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CINE

Gente acomplejada y amistades insólitas

"Vivir acomplejado es duro para cualquiera, pero hacerlo en un pueblo puede resultar una condena. En un pueblo, tus complejos no son solo tus complejos, son tu mote, y este te acompaña desde que naces hasta el cementerio". De tan fatalista premisa parte 'Que se mueran los feos', cuya pareja protagonista -Eliseo y Nati- son dos personas con una lucha "titánica" por superar sus complejos.

 

Eliseo, al que da vida Javier Cámara, tiene 41 años y ha arrastrado desde niño el apodo de 'el Feo'. Poco atractivo, cojo, tímido y bonachón, Eliseo ha aprendido a tocar la trompeta y fundado la charanga de su pueblo como forma de contrarrestar su inseguridad.

Cámara, peinado al más puro estilo Anasagasti, asume este rol después de haber interpretado ya personajes que van desde un estricto cura (con Pajares, en la serie 'Ay, señor, señor') a un cocinero homosexual (en 'Fuera de carta', de García Velilla), pasando por un guardia de seguridad con pocas luces (hijo de Amparo Baró en '7 vidas') o un enfermero de lo más sensato (dirigido por Almodóvar en 'Hable con ella').

 

Por su parte, Nati, que ya ronda la cuarentena, procede del pueblo vecino y está casada con el hermano de Eliseo. Mantiene un optimismo a prueba de bomba a pesar de haber intentado infructuosamente toda su vida hacer sentirse orgulloso primero a un padre que la ninguneaba por ser mujer y fea, y después a un marido que tampoco la valora gran cosa. La encarna Carmen Machi, la Aída de '7 vidas' que acabó teniendo su propia serie.

 

Tanto Eliseo como Nati tienen una relación muy especial... con las vacas. Pero eso es de lo más normal en un ambiente rural, donde las relaciones no son como las que se establecen en las ciudades. Allí resulta muy natural que un cura católico como Abel (Tristán Ulloa) sea muy amigo de Mónica (Ingrid Rubio), que es lesbiana, porque han crecido juntos.

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