director aragonés Nacho García Velilla, alrededor de medio centenar de espectadores tuvieron ayer el honor de ser los primeros en contemplar en la gran pantalla de los multicines Cinemundo un filme que se rodó el pasado verano entre Huesca, Ansó, Hecho, Lastiesas Altas (Jaca) y Zaragoza, que también aparece fugazmente. Pero para más de una decena de ellos, el mayor aliciente no era ver rincones de estas localidades que les son tan familiares, sino descubrirse a sí mismos asomando por detrás de los actores protagonistas, entre los que figuran Javier Cámara, Carmen Machi, Hugo Silva, María Pujalte, Tristán Ulloa, Juan Diego, Ingrid Rubio, Kira Miró y Chus Lampreave.

Y es que cientos de altoaragoneses participaron como extras en el rodaje de esta "comedia rural", como su propio director la define. Entre ellos estaban Vanessa y Jaime, que viajaron desde Jaca para ver si aparecían en las escenas finales del baile en Ansó. Explicaron que les había tocado hacer de "amigos de toda la vida del personaje de Javier Cámara". Minutos antes del primer pase, mostraban su confianza en aparecer en la pantalla, "después de todo el tiempo que estuvimos". Además, recordaron, "nos maquillaron y todo". También Óscar Díaz se desplazó desde la capital jacetana con un interés especial, ya que su primo, que ayer no pudo ver la película porque trabajaba, actuaba como camarero de un restaurante.

Javier Sánchez y Jesús Núñez, dos amigos oscenses, eran otros de los el pasado julio compartieron largas horas de rodaje con Cámara, Machi y el resto del elenco. Participaron en las escenas filmadas en la plaza de Luis López Allué de Huesca, donde se recreó una feria ganadera, y en la de San Pedro, escenario de una verbena.

Muy atentos a cada plano

Sánchez ya sabía antes de la proyección, gracias a una 'filtración' de un miembro del equipo, que su rostro aparecería en la gran pantalla, pero su compañero mantenía la incertidumbre. Al final, también pudo verse retratado en la película, que calificaron como "muy entretenida". Solo pusieron dos 'peros'. El primero, que la emoción por encontrarse a sí mismos y a otros conocidos entre los protagonistas les impidió disfrutar plenamente del filme. "En la parte en la que participé, estaba más pendiente de verme que de la historia", reconoció Javier, por lo que tanto él como Jesús no descartaron volver a pasar por taquilla. La otra objeción es que echaron en falta "un estreno un poco más a lo grande en Huesca, ya tiene un protagonismo especial". Con todo, los dos aficionados confesaron que les hizo "mucha ilusión" verse.

Pero no solo la sintieron ellos, también el resto de la sala, que continuamente señalaba la pantalla y comentaba la aparición de amigos, familiares o conocidos. Al final, hubo aplausos y todos permanecieron inmóviles en sus butacas hasta que no terminaron los títulos de crédito.

"Huesca sale muy fotogénica"

Tampoco se perdió el estreno uno de los miembros del equipo, el músico oscense Juanjo Javierre, responsable de la banda sonora. Eso sí, él ya había podido ver el montaje completo antes, aunque quiso acudir con su familia para verlo en la gran pantalla, "porque no es lo mismo". Javierre, que estaba invitado a la 'premiere' del pasado jueves en plena Gran Vía madrileña y no pudo acudir por cuestiones familiares, se mostró convencido de que el público saldría satisfecho del cine, puesto que "Huesca sale muy fotogénica, tanto la ciudad como la provincia, y se ve mucho, no como en 'El reino de los cielos' (rodada en parte en el castillo de Loarre, aunque muchas escenas se suprimieron)". Asimismo, destacó que "hace muchísimos años que la capital no era escenario cinematográfico".

El que sí estuvo en el Capitol de Madrid fue Félix Ipas, el alcalde de Ansó, uno de los pueblos que sirvió de plató para el rodaje. Acudió acompañado por un concejal y cinco vecinos que actuaron como extras, y comentó que la cinta les pareció "muy divertida", como al resto del público, aunque reconoció que no podía ser muy objetivo por el "cariño" que siente por todo lo que rodea al filme. Además, resaltó que "hubo gente que no conocía el pueblo y le sorprendió lo bonito que era". Asimismo, subrayó, al igual que los espectadores de Huesca, que la mayoría de los figurantes que participaron en la grabación se ven reflejados en la película, "aunque sea en planos muy breves".

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