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TEATRO

Dramaturgos aragoneses: la cara oculta de las voces que pueblan los escenarios

A veteranos como Alfonso Plou, que lleva años escribiendo teatro, se suman nuevas plumas como Susana Martínez o Ricardo Joven.

Ricardo Joven
Dramaturgos aragoneses: la cara oculta de las voces que pueblan los escenarios
CARLOS MONCÍN

En quienes se dedican a la dramaturgia hay una modestia obligada. "Para escribir bien teatro se te tiene que ver poco, eres un autor que llega a través de las voces de otros", dice Alfonso Plou. Y agrega que "una obra de teatro es una cosa colectiva", porque, al fin y al cabo, un texto puede dar lugar a espectáculos muy distintos.

 

Su primera obra, 'Laberinto de cristal' (1986), recibió el premio nacional Marqués de Bradomín y fue llevada a escena por el Teatro de la Ribera. Él llegó a hacer por casualidad un papelito, sustituyendo a uno de los actores, aunque asegura que "la interpretación no era lo mío". Luego ha visto cobrar cuerpo a muchas de sus creaciones, entre ellas 'Goya' o 'Buñuel, Lorca y Dalí'. De esta última, recuerda que le "chocaron muchas cosas" de un montaje que hizo el grupo venezolano Rajatabla. "Había bastantes desnudos... y aparecía el himno del Barça", sonríe Plou, que preparó este mismo texto con El Temple.

 

En Aragón hay más casos de autores que han montado sus textos o los han publicado: Rafael Campos (ex director del Teatro de la Estación y actual gerente del Principal), Luis Merchán, Mariano Cariñena, Iñaki Juárez (Arbolé), Paco Paricio (Titiriteros de Binéfar)... Y, pese a ser oficio poco rentable, aún surgen nuevas plumas.

 

¿Por qué escriben? El actor Ricardo Joven, que ha descubierto esta vocación tras "30 años de experiencia contando historias de otros", cree que "la puesta en escena es la razón de ser de un texto teatral". Susana Martínez, sin embargo, empezó porque le ayudaba "a conocerme a mí misma" y ahora aspira a mostrar al público "la realidad a través de mi filtro". Y el debutante Nashaat Abdel-Hafez (zaragozano de origen palestino) confiesa que él solo espera "aprender" algo nuevo escribiendo teatro, porque lo que le va es actuar.

 

Abdel-Hafez coge la pluma sin referentes claros, mientras Plou se encomienda a Shakespeare ("el número uno", dice), Mamet, Pinter, Koltès o Beckett. Martínez añade a Azama, Corman, Sanchis Sinisterra y Paloma Pedrero, de la que es discípula y amiga.

 

En sus obras, los cuatro abordan temas que inquietan socialmente. Joven alega que "aunque según la época cambien el léxico o los ropajes, las historias son siempre las mismas: los problemas de la gente". Pero Plou advierte que el propio Bertolt Brecht reconocía "que lo primero que tiene que hacer el teatro es entretener".

 

1 RICARDO JOVEN. Como actor es un gran veterano. Como dramaturgo, empezó hace tres años. Va por su tercera obra. La primera, 'Einstein y el dodo', va a ser montada con él mismo como protagonista. A Joven le atrae "la violencia implícita en el ser humano, que le hace agredirse a sí mismo y a los demás". En esa obra presenta a Einstein, enajenado tras la explosión de las bombas atómicas en Japón, deseando contactar con una hija desconocida. Joven encuentra estimulante documentarse para escribir y ha vuelto a hacerlo para su nueva obra, 'Blanco y negra', inspirada por textos antropológicos. También es autor de la comedia 'El motel', con estructura de vodevil y personajes estrafalarios que coinciden en un motel fronterizo entre EE. UU. y México.

 

2 ALFONSO PLOU. Su trabajo ha tenido proyección internacional: obras suyas no solo han recorrido España, sino también Hispanoamérica. Y del otro lado del océano ha tomado el protagonista de su próxima obra: Ernesto 'Che' Guevara. Becado por Iberescena, Plou completará este año 'Che en Guatemala', que muestra al ilustre guerrillero "antes y después de convertirse en el Che", explica. El dramaturgo repasa las vivencias de Guevara en el país centroamericano, donde fue testigo de cómo su revolución democrática fue frustrada desde Estados Unidos por motivos económicos.

 

3 NASHAAT ABDEL-HAFEZ. "Yo me dedico al arte en general: pinto, hago música, escultura, magia?", dice Nashaat Abdel-Hafez Conde, que el día 24 protagoniza el 'Tartufo' de Molière en el Principal de Zaragoza. Antes de animarse a escribir teatro, solo había probado con "relatos cortos", explica este debutante de 29 años. Su planteamiento para 'El caracol', su primera obra, arranca con "un personaje en un estado al que no sabe cómo ha llegado, en una habitación a oscuras, con un interlocutor que es una voz en off", resume. Si no cambia de idea, la obra tendrá otros dos papeles. Lo que más le cuesta es encontrar "la manera de hablar de los personajes, la forma en que se expresan, sobre todo el protagonista, porque es un tipo muy alejado de mí", aclara.

 

4 SUSANA MARTÍNEZ. Aunque se gana la vida como técnico de riesgos laborales, esta zaragozana es también actriz de K de Calle y autora de dos obras teatrales: 'La puerta verde' y 'Blanca invisible', que va a ser llevada a escena este año bajo la dirección de Laura Plano, con la actriz Pilar Molinero y la bailarina Elia Lozano. Martínez cree que "lo más difícil es elegir el tema" y sus inquietudes la llevan a cuestiones sociales: su primer texto se centró en los ancianos y el segundo, en "una generación de mujeres que han vivido un poco en la sombra, pensando que no podían elegir qué hacer con su vida", detalla.

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